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LAS GRABACIONES A LOS EMPRESARIOS EN LA TRAMA DE CORRUPCIÓN DE TELDE

"No cobro (para la sede del PP) beneficio ni mano de obra. Y el material también te lo regalo"

La Operación Faycán ha motivado la imputación por cohecho de todos los miembros del PP del gobierno municipal de Telde, segundo municipio más poblado (100.000 habitantes) de Gran Canaria. Veinticinco personas, entre cargos municipales y empresarios, han sido detenidas en sucesivas redadas -el alcalde fue arrestado el pasado 7 de noviembre- por decisión del juez instructor, Javier García-Sotoca, a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, tras una larga investigación de la Brigada Provincial de Información. Las comisiones pagadas por los contratistas, según datos sumariales, tenían como destino el lucro personal de algunos miembros del Ayuntamiento y las finanzas del PP de Telde.

Las grabaciones policiales realizadas en la Operación Faycán contra la corrupción del gobierno municipal de Telde, controlado por el PP, son reveladoras. Constituyen una de las mejores bazas de la investigación que se inició en julio de 2005, cuando un empresario denunció las extorsiones sufridas para pagar comisiones al contratar con dicho Ayuntamiento grancanario. El Juzgado número 3 de Telde, la Fiscalía Anticorrupción y la Brigada Provincial de Información de la Policía trenzaron un minucioso control de los personajes involucrados en la trama político-empresarial para acreditar el trasiego de comisiones. Los pinchazos telefónicos a lo largo de siete meses -en marzo de 2006 se produjo la primera redada- revelaron cómo Enrique Orts -el interventor municipal casado con la presunta jefa de la trama, la edil de Obras Toñi Torres (PP)-, detallaba todos sus pagos por adjudicaciones de contratos al recaudador de las comisiones, Francisco Gordillo, para que éste pasase a cobrarlas a las empresas extorsionadas. "Las empresas nuestras", en expresión de Orts. Gordillo sugería a Orts que acelerase o dilatase los abonos municipales a los contratistas según convenía a su presión recaudatoria. Tras cobrar la comisión, informaba en clave a Torres: "Me trajeron un documento. Es un proyecto pequeño".

Gordillo pasaba a las empresas el 'cepillo' de comisiones que debía entregar a Toñi Torres

El interventor municipal agilizaba pagos para pedir a continuación el cobro de comisiones

Orts dijo que no reconocía su voz en las conversaciones con Gordillo cuando el juez le hizo escucharlas. En cambio, Orts sí ha identificado a su interlocutor: Gordillo, el asesor de su esposa.

Los diálogos grabados a Orts con el recaudador confeso de las comisiones exigidas por la jefa, -su esposa, Toñi- son interpretados de igual manera por los investigadores y por el propio Gordillo: prueban cómo Orts le indicaba empresa por empresa, contrato por contrato, cuánto y cuándo había abonado el Ayuntamiento a cada firma. Tal información tenía un objetivo claro: a partir de conocer que una empresa ya había cobrado de las arcas municipales, Gordillo ya podía pasarle el cepillo de las comisiones que debía entregar a Toñi Torres, la jefa. Orts le precisaba hasta el último céntimo abonado a cada contratista. Gordillo necesitaba conocer el monto sobre el que debía negociar y aplicar su porcentaje -del 10% al 20%- en calidad de comisión. O "donación", como Gordillo eufemísticamente solía llamarlo.

Orts le detallaba incluso en qué momento de tramitación municipal se hallaba cada abono. El orden de los pagos a los contratistas estaba en manos de Orts a partir de cierta fase burocrática. Y Gordillo, cuando así convenía, le pedía que los agilizase.

F. Gordillo. "¿Le vas a pagar algo a Asfal?".

E. Orts. "No lo tengo en esta lista".

F. Gordillo. "Si le metes algo yo puedo hablar con él".

E. Orts. "Ya, eso sí. Después, nosotros nos vemos y vamos a ver a quién ponemos, porque tú me hablaste de algún otro".

F. Gordillo. "Sí, por ejemplo, méteme lo de Mazzoti, que también puedo negociar con él".

Pero Gordillo no sólo agilizaba pagos para pedir comisiones. También los retrasaba. Las cintas muestran sus órdenes al interventor:

F. Gordillo. "Oye, ¿tú podrías, no sé si te daría tiempo, lo de Iturri detenerlo?".

E. Orts. "Hay problemas. Lo intentaría".

Al rato, Orts le informaba de que había hablado con el banco y que arreglaría lo de Iturri para retrasar el pago.

