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El proceso para el fin del terrorismo

La policía detiene en Francia a tres etarras, entre ellos el jefe del aparato logístico

Interior investiga la posible vinculación de los arrestados con el robo de 350 pistolas en Nimes

La policía francesa detuvo anoche en la pequeña villa de Quézac, a unos 250 kilómetros de la frontera española, a tres presuntos etarras, entre los que se encuentran Zigor Garro Pérez, supuesto jefe del aparato de logística de ETA, y su pareja, Marina Bernadó Bonada, quien colaboró con la infraestructura del último comando Barcelona. Los servicios antiterroristas españoles aseguraron al cierre de esta edición que aún es pronto para saber si los detenidos están vinculados con el robo de 350 pistolas cerca de Nimes, aunque indican que la detención de Garro Pérez puede conducir a su esclarecimiento.

Las detenciones se produjeron a última hora de la tarde en la minúscula localidad de Quézac (unos 250 habitantes), en el sureste del país. La operación, desarrollada de forma conjunta entre la Subdirección Nacional Antiterrorista (SDAT) francesa y la Comisaría General de Información española, permitió también la localización de una vivienda, un chalé, ocupado por los detenidos.

La captura se ejecutó sin que los etarras ofrecieran resistencia. La única identidad confirmada anoche era la de Zigor Garro Pérez, supuesto jefe del aparato logístico de ETA, quien tendría una alta responsabilidad en la preparación de los robos y armas y explosivos de la banda de los dos últimos años. Es por ello que se tiene la fuerte sospecha, casi la convicción, de que su captura puede ser vital para aclarar el asalto a la armería de Vauvert, cerca de Nimes, perpetrado el 23 de octubre, e incluso que lo hubiera ordenado.

Los otros dos detenidos, cuyas identidades no han sido confirmadas al cien por cien a falta del cotejo de las huellas dactilares, serían la que se considera la novia de Garro Pérez, Marina Bernadó Bonada, ex trabajadora de una empresa vinculada a la Generalitat catalana y que supuestamente prestó la infraestructura para el último comando Barcelona, el desarticulado en 2001; y Ekain Mendizabal Mugica, guipuzcoano de 25 años.

Las fuentes consultadas aseguraron que la operación ha sido desarrollada "codo con codo" entre las policías española y francesa, que llevaban semanas preparándola. Los principales objetivos de la operación "se han cumplido", indicaron las citadas fuentes, aunque los investigadores tratan de localizar a otras dos personas que supuestamente tenían una cita con los tres detenidos. Los agentes hallaron en la zona un coche robado.

Los agentes estaban registrando anoche el chalé de Quézac, donde requisaron un ordenador. Precisamente ayer, el Tribunal de lo Criminal de París condenó a penas de entre 13 y 20 años de cárcel a siete integrantes del aparato logístico de ETA en 2000 y 2001, cuando estaba dirigido por Asier Oiarzabal, del que fue mano derecha Garro, juzgado en rebeldía.

Los arrestos de estos tres etarras elevan a 25 los ejecutados desde que ETA decretó su alto el fuego, el 22 de marzo. La operación se produjo poco después de que la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega reafirmara en el Congreso que la principal consecuencia que tendría el asalto de Nimes sería la detención de sus autores y que mientras persista la violencia no habrá avances en el proceso de paz.

La vicepresidenta hizo estas declaraciones tras conocerse un nuevo capítulo del último boletín interno (Zutabe 111) de la banda, en el que considera que el rebrote de la kale borroka es "una respuesta lógica" a lo que considera "ataques" judiciales y policiales contra la izquierda abertzale. ETA -que siempre ha justificado la kale borroka, que también se mantuvo muy activa durante la anterior tregua- anuncia que este tipo de actos continuarán si la situación no cambia y se mantienen "los ataques judiciales y policiales" contra el entorno etarra.La banda, además, critica al PNV y a Aralar (escindida de Batasuna) por condenar la violencia callejera.

El Gobierno se negó a responder a este pronunciamiento de ETA, e insistió en que las reglas del juego reclaman la ausencia de violencia, incluida la callejera, para que el proceso avance.

El primero en negarse a responder a ETA fue el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. "Nos estamos convirtiendo todos en comentaristas de la literatura de ETA, y yo no lo voy a hacer", dijo, antes de reiterar que las reglas del juego están marcadas por la resolución del Congreso de los Diputados de mayo de 2005 y no se van a modificar. "La democracia no va a pagar ningún precio político por alcanzar la paz", remachó.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se pronunció en Riga (Letonia), donde se celebra la cumbre de la OTAN sobre Afganistán. "La violencia no cabe; lo que cabe es el fin de la violencia, que es el camino para el diálogo y la paz y, por supuesto, dentro del Estado de derecho", manifestó. Por la tarde, Fernández de la Vega, al responder a Ángel Acebes sobre qué consecuencias tendría la confirmación de que ETA robó las pistolas, dijo: "Las consecuencias son evidentes. A quien comete un delito, se le aplica la ley. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad están en máxima alerta, y con violencia no hay avance". La frase de la "máxima alerta" disparó los comentarios sobre la posibilidad de una reactivación terrorista. El Ministerio de la Presidencia matizó poco después que la alerta máxima se mantiene "como siempre".

La vicepresidenta aprovechó para recordarle a Acebes qué hizo durante la anterior tregua de ETA y para reclamarle lealtad. "Ya no le hablo de lealtad institucional, porque yo sé que esa palabra usted no la entiende", dijo De la Vega, quien acusó al PP de querer "convertir la lucha contra el terrorismo en la lucha contra un Gobierno democráticamente elegido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de noviembre de 2006