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Reportaje:

... y volver, volver, volver

Cuatro críticos eligen la película de Almodóvar y sólo uno opta por otra

Volver, de Pedro Almodóvar, ha sido elegida por cuatro de los críticos a los que se les ha pedido su opinión sobre el mejor cine español de 2006. Sólo uno ha optado por El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro.

'VOLVER'. Pedro Almodóvar

- Javier Ocaña. Almodóvar ha conseguido lo que muy pocos directores: que cualquier cinéfilo del mundo vea por primera vez una secuencia aislada de una de sus películas y sepa sin lugar a dudas que se trata de una obra suya... Más allá del resultado final de sus trabajos, semejante triunfo sólo está al alcance de los verdaderos creadores y con Volver el realizador ha logrado la que quizá sea su gran obra maestra. Galardones aparte (Cannes, los Premios Europeos, el casi seguro Goya y el probable Oscar), la película es un portento de originalidad. Nadie más que Almodóvar podría haber filmado semejante historia. Volver no se parece a nada. Comedia y tragedia se unen en un desgarrador homenaje a los pueblos de puertas abiertas y mentes cerradas.

- Diego Galán. Es prodigioso cómo Almodóvar ha conquistado el mundo entero llevándonos a su peculiar pueblo manchego, según el tópico difícil de comprender fuera de España, y explicitando obsesiones personales y transgresiones íntimas, también muy españolas. Quizás en ninguna de sus películas, o al menos no en las más recientes, estos rasgos de su creatividad aparezcan con tanta sinceridad y maestría como en Volver. Su devoción por el melodrama y por el jugueteo dramático se tiñen aquí de realismo, al mismo tiempo que de fantasía; su personalísima visión del mundo femenino cobra un vigor fascinante, gracias, además de su valía como director, a un conjunto de actrices en estado de gracia.

- Ángel Sánchez Harguindey. Almodóvar demuestra una vez más su talento para narrar una historia desde una desbordante imaginación (madres fantasmagóricas, padrastros incestuosos, peluquerías ilegales, castellanas profundas con hábitos de rastafaris, asesinatos...) revestida de neorrealismo pop o costumbrismo siglo XXI. Es un maestro del difícil equilibrio de lo popular y lo sofisticado. Bebe con la misma tranquilidad y aprovechamiento del consultorio sentimental de Pronto que de las reflexiones de Dorothy Parker. Compra la ropa de su estrella en un mercadillo de barrio o, si es preciso, la viste de Chanel o Montesinos. A sus cocinas no les falta ningún detalle kitsch ni a sus salones algún mueble de Philippe Starck. En sus bandas sonoras se mezclan composiciones de Ryuichi Sakamoto o Alberto Iglesias con las de Utrera o el Dúo Dinámico, y sorprende a medio mundo al demostrar que los recuerdos de una infancia manchega son universales.

- Francisco Casavella. Cuando los directores hacen cantar a Penélope Cruz, convencidos de que los ángeles lloran, a mí me da vergüenza ajena. ¿Por qué, entonces, elijo Volver? Primero. El más simple. Es la mejor película española con diferencia. Si fuera la ópera prima de un jabato, muchos se harían cruces de que los cines no se llenaran. Pues se han llenado. Segundo. El más personal. Mi madre es manchega. Mi abuelo recorría 10 kilómetros a diario en bicicleta. Cuando se disponía a merendar bajo el único árbol en varios kilómetros, siempre encontraba un paquete nuevo de cigarrillos. A su alrededor, la inmensa llanura. Eran fantasmas, pero no lo eran. Otras veces, en casa de mis abuelos, se oían ruidos en la recámara. Mi abuela se llevaba el índice a los labios y con un ademán me ordenaba que lo dejase correr. Eran fantasmas, pero no lo eran.

'EL LABERINTO DEL FAUNO'. Guillermo del Toro

- Jordi Costa. Casi una reescritura freak de El espíritu de la colmena, el último trabajo del mexicano Guillermo del Toro explora la onda expansiva de nuestro gran trauma nacional / fundacional (la Guerra Civil) con la mirada de un poeta del fantástico de primer orden. Historia y fábula se convierten en vasos comunicantes en este cuento cruel y tremendamente pesimista donde la imaginación funciona como espejo del horror real y no como vía de escape. Un trabajo de auténtica orfebrería visual con un ángel dentro: la portentosa Ivana Baquero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de enero de 2007