Reportaje:Batalla en el sector de la energía

El 'casino' eléctrico

Las constructoras irrumpen en el negocio de la energía gracias a las ganancias de los últimos años

La fiebre eléctrica ha contagiado a la Bolsa. ¿La euforia, basada en poco más que media docena de valores del Ibex 35, se mantendrá durante cierto tiempo? El comportamiento del parqué madrileño, ¿se parecerá más a Las Vegas, como ha comenzado a ocurrir esta semana, que a un mercado bursátil europeo?

"Los especuladores pueden no hacer daño cuando sólo son burbujas en una corriente firme de espíritu de empresa; pero la situación es seria cuando la empresa se convierte en burbuja dentro de una vorágine de la especulación", escribió John Maynard Keynes hace ahora 70 años. En 1936, en su clásica Teoría General, precisó: "Cuando el desarrollo del capital en un país se convierte en subproducto de las actividades propias de un casino, es probable que aquél se realice mal".

Florentino Pérez optó por un plan B: crear un coloso con Unión Fenosa e Iberdrola
La transferencia de excedentes de la construcción a otros sectores continuará
"El contraataque de E.ON ha sido demasiado rápido", asegura un analista
"Si las operaciones triunfan, el Gobierno deberá ayudar con la tarifa", dice un experto
Los analistas aplauden a Acciona: o controla Endesa u obtiene cuantiosas plusvalías
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Los cinco días que arrancaron el lunes 25 y terminaron el viernes 29 fueron algo así como una parábola de lo que está pasando en la economía y las finanzas de este país. Acciona, el conglomerado con base en la construcción, abría boca con la compra, directa e indirecta, de un 15% de la eléctrica Endesa, mientras que antes del cierre de la semana la inmobiliaria Martinsa lanzaba una oferta pública de adquisición (OPA) por el 100% de Fadesa.

La parábola refleja una tendencia que tiene recorrido: la transferencia de excedentes acumulados durante al menos los últimos 15 años en España en la compraventa de suelo a otros sectores de la economía, un proceso que ahora tiene a la Bolsa como su epicentro. Con todo lo espectacular que haya podido parecer, esa irrupción continuará.

Como ya va siendo habitual en los últimos años, la nueva irrupción se fue perfilando durante el pasado verano. Parece que la temporada estival siempre estimula más los movimientos en torno a las eléctricas. Y sobre todo en torno a Iberdrola.

En 2005, el 24 de agosto, 12 días antes de que Gas Natural lanzara su OPA sobre Endesa, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, recibió un telefonazo mientras se aprestaba a acudir a una corrida de toros en Bilbao. Regresó a Madrid. Y sólo respiró el 2 de agosto tras cerrar con Gas Natural un acuerdo para comprar algunos trozos de Endesa.

Mira por dónde, el verano 2006 resultaría diferente. En el mes de julio, el presidente de la constructora ACS, Florentino Pérez, un hombre que mantiene excelentes relaciones en Italia, y más en concreto con el grupo público eléctrico Enel, se las arregló para mantener contactos con algunos ministros del Gobierno. Y last but not least a hablar con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

"Fueron contactos. No es que se solicitara una reunión para exponer un plan. Es lo que podemos llamar encuentros informales. Los contactos se hicieron con el Presidente pero también con algunos ministros", dijo una fuente próxima a ACS que prefiere reservarse el nombre.

Florentino Pérez no tenía, según las fuentes consultadas, que elaborar ninguna teoría sofisticada. A la vista del próximo desenlace, a partir de septiembre, de la batalla por Endesa y de la excelente posición de ventaja de E.ON, ¿no era hora de elaborar un Plan B? ¿Por qué no hacer un gran coloso eléctrico español en torno a Iberdrola y Unión Fenosa ante la eventualidad de una presencia irreversible de los alemanes?

"Fue un verano muy activo. Hubo contactos y muchos rumores. Sin duda, la intuición de que Florentino Pérez se orientaba a hacer una operación con Iberdrola se fue haciendo cada vez más precisa", explicó a este periódico Luis de Guindos, vicepresidente del banco de inversiones Lehman Brothers en España, una de las entidades que asesoran a Endesa. "Con esa sensación llegamos de vacaciones. Y en las semanas siguientes aquella intuición se reforzó", añade.

En esa secuencia de hechos, José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, no dejaría esta vez, como ocurriera en 2005, cuando ACS le arrebató Unión Fenosa, que la constructora rival siguiera avanzando en solitario en el sector eléctrico. "José Manuel fue sondeado, entre otros empresarios, por el Gobierno con ocasión de la OPA de E.ON en febrero, pero aquella era otra clase de operación. Se trataba de hacer un frente de accionistas de apoyo a Gas Natural. No era una movida que podía ser de su interés", dijo una fuente conocedora de las reuniones que mantuvo Entrecanales con Miguel Sebastián, secretario de Estado, a cargo de la Oficina Económica de Presidencia de Gobierno.

"La operación fue diseñada personalmente por José Manuel y el director general y consejero ejecutivo del grupo, Valentín Montoya, con mucha reserva", dijo una fuente sobre la gestación del plan, que fue anunciado el pasado lunes 25.

Acciona, cogió por sorpresa a todos aquellos implicados -analistas, bancos de inversión y empresarios- en la larga batalla de Endesa. Ni el estado mayor de La Caixa-Gas Natural, ni el presidente de Endesa, Manuel Pizarro, ni, finalmente, Wulf Bernotat, presidente de E.ON, tuvieron la más elemental sospecha.

Acciona, pues, había comprado el 10% inicial de Endesa a un precio de 32 euros la acción por un valor de 3.300 millones, y tenía reservado, a través del Banco Santander, que ha financiado la operación, otro 5%. Según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su objetivo es llegar al 20% sin superar el límite del 24,9% establecido por la ley a partir del cual debería lanzar una OPA. El mensaje inequívoco de seguir comprando no podía hacer más que calentar el valor en el mercado, provocando nuevas subidas.

Los analistas