Un juez retira la custodia a los padres de una niña maltratada

El Juzgado de Instrucción número 1 de Santander ha encomendado al Gobierno de Cantabria la custodia de una niña de dos años y medio cuya madre fue detenida ayer después de que la criatura ingresase en el hospital Marqués de Valdecilla con múltiples lesiones que los médicos atribuyen a malos tratos.

La niña -según la forense que la ha explorado- tiene calvas en el cabello provocadas por tirones, hematomas en la cabeza, los brazos, los costados, la espalda y las piernas; ha perdido una uña y tiene dos heridas antiguas que parecen haber sido provocadas por una mordedura y una quemadura.

El juez dispone además de informes médicos que indican que las lesiones de la niña "ni eran accidentales ni fortuitas, sino originadas presuntamente por malos tratos" y en distintas fechas. Por ese motivo, ha abierto diligencias por un posible delito de malos tratos habituales y otro de abandono de familia contra los padres de la menor, Rosa María G.C. y Morad A..

La madre fue detenida en Santander tras el ingreso de la menor en el hospital y, en su declaración a la Policía, culpó de las lesiones al padre de la niña, del que se ha separado recientemente y que reside en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón y contra él también se ha librado una orden de arresto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de noviembre de 2006.