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El bolsillo de los ciudadanos en 2007

Llega el año en que casi todos los servicios suben

El consumidor se va a llevar más de un disgusto cuando abra el grifo o encienda la luz este año. Tanto el agua como la electricidad subirán muy por encima de la inflación (el 2,7% en diciembre, según el indicador aún provisional), pero no se sabe a ciencia cierta cuánto. En el primer caso porque aunque una directiva comunitaria obliga a revisar los precios, el aumento depende de los ayuntamientos. En la electricidad habrá una primera subida en el recibo de enero. Pero a partir de junio, se producirán revisiones trimestrales que, salvo un improbable desplome del precio de las materias primas, supondrán nuevos encarecimientos de la factura. Las administraciones públicas mantendrán también en general su tendencia irrefrenable a elevar el precio del transporte por encima de la inflación. Ese sobrecoste se producirá en la mayor parte de las ciudades y, en particular, en los billetes de Renfe de largo recorrido y en los del AVE.

Pero tal vez la peor noticia esté por llegar. El Banco Central Europeo ha dado a entender que continuará subiendo los tipos de interés, actualmente fijados en el 3,5%. Y cada subida en el precio del dinero implica un encarecimiento de millones de hipotecas que se revisan periódicamente. Con el Euríbor -principal referencia de los préstamos de vivienda- en el 3,921%, las hipotecas se encarecen unos 86 euros al mes, lo que obligará a hacer cuentas a quienes deban su piso al banco.

Todos esos desembolsos adicionales se verán en parte atenuados por otras novedades. Los precios de las telecomunicaciones continuarán bajando o, al menos, subirán por debajo de la inflación. Se espera una fuerte caída de las tarifas de la conexión a Internet por ADSL y ofertas atractivas en telefonía móvil tras la irrupción de nuevas compañías.

Los contribuyentes contarán con algunos euros extra en sus bolsillos gracias a la reforma fiscal que entra en vigor este mes. La rebaja en el pago de impuestos será tibia para los ciudadanos (131 euros anuales de media en la declaración de la renta) y más significativa para las empresas, que verán reducida la tributación que les corresponde por sus beneficios.

Los colectivos con menor nivel de renta -ocho millones de pensionistas y casi un millón de trabajadores afectados por el salario mínimo- también afrontan la cuesta de enero con más poder adquisitivo. Las pensiones suben en general un 2,6%, aunque la revalorización de las más bajas es bastante superior. El salario mínimo asciende a 570,6 euros al mes y se acerca a los 600 euros prometidos para el fin de la legislatura. Pese a todo, sigue siendo de los más raquíticos de la U E.

También los dolores de cabeza serán más baratos. En marzo, entrará en vigor el nuevo sistema de precios para los medicamentos que generalizará el uso de los genéricos. La mayor parte de los fármacos deberá bajar como mínimo el 20%.

TRANSPORTES. Trenes, autobuses y metros aumentan por encima de la inflación

Renfe sube un 3,7% el precio del billete de los trenes de cercanías y regionales. Pero los de alta velocidad (AVE) y grandes líneas subirán más, entre un 4,25% y un 4,5%. Y es que al alza del 1,5% que aplica Renfe se une en esos dos casos un recargo del 2,75% si los billetes se adquieren por Internet y del 3% si se retiran en las taquillas de las estaciones.

Las comunidades y los ayuntamientos siguen en su mayoría aplicando subidas de tarifas para autobuses y metros muy por encima de la inflación. En casi todas las grandes urbes crecerán por encima del 3,5%. Madrid ha aprobado ese aumento medio, aunque el billete sencillo seguirá costando un euro. En Barcelona, los billetes de metro y autobús público se encarecen un 3,65% de media, porcentaje mayor en dos de los billetes más utilizados, el sencillo (4,17%) y el abono de 10 (3,76%). En Sevilla, se mantiene en un euro el precio del billete único y el del especial de feria. El resto subirá. El bonobús sin trasbordo costará 4,35 euros, con trasbordo, 5,34 euros. La tarjeta mensual pasa a 24,88.

Quienes prefieran el taxi lo tendrán aun peor. En Madrid, donde es casi imposible coger uno en una noche de fin de semana, la tarifa será un 5,8% más cara. También subirá en Barcelona (5,5%) y algo menos en Sevilla (2,5%).