F. Gordillo. "Qué alegría me das. Así yo puedo hablar con el otro. ¿A cuánto asciende lo de Iturri?".

E. Orts. "A 287.000 euros".

Gordillo, logrado el retraso, se jactó de que conocía al responsable de Iturri y que, así, podría "negociar con él".

E. Orts. "Sí, y tienes que hablar claro, tienes que hablar claro, tienes que hablar, tienes que hablar...".

F. Gordillo. "Pero muy prudentemente, y quiero renegociar y tener yo el as en la manga".

El trasiego de la comisión empresa-Gordillo-Torres también quedó reflejado en las grabaciones. Una cinta muestra cómo Gordillo llamó a un miembro de una empresa que debía darle una comisión sobre el monto percibido por una adjudicación municipal. El asesor de Torres recriminó el retraso de tal pago ilegal:

F. Gordillo. "No me has dado eso, y la jefa ya me ha llamado".

Dicho empleado, le devolvió la llamada. Y le informó del monto.

Empleado. "Me ha dado diez".

F. Gordillo. "Vale, hablamos aquí".

A los 30 minutos, Toñi Torres llamó a Gordillo. Y éste le mencionó en clave el dinero recogido.

F. Gordillo. "Oye, que me trajeron un documento. Es un proyecto pequeño".

Torres replicó que se acercaría a recogerlo a casa de Gordillo. Y le llamó desde el portal:

T. Torres. "Estoy aquí abajo. ¿Subo, o qué?".

F. Gordillo. "Sí, sube porque ha llegado otra cosa, venga".

Tal grabación vendría a corroborar la práctica descrita por Gordillo en su declaración judicial y en su entrevista a EL PAÍS: los sobres con el dinero de comisiones que recibía de los empresarios extorsionados los entregaba a la jefa, Toñi Torres, en su casa o en la de ella. Las grabaciones también muestran cómo la trama corrupta municipal del PP forzó ilegalmente la generosidad de los contratistas para construir la nueva sede popular en Telde a cambio de favores. Un empresario, F.V., hablaba así con Gordillo sobre dicha obra:

F. V. "Te mandaron un presupuesto, pero eso no quiere decir que el partido [PP] vaya a pagar, pero creo que ustedes en el partido [PP] deberían tener una justificación para que cuando alguien venga diciendo que eso se lo sacan a los proveedores, puedan justificarlo. ¿No?".

F. Gordillo. "Más o menos, es así".

F. V. "Entonces, ¿qué hago? ¿Hacer una factura por el 50% de ese valor? Coño, del 50%. Joder, yo voy a cobrar los materiales nada más. Ni te cobro beneficio ni mano de obra. Pero si tú quieres que te regale el material, también te lo regalo. Yo soy así de espléndido".

F. Gordillo. "Yo había pensado que hicieras un esfuerzo, coño".

F. V. "Yo hago un esfuerzo, pero si ustedes también hacen un esfuerzo para tratarme como un proveedor especial del Ayuntamiento, que no me tengan sin pagar las facturas un año como me han tenido la última vez. Como yo sé que eres un peso pesado, tú le dices a Carmelo Oliva [concejal de Hacienda] que yo lo voy a regalar total y que tiene facturas pendientes".

Posteriormente, Gordillo informó al empresario que había estado en la nueva sede del PP de Telde con la concejal María del Carmen Castellano, presidenta del PP y concejal de Desarrollo. El recaudador de comisiones aclaró al empresario que el nuevo local del partido les había gustado y que había comunicado "su tema" -oferta de coste cero por las obras de la sede a cambio de un mejor trato pagador- tanto a Castellano como a Torres. Esta última no asistió a la visita de la nueva sede, pero "fue informada de todo exactamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de diciembre de 2006