La compañía minera estadounidense Freeport ofrece 20.400 millones por su competidora Phelps Dodge

El pez pequeño se come al grande. Eso es lo que está pasando en el sector minero, donde la compañía estadounidense Freeport-McMoran anunció ayer un acuerdo por el que se hará con el control de su rival Phelps Dodge, el tercer mayor productor de cobre del mundo, por el que se dispone a desembolsar un total de 25.900 millones de dólares (20.400 millones de euros). Freeport, también productor de cobre y oro, se convertirá así en la mayor minera que cotiza en Wall Street, por delante de BHP Billiton. En España controla Atlantic Copper.

Los títulos de Phelps subieron casi un 30% en el arranque de la jornada bursátil en Nueva York, donde rebasó los 120 dólares. Hace cuatro años, sus acciones se pagaban a un precio 10 veces menor.

Los propietarios de la minera recibirán un pago de 88 dólares por título y el equivalente a 0,67 acciones de Freeport-McMoran, lo que combinado representa una prima del 33%. La operación se financiará con 18.000 millones de dólares en efectivo y el resto en forma de deuda. Richard Adkerson será el consejero delegado de la nueva entidad.

Las adquisiciones y fusiones anunciadas este año en el sector minero, valoradas en 113.700 millones, muestran que la demanda de metales y los precios seguirán altos, gracias a un solido crecimiento económico y a la escasez de nuevas grandes minas. Freeport, con sede en Nueva Orleans, busca de esta manera dotarse del tamaño suficiente para competir a escala mundial frente a productores chinos y dejar de depender de la mina que tiene en Indonesia, que genera el 77% de sus ventas. Además, doblará de paso su capitalización bursátil.

La combinación con Phelps, de Phoenix, permitirá a Freeport tener acceso a sus minas en EE UU, Chile y Perú, además de la que se dispone a abrir en Congo. Se calcula que la nueva compañía incrementará su producción de metales en un 25% en tres años. La minera de Arizona, entre tanto, opta por la alianza con su rival de Luisiana tras fracasar el pasado verano en el intento de compra de las canadienses Inco y Falconbrigde, que ahora están controladas por las mineras brasileña Vale do Rio Doce y la suiza Xstrata, respectivamente.

Entre tanto, en el sector siderúrgico, la rusa Evraz anunciaba la adquisición de la estadounidense Oregon Steel Mills, por 2.300 millones de dólares. Se trata de la mayor compra realizada por una compañía rusa en EE UU y le convertirá en el décimo productor del acero del mundo, por delante de ThyssenKrupp. El anuncio se hace un día después de que Washington y Moscú firmaran un pacto para la integración de Rusia a la Organización Mundial del Comercio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de noviembre de 2006.

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