Reportaje:CRÓNICA EN VERDE

El refugio de los impopulares

Medio Ambiente cartografía los lugares para anfibios y reptiles

Especialistas de la Universidad de Granada son los que, por encargo de la Consejería de Medio Ambiente, están coordinando los trabajos para elaborar el Inventario de Parajes Importantes para la Conservación de Anfibios y Reptiles de Andalucía, documento que permitirá situar, sobre el mapa regional y de forma precisa, aquellos enclaves en los que habiten poblaciones significativas de estos animales y, en particular, las correspondientes a especies amenazadas o vulnerables.

Este trabajo, para el que se están recopilando desde citas históricas hasta muestreos llevados a cabo por diferentes herpetólogos, incluye, como acción paralela, la identificación de aquellos "puntos negros" que, en diferentes carreteras andaluzas, ocasionan la muerte por atropello de un buen número de estos animales.

Según la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados (SCV) más de diez millones de vertebrados, muchos de ellos anfibios y reptiles, mueren todos los años en las carreteras españolas, aunque este es un problema que suele pasar desapercibido ya que los predadores se encargan de hacer desaparecer los cadáveres en muy poco tiempo. En algunos casos, como el del camaleón, ya se han ensayado algunas medidas (barreras y corredores) que, puestas en marcha por colectivos conservacionistas, han permitido neutralizar este peligro en algunas vías de Cádiz y Huelva.

El sur de la Península Ibérica es uno de los territorios con mayor biodiversidad en herpetofauna autóctona de todo el continente europeo. En Andalucía habitan 16 de las 28 especies de anfibios descritas en toda España, y de ellas siete soportan algún grado de amenaza. Las más vulnerables a la extinción son el sapo partero ibérico y la salamandra común.

Triángulo imaginario

El primero mantiene poblaciones exiguas y dispersas distribuidas en un triángulo imaginario cuyos vértices coinciden con las sierras de Cazorla (Jaén), Gádor (Almería) y Blanquilla (Cádiz). La segunda habita en áreas montañosas con buena cobertura vegetal y elevada humedad, aunque sus hábitats predilectos vienen sufriendo una intensa degradación.

Aunque los humedales más importantes de la región se encuentran protegidos, no ocurre lo mismo con las pequeñas láminas de agua, charcas temporales, acequias, albercas, fuentes, abrevaderos o pilones, muy comunes en el medio rural y de extraordinaria importancia para estos vertebrados. Este tipo de medios acuáticos desaparecen sin que nadie levante la voz, o bien sufren agresiones que no pueden tolerar este tipo de animales, como los vertidos de residuos urbanos, agrícolas o industriales.

Por lo que se refiere a los reptiles, Andalucía reúne 27 de las 42 especies que se localizan en toda España, y en este caso son 19 las que precisan de un tratamiento especial debido a su incierto futuro. Las más vulnerables a la extinción son el galápago europeo, la tortuga mora, las tortugas marinas (boba, verde, carey y laúd), el geco magrebí, el lagarto verdinegro, la lagartija de Valverde, la víbora hocicuda y la culebra lisa europea.

Si bien a escala peninsular no se encuentra amenazado, el lagarto verdinegro se considera "en peligro crítico de extinción" en Andalucía, ya que sólo mantiene algunas pequeñas poblaciones en un limitado número de enclaves de la Sierra Morena jiennense. Parecida situación registra la culebra lisa europea, cuyas dos únicas poblaciones andaluzas, localizadas en Sierra Nevada y la sierra de Cádiz, constituyen auténticas reliquias, descendientes de aquellos congéneres que quedaron aislados después de las glaciaciones.

Cría en cautividad

Siempre que no suponga el abandono de aquellos programas encaminados a conservar las poblaciones silvestres, la cría en cautividad de anfibios y reptiles, al igual que ocurre con otras especies amenazadas, es un recurso muy valiosos para garantizar el futuro de estos animales aún en las peores circunstancias. Este tipo de trabajos, así como los que implican el correcto tratamiento de aquellos ejemplares heridos o enfermos, precisan de instalaciones específicas, algunas de las cuales ya se han puesto en marcha y otras se ejecutaran en breve plazo.

Desde el pasado verano, y por iniciativa del ayuntamiento de Alcalá la Real (Jaén), viene funcionando el primer centro dedicado en exclusiva al estudio y recuperación de anfibios y reptiles. Ubicado en la conocida como Fortaleza de la Mota, cuenta con laboratorios, salas de alimentación y cuarentena, terrarios y una charca donde se ha recreado el hábitat natural de estas especies. Al margen de las actividades de conservación, este centro pionero también pretende combatir la impopularidad de estos animales mediante iniciativas de educación ambiental. Los visitantes disponen, así, de una sala de audiovisuales y otra de exposiciones, un anfiteatro para conferencias y diferentes zonas de recreo.

Al mismo tiempo, en Huétor-Santillán (Granada), la Consejería de Medio Ambiente ha comenzado las obras del primer centro de cría y conservación de especies de aguas continentales. Aunque aquí los trabajos se centrarán en la reproducción del cangrejo autóctono de río y la trucha común, para obtener así ejemplares con los que repoblar aquellos cauces de los que estas especies han terminado por desaparecer, también está prevista la cría de algunas especies de anfibios características de las zonas de media y alta montaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 19 de noviembre de 2006.

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