El proceso hacia el final del terrorismo

Zapatero: "La actitud del PP no tiene precedentes"

El PP volvió a situar ayer el terrorismo en la diana política. Si por la mañana, en el Senado, Pío García Escudero había acusado al PSOE de dialogar con Batasuna mientras ETA asesinaba al socialista Joseba Pagazaurtundua, por la tarde, en el Congreso, el líder del primer partido de la oposición, Mariano Rajoy, usó munición menos estridente pero también de grueso calibre: "Va usted camino", le dijo a Zapatero, "de rendir el Estado democrático a una organización terrorista". El presidente del Gobierno reprochó a Rajoy que era "la undécima vez" que el líder de la oposición acudía a la Cámara "para plantear cuestiones que afectan a la política antiterrorista en un periodo en el que, afortunadamente, no hemos tenido ningún atentado de ETA con víctimas mortales". Y concluyó: "No hay precedentes desde la transición democrática de este comportamiento de la oposición y de su principal líder".

Rajoy tomó como núcleo de su pregunta la huelga de hambre del etarra Iñaki de Juana Chaos, cuya excarcelación, prevista para agosto pasado, quedó yugulada al ser procesado por un artículo que publicó en el diario Gara y por el que el fiscal pidió, en conclusiones provisionales, 96 años de cárcel por supuestos delitos de amenazas terroristas y pertenencia a banda armada. Rajoy aseguró que el fiscal "que había pedido 96 años, ha anunciado que va a pedir sólo seis", y preguntó por qué ha cambiado de criterio la fiscalía y qué criterio tiene el presidente del Gobierno y qué piensa hacer.

Zapatero argumentó en su réplica a Rajoy que le sería fácil recordar las excarcelaciones, concesiones de terceros grados y acercamiento de presos "en circunstancias muy graves para la seguridad de las personas", durante los años 1996 a 2004, mientras gobernaba el PP. Se limitó a repetirle, como en otras ocasiones, que los Gobiernos de Aznar no recibieron críticas por aquella política, "sino todo el apoyo de las fuerzas democráticas", para concluir que piensa "perseverar" en el objetivo de "terminar con la violencia". "Es mi deber, y en política el empeño más noble es salvar vidas y garantizar la libertad de nuestros compatriotas".

Luego fue Acebes el que se dirigió a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, para preguntarle si el Gobierno apoya que el PSE "se siente en una mesa de negociación política con ETA-Batasuna". La vicepresidenta respondió que el Gobierno actúa siempre "con la ley en la mano" y Acebes advirtió de que los acuerdos que se tomen en la mesa "nacerán con fecha de caducidad: el día en que el PP vuelva a gobernar los revocaremos todos, uno a uno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 18 de octubre de 2006.

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