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30.000 bares y restaurantes de la capital impedirán vender los discos y DVD piratas de los 'mochileros'

Los bares y restaurantes de la capital han decidido sumarse a la campaña contra la piratería intelectual e industrial. Las principales asociaciones del sector de la hostelería se han comprometido a exponer a la entrada de sus locales un cartel para evitar la venta de estos productos ilegales en sus comercios. El Ayuntamiento distribuirá 30.000 ejemplares de estos carteles en los que se leerá la inscripción "No está permitida la venta de productos ajenos a este establecimiento".

Según datos del Ayuntamiento, el perjuicio que supone cada disco compacto pirateado se desglosa de la siguiente manera: un 19,8% para los productores; el 7,4% para los autores; el 10% para el artista; el 34,8% para el detallista; el 12% para el fabricante y el 15% para el erario público.

Según la Concejalía de Seguridad, la práctica de tender grandes sábanas en la calle (manteros) ha desaparecido, pero los vendedores llevan la mercancía en menor cantidad dentro de mochilas (mochileros) y venden al detalle en los bares. Entre enero y octubre de este año, la Policía Municipal ha efectuado 19.349 operaciones contra la piratería intelectual que han dado como resultado el decomiso de más de un millón de discos compactos y DVD decomisados.

El concejal de Seguridad, Pedro Calvo, señaló ayer durante la reunión de la Comisión de Venta Ambulante Ilegal que las medidas de vigilancia se prolongarán hasta el 14 de enero en aquellas más frecuentadas por los madrileños, en especial en los ejes comerciales y en las proximidades de los grandes centros comerciales.

Cualquier patrulla, cuando observe la presencia de vendedores no autorizados, actuará de inmediato e intervendrá el material falsificado.

Por otra parte, la Policía Municipal y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han requisado ropa falsificada por más de 400.000 euros. Gran parte de las prendas intervenidas tienen la etiqueta de la marca Thinsulate. Tras un servicio especial de vigilancia, los agentes comprobaron que la ropa procedía de en un local de venta al por mayor, sito en la calle de los Estudios (Centro).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 2006