Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Instituto Geológico y Minero documenta 3.000 manantiales en Cazorla, Segura y Las Villas

Un estudio eleva a 590 hectómetros cúbicos anuales los recursos del parque natural

Un trabajo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) ha venido a constatar lo que muchos ya intuían: que el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén) es la mayor fábrica de agua de la comunidad autónoma de Andalucía. Su riqueza hidrológica se manifiesta en los 590 millones de metros cúbicos de recursos renovables con los que cuenta y los 3.000 manantiales que se han contabilizado en el citado estudio, lo que ha ayudado a modelar un paisaje singular y un tipo de vegetación y fauna con multitud de endemismos.

Los estudios hidrogeológicos más recientes en el entorno del parque natural han evaluado una alimentación por infiltración de lluvia próxima a 590 hectómetros cúbicos al año, y unas salidas de 493 por manantiales y drenajes a ríos, más otros 5,5 de extracciones por bombeo. Estas cifras suponen el 14% de los recursos hídricos de las dos cuencas que tienen su cabecera en estas sierras, las del Guadalquivir y el Segura, aunque en esta última los recursos suponen un tercio del total disponible.

El efecto disolvente y modelador del agua sobre las rocas carbonatadas a lo largo del tiempo geológico hace de este espacio protegido uno de los paisajes kársticos más sobresalientes de Andalucía, con infinidad de formas kársticas, tanto superficiales como subterráneas. "Ese mismo efecto", subraya Juan Carlos Rubio-Campos, uno de los autores del estudio, "produce un extraordinario milagro de la naturaleza: convertir estériles rocas en almacenes reguladores de agua, extensos embalses subterráneos que recogen la lluvia de rápida precipitación, la almacenan y la devuelven a la naturaleza a través de cientos de manantiales, pero ya de un modo pausado".

El estudio del Instituto Geológico y Minero estima unos usos de aguas subterráneas para abastecimiento urbano de unos 5 hectómetros cúbicos al año, que atienden el suministro de unos 65.000 habitantes. La superficie regada con aguas de ese origen supera las 6.000 hectáreas cuyo consumo anual es próximo a 29 hectómetros cúbicos al año. Aún así, el uso directo de aguas subterráneas en la comarca es de apenas un 6% de los recursos subterráneos evaluados, lo que, a juicio de los autores del estudio, garantiza su sostenibilidad.

Otros usos importantes del agua son los aprovechamientos hidroeléctricos. Durante muchos años, las dos grandes centrales hidroeléctricas de los embalses del Tranco y las Anchuricas fueron las de mayor capacidad de producción de energía eléctrica de toda Andalucía. Actualmente hay en funcionamiento o en proyecto una decena de centrales, con una producción que puede llegar al 8% del total de energía hidráulica de Andalucía, un dato importante en una comunidad claramente importadora.

Amenazas

Aunque, en términos generales, la calidad natural de las aguas de estos acuíferos suele ser excelente y apta para todos los usos, hay que tener en cuenta que la naturaleza carbonatada de los acuíferos de la zona (67 en total) los hace muy vulnerables a la contaminación. El estudio del IGME pone de relieve que, a pesar de tratarse de un área montañosa y poco poblada, se registran focos de contaminación asociados con la actividad humana, entre los que destacan los residuos urbanos sólidos y líquidos (vertederos y vertidos de aguas residuales, depuradas o no) y las actividades agrarias o ganaderas (el abonado del olivar en zonas limítrofes del parque y las acumulaciones de residuos en las inmediaciones de almazaras, abrevaderos o áreas de estabulación).

El estudio del IGME, en la que han participado 14 personas -tres de ellos técnicos de la Diputación de Jaén-, incluye también un plano general y seis itinerarios de interés pedagógico que atraviesan todo el parque y en los que se explican sus características acuíferas, vegetales, de fauna y medioambientales. Para el presidente de la Diputación de Jaén, Felipe López, esta obra "es un instrumento muy valioso para el conocimiento y la formación, pero también para reforzar el compromiso con la conservación y la sostenibilidad porque es difícil comprometerse en algo si no se conoce en profundidad".

El estudio sobre las aguas subterráneas en el que es el mayor parque natural de España abre la colección sobre Hidrogeología y Espacios Naturales, que se completará próximamente con otros libros sobre Sierra Mágina, Despeñaperros, Huétor o la Sierra de Castril.

Sigue el decreto de sequía

La últimas lluvias registradas en la provincia de Málaga han aliviado la situación de los pantanos, que se mantienen al 27% de su capacidad, pero la Junta de Andalucía ve complicado levantar el decreto de sequía al esperarse un tercer año hidrológico seco. El presidente de la Cuenca Mediterránea Andaluza, Antonio Rodríguez Leal, aseguró a Efe que las precipitaciones han mejorado el nivel de reserva de los embalses, e incluso han aportado 200.000 metros cúbicos al río Verde (Marbella), por lo que "por primera vez, aumenta el caudal, aunque sea muy poco".

Las lluvias se han repartido de forma desigual en la provincia, señaló, ya que la costa occidental está más húmeda frente a la situación crítica de la comarca del Guadalhorce. Sin embargo, las pérdidas en los embalses han sido menores, ya que se ha pasado de la media semanal de 3,2 hectómetros cúbicos a 1,6 hectómetros esta semana, y "las últimas lluvias han empapado el suelo y lo preparan para que las próximas pueden aportar al consumo", dijo. Desde que comenzó el nuevo año hidrológico, han caído 40 litros en Málaga y en la Axarquía, mientras que en la Costa del Sol Occidental se han registrado entre 80 y 90 litros. Pese a la mejoría en las reservas, el presidente de la Cuenca argumentó que "haría falta un año excepcionalmente lluvioso para levantar el decreto de sequía en los próximos cuatro o cinco meses".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de octubre de 2006

Más información