TELÉFONO. La cuota de abono crece un 2%

Casi todas las tarifas de telecomunicaciones, salvo algunas de Telefónica de España, están liberalizadas, por lo que su evolución dependerá de las empresas. No obstante, la cuota de abono mensual de Telefónica subirá un 2%, de 13,43 a 13,70 euros (sin IVA). La cuota es el concepto más importante de la factura de un abonado particular (representa más de la mitad del total). La pagan unos 17 millones de clientes, pues además de los de Telefónica también se carga en la factura de otras empresas que usan la red del antiguo monopolio para prestar servicio de telefonía fija o ADSL o las que actúan como revendedoras.

Los más de seis millones de internautas también están a la espera de buenas noticias, pues el acceso a Internet en España es uno de los más caros de Europa. El regulador aprobó antes de fin de año una rebaja de entre un 22% y un 61% en los precios que aplica Telefónica como mayorista a las competidoras que sólo actúan como revendedoras de ADSL o que le alquilan parte de la red. El cambio persigue una rebaja sustancial de los precios que se traslade al consumidor. Dependerá de en qué grado las revendedoras apliquen en 2007 esa reducción a sus clientes.

En telefonía móvil, la irrupción de nuevas empresas (Yoigo, Carrefour, Happy Móvil, Euskaltel...) reducirá previsiblemente los precios. Por lo pronto, Movistar, Vodafone y Orange han realizado importantes ofertas a sus abonados en forma de tarifas planas para llamadas y mensajes de texto hasta Semana Santa. Pero las llamadas a las nuevas compañías tendrán recargos importantes en algunos casos.

ELECTRICIDAD Y GAS. La tarifa de la luz se revisará cada tres meses

El recibo de la luz sube pero menos de lo que tiene que subir. Ésa es, al menos, la teoría de las compañías eléctricas que ha asumido el Gobierno. La explicación para las alzas es el llamado déficit tarifario: las compañías dicen que producir electricidad les cuesta más de lo que los consumidores pagan en la factura. La paradoja es que ese déficit no les ha impedido registrar en 2006 los mayores beneficios de su historia ni que sus títulos se dispararan en Bolsa.

Ya el año pasado la luz subió un 5,86%, la mayor alza en más de 10 años. Para este ejercicio, el recibo doméstico sufrirá una primera subida media en enero del 2,8%. Pero no será la única. A partir de junio, la tarifa se revisará cada tres meses, según una fórmula que dependerá del precio internacional del petróleo, el carbón o el gas. Como no se espera que bajen esos precios, la factura de la luz subirá previsiblemente en cada revisión.

En enero, la factura dependerá del consumo (a mayor consumo, mayor subida). A los consumidores que tengan contratada una potencia inferior o igual a 2,5 kilovatios (KW) -4,5 millones- se les aplicará la tarifa social con un alza de sólo el 2%. Para el 70% de los hogares, que tienen contratos de entre 2,5 KW y 5 KW, la subida quedará en el 2,76%. Para los de entre 5 y 10 Kw, en el 3,31%. El resto, hasta 15 Kw, tendrá un alza del 5%, que afectará a las casas de mayor tamaño (de más de 100 metros, con piscina o jardín). La industria será la peor parada porque tendrá que afrontar una subida media del 5,52%.

El gas natural tendrá un aumento del 2,8%. Y el precio de la bombona de butano, que se revisa cada tres meses, se encarece un céntimo, hasta sumar 11,78 euros.

El Gobierno elevará además el impuesto sobre el gasóleo en casi un céntimo de euro por litro. Bruselas obliga a los países con una carga impositiva demasiado baja a acercarla a un nivel mínimo. España es el país comunitario con el tipo más reducido. Para 2007, la Unión Europea ha establecido un tipo mínimo de 302 euros por cada 1.000 litros de gasóleo. La tasa española es de 293,8 euros.

Además, se prorroga un año el plan Prever para la renovación de vehículos, que se extinguirá en 2008. En 2007 habrá algunas modificaciones. Sólo podrán acogerse a él los vehículos nuevos, excepto los de cilindrada igual o superior a 2,5 litros, que sustituyan a otro de más de 10 años. El propietario se aplicará una deducción de 480,81 euros en el impuesto de matriculación. También se beneficiarán los vehículos industriales de menos de seis toneladas que sustituyan a otro de más de siete años. La deducción (en el impuesto de sociedades o en el IRPF) tendrá también como tope 480,81 euros. Se eliminará el Prever Gasolina.

