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CEAR acusa a Rabat de ser responsable directo de la muerte de 31 saharauis

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), ONG independiente que mantiene estrecha relación con el Alto Comisionado de Ayuda a los Refugiados (Acnur), de la ONU, emitió ayer un duro comunicado en el que acusa a las autoridades de Rabat de "responsabilidad directa" en la muerte de, al menos, 31 jóvenes saharauis que se ahogaron la madrugada del domingo al naufragar en la costa del Sáhara Occidental dos pateras con las que intentaban alcanzar las islas Canarias.

CEAR califica la tragedia como "el último episodio del éxodo de centenares de jóvenes saharauis, que huyen de las sistemáticas violaciones de los derechos humanos que la policía marroquí comete en el territorio de esta antigua colonia española, ocupada de manera ilegal desde el 16 de octubre de 1975". La ONG revela que entre las víctimas de estos últimos naufragios se halla en estudiante universitario Naji Dohatem, de 30 años, "conocido activista por los derechos humanos".

CEAR recuerda que su delegación en Canarias presta asistencia jurídica a la mayor parte de los saharauis que solicitan el estatuto de refugiado, por lo que ha podido detectar que "en muchos casos las fuerzas policiales marroquíes instigan a estos jóvenes a subirse a las pateras".

Único testigo

Un niño de 11 años fue el único testigo de la tragedia del domingo. El chico estaba en la playa, situada al norte de Cabo Bojador, porque tenía intención de viajar en una de las pateras que debían zarpar esa madrugada. Sin embargo, a un hermano mayor "le dio miedo cómo estaba el mar" e impidió al muchacho subir a bordo, según ha informado Hamad Hamad, conocido activista saharaui, en conversación telefónica desde El Aaiún. La decisión resultó providencial. Entre los 14 cadáveres recuperados hasta el momento -entre ellos, el de otro niño de 13 años- se halla el del hermano que le impidió subir a la barca. Su cuerpo fue uno de los tres enterrados el lunes.

Cuando el pequeño vio el naufragio, salió corriendo hasta llegar a la casa de un familiar, quien avisó a las autoridades y a los vecinos. Los dos hospitales de El Aaiún, el Hassan II y el Den Hendí, se llenaron de gente que corría a comprobar desesperada si entre los cadáveres encerrados en cámaras frigoríficas estaba alguno de sus hijos.

Hamad relató que, desde que en mayo de 2005 comenzaron los disturbios para exigir la autodeterminación del Sáhara: "los jóvenes son detenidos y torturados, y la Gendarmería marroquí les advierte de que su única salida es huir en patera y que ellos les ayudarán a hacerlo". Por eso, ahora es "tan barato" coger una de esas barcas: "Apenas hay que pagar una cantidad simbólica que oscila entre 500 y 1.000 dirham (menos de 20 euros), cuando antes había que pagar casi 1.000 dólares (unos 1.600 euros)".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de noviembre de 2006