Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Siete imputados por la muerte de cinco obreros en Barcelona

Cuatro de los sepultados por un muro trabajaban para empresas subcontratadas

El Juzgado de Instrucción número 6 de Barcelona ha imputado a siete responsables de una obra de Barcelona en la que murieron cinco trabajadores el pasado julio. Los obreros -dos españoles y tres paquistaníes- quedaron sepultados por un muro de contención que no estaba apuntalado. El juez ha abierto diligencias por cinco delitos de homicidio imprudente, lesiones imprudentes y un delito contra los derechos de los trabajadores.

El accidente laboral, uno de los más graves ocurridos en Cataluña en los últimos años, sobrevino de forma súbita la tarde del 27 de julio. Un muro de cinco metros de altura cedió y atrapó a seis operarios. Sólo uno sobrevivió, aunque resultó herido. Los obreros realizaban una galería de instalaciones eléctricas para un edificio de oficinas que la empresa Habitat está construyendo en la calle Almogàvers, en el barrio de Poblenou.

Los sindicatos CC OO y UGT denunciaron al instante que las medidas de seguridad en la obra eran "nulas". El muro, tal y como reconoció Habitat en su día, no se había reforzado. Según sindicatos, trabajadores y familiares de las víctimas, esta circunstancia hizo que, al abrir una zanja justo debajo, la pared se viniera abajo.

Ayer, más de dos meses después del siniestro, declararon ante el juez tres de los siete imputados. El encargado de la obra, Fernando M. R., aseguró que antes de que se produjera el accidente llevó a cabo una inspección ocular y constató que la pared era segura. Habitat también difundió ayer el resultado de una investigación interna. El informe indica que no se han podido determinar las causas del derrumbe, pero justifica que el muro no estuviera apuntalado "por el comportamiento del mismo en otras partes" del perímetro de la manzana.

Fernando M. R respondió a las preguntas del magistrado y del ministerio fiscal, pero se negó a contestar a la acción popular ejercida por CC OO y los familiares. Idéntica actitud adoptaron los otros dos: el jefe de obra, Miguel Ángel L. -en nómina de Serac, SA, compañía de servicios de Habitat- y el jefe de personal del Grupo Habitat, Fernando M. O.

El muro "se movía"

También declaró ayer, en calidad de testigo, uno de los operarios que trabajaban en la obra cuando se produjo el accidente. A la salida del juzgado, Edgar Enrique M. M., oficial de segunda y de origen ecuatoriano, atribuyó a la "mala suerte" el suceso y aseguró que se tomaron "todas las medidas de seguridad", informa Europa Press.

Esta versión contradice lo expuesto por otros obreros, que aseguraron haber alertado al encargado porque el muro "se movía". Además, el juez decidió abrir diligencias tras tomar declaración a los dos operarios que sobrevivieron al derrumbe: uno, que salió ileso casi de milagro al escapar del alud de arena; y el otro, que resultó herido. La próxima semana declararán los otros cuatro imputados: un arquitecto, dos coordinadores -entre ellos, el que elaboró el estudio de seguridad del proyecto- y un vigilante de seguridad de la construcción.

Un primer informe de la Inspección de Trabajo de la Generalitat concluyó que el muro no contaba con sistemas de anclaje. El magistrado está a la espera de un segundo documento que aportará datos concluyentes sobre las medidas de seguridad.

Sobre el accidente del Poblenou planea también la elevada subcontratación; habitual, por otro lado, en el sector de la construcción. Sólo uno de los cinco fallecidos, Javier Cortel, trabajaba directamente para Habitat. El resto, también el otro español, Isaac Casero, trabajaban subcontratados. El caso de los tres paquistaníes -Amjad Alí, Imtaz Ahmed y Abdul Qadeer- es flagrante: estaban contratados por Brendom Construccion 2004, SL, una empresa que se dedica a la distribución de alimentos y bebidas. La policía investiga si dos de ellos, que se encontraban en situación irregular, trabajaban bajo una identidad distinta a la real.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de octubre de 2006