En el agua, aunque las tarifas dependen de los ayuntamientos, la transposición de la directiva marco del agua en 2010, que obliga a encarecer el recibo un 45% en tres años, motivará fuertes subidas. La postura del Ministerio de Medio Ambiente es que se penalice el consumo excesivo (superior a 60 litros de agua diaria, lo necesario para una ducha). El consumo medio es ahora de 171 litros por habitante.

PEAJES. Los ciudadanos pagarán la mayor alza desde 2002

El peaje de las autopistas dependientes de la Administración General del Estado sube una media del 3,68%, porcentaje por encima de la inflación, y también ligeramente superior al aumento aplicado en 2006. De hecho, el alza de la tasa que los usuarios pagan por circular por las autopistas será el mayor desde 2002, cuando los peajes subieron un 3,8%. Las comunidades aplican diferentes subidas a sus autopistas.

MEDICAMENTOS. Los genéricos se imponen a las marcas

El precio de las medicinas, al menos, no dará dolor de cabeza. El 1 de marzo entrará en vigor el nuevo sistema de precios de referencia, que se revisará una vez al año y afectará a 4.500 especialidades. El principal objetivo es fomentar el consumo de medicamentos genéricos, con los que sistema sanitario ahorrará 600 millones anuales.

Cualquier medicamento con más de 10 años desde su autorización y que tenga un genérico en el mercado con el mismo principio activo verá revisado su precio, con la obligatoriedad de una rebaja mínima del 20%.

PENSIONES. La jubilación media se eleva a 733 euros al mes

Los ocho millones de pensionistas que existen en España verán crecer sus prestaciones un 2,6% con carácter general desde este mes. Con ese incremento -equivalente a la inflación del pasado noviembre, la que se toma como referencia para la revalorización de las pensiones-, la pensión media de jubilación se situará en 733 euros mensuales. Y la de viudedad ascenderá a 478,62.

Hay dos colectivos para el que los aumentos serán mayores. Se trata de los perceptores de pensiones mínimas (tres millones de personas) y quienes cobran una pensión no contributiva (casi medio millón de beneficiarios que perciben una ayuda de carácter asistencial).

En el primer caso, las subidas van desde el 3,61% aplicable a las prestaciones del SOVI, un seguro de vejez en extinción, y el 13,35% destinado a las viudas menores de 60 años, con cargas familiares y una discapacidad superior al 65%. Para el segundo grupo, los pensionistas que no han cotizado por su prestación, la subida será en todos los casos del 3,61%.

Con la mejora de estas pensiones tan escuálidas por encima de la inflación, el Gobierno pretende acercarlas a la media del sistema. Un huérfano, por ejemplo, recibe una paga mensual que no llega a 150 euros. Los beneficiarios de prestaciones no contributivas cobran unos 300 euros al mes.

Además de la revalorización que se aplicará en 2007, los pensionistas recibirán una paga única en enero para compensarlos por el poder de compra perdido durante 2006 a consecuencia de la inflación. Esa cantidad, que se ingresará alrededor del día 20, variará según lo que cobre cada pensionista. Para el jubilado medio supondrá 60 euros. Además, la compensación por la desviación de los precios quedará incorporada a la nómina de los pensionistas (sólo para quienes estuvieran dados de alta en el sistema en diciembre de 2005).

El incremento de los precios por encima del 2% previsto le cuesta a las arcas del Estado 864 euros adicionales en pensiones.

