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Juicio a Trashorras y Toro por venta de droga y explosivos

Dos de los procesados por la matanza del 11-M, el ex minero y ex confidente asturiano José Emilio Suárez Trashorras y su cuñado Antonio Toro Castro, se sentarán hoy en el banquillo en Gijón junto a otros 18 procesados, por su supuesta implicación en una red de tráfico de drogas y explosivos que fue desmantelada en 2001.

La Sección 8ª de la Audiencia Provincial de Asturias abre juicio oral por el caso Pipol, en el que el fiscal solicita penas de 17 años de prisión y multas de 218.000 euros tanto para Suárez Trashorras como para Toro tras haber sido incautados en julio de 2001 en un garaje de Avilés que ambos compartían con otro de los procesados 54,5 kilos de hachís, así como 16 cartuchos de goma 2 Eco y 94 detonadores eléctricos.

En el proceso declararán 51 testigos, entre ellos el ex confidente Rafá Zouhier, a su vez imputado también en el sumario del 11-M, y el ex portero de un club nocturno y testigo en el caso de la masacre de Madrid, Francisco Javier Lavandera Villazón, quien había denunciado en 2001 que Toro y Trashorras le habían ofrecido explosivos.

Para los 18 procesados restantes la acusación reclama penas que oscilan entre cinco y 13 años de cárcel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2006