Bush tiende la mano a los demócratas para redefinir la estrategia en Irak
La pérdida del Senado agrava el desastre electoral de los republicanos
Estados Unidos inauguró ayer una era de cohabitación política tras la victoria electoral de los demócratas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. Republicanos y demócratas escenificaron su compromiso de trabajar juntos con una comida a la que asistió el propio George W. Bush y la próxima presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, así como otras figuras destacadas del Congreso y de la Administración.
Bush pidió dejar atrás el enfrentamiento propio de las elecciones y se declaró "abierto a cualquier idea para garantizar el éxito en Irak".


























