REFORMA DEL IRPF Y DEL IMPUESTO DE SOCIEDADES. Los contribuyentes y las empresas verán reducida su factura fiscal desde enero

Los ciudadanos afrontan la cuesta de enero con algunos euros más en el bolsillo. La entrada en vigor del nuevo impuesto sobre la renta supone una rebaja media de 131 euros al año para el 85% de los contribuyentes, según el Instituto de Estudios Fiscales, dependiente del Ministerio de Economía. Pero la factura fiscal baja sobre todo para las empresas. El coste conjunto asciende a 4.500 millones de euros. Éstas son las principales novedades:

- Tipos y tramos. El tipo máximo del IRPF pasa del 45% al 43%. El cambio en el mínimo es más complejo. Se elimina el 15% que existía hasta ahora y se fija un primer tramo a tipo cero que comprende el mínimo personal (sube de 3.400 a 5.050 euros) y familiar. Descontadas esas cantidades, que varían según el contribuyente, se pagará un 24% por los ingresos restantes hasta 17.360 euros. A partir de ahí se aplican los tipos restantes. La tarifa del IRPF tiene ahora cuatro tramos, en lugar de cinco, lo que supone menos tributación. La rebaja se notará en las nóminas de enero, pues las retenciones bajan de media un 4,6%.

- Hijos y trabajo. Tener un hijo permitirá una deducción de 2.200 euros en la declaración de la renta si es menor de tres años (hasta ahora eran 1.200), según el nuevo impuesto sobre la renta. Para el resto de descendientes, las cantidades aumentan progresivamente. La deducción por trabajo pasa de 3.500 a 4.000 euros para quienes ganen menos de 9.000 euros.

- Vivienda. Los cambios son tibios en este apartado. La ley mantiene las deducciones de hasta 9.015 euros anuales en la adquisición de vivienda por contribuyente y año. Sin embargo, Hacienda fija un porcentaje de deducción única del 15%. Se eliminan, por tanto, los porcentajes que incrementaban hasta ahora esa deducción al 20% y al 25% y que se aplicaban sobre una parte de la inversión (4.508 euros por contribuyente) durante los dos primeros años de la vida del préstamo hipotecario. El cambio implica que el contribuyente podrá descontarse algo menos que hasta ahora por el pago de la hipoteca.

Pese a lo prometido, no habrá deducción para los inquilinos de pisos, un beneficio del que sí disfrutan los propietarios que destinen su vivienda al alquiler.

- Planes de pensiones. Se eleva a 10.000 euros anuales (antes 8.000) la aportación máxima para menores de 50 años. Quienes superen esa edad podrán destinar 12.500 euros. A cambio, se eliminan las excepciones que permiten ahora elevar esos topes. La principal novedad consiste en que los planes podrán seguir rescatándose de una vez, pero sin el principal atractivo que ofrecía este tipo de cobro: la exención fiscal para el 40% del capital percibido. Con esta medida se pretende que los ciudadanos opten por rentas vitalicias.

- Ahorro. Todos los productos (cuentas, seguros, plusvalías...) tributan ahora a un tipo único del 18%. Antes se aplicaba un 15% con muchas excepciones. La única que existirá en adelante afecta a los dividendos, que tienen un mínimo exento de 1.500 euros.

- Impuesto de sociedades. Este impuesto, que grava los beneficios de las empresas, se modifica. Las grandes compañías, que hasta ahora pagaban a Hacienda por el 35% de sus ganancias, pagarán en 2007 el 32,5% y el 30% en 2008. Las pymes pasan del 30% al 25%. Se mantienen las deducciones más cuantiosas: la de reinversión de plusvalías y las de I+D+i.

SALARIO MÍNIMO. Lejos de Europa

El salario mínimo, que cobran 130.000 personas y afecta indirectamente a casi un millón, sube este año un 5,5%. Los perceptores recibirán 570,6 euros al mes en 14 pagas anuales.

Pese a estar ya a un paso de los 600 euros que el Gobierno prometió para 2008, el salario mínimo español figura a la cola de la Unión Europea.

HIPOTECAS. Hay margen para más subidas de tipos de interés

El Banco Central Europeo ha subido los tipos de interés seis veces desde diciembre de 2005 hasta dejarlos en el 3,5%. Y ha avisado de que todavía había margen para nuevas subidas en 2007. Los incrementos de tipos y su paralelo el Euríbor tienen repercusión inmediata en las hipotecas. Por ejemplo con un 0,25 de subida, una hipoteca a 26 años de 138.723 euros a un tipo efectivo del Euríbor situado en el 3,864% se encarece 240 euros al año o, lo que es lo mismo, 20 euros al mes. Así que los millones de españoles que tienen una hipoteca deberán seguir recortando gastos para tener un techo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de diciembre de 2006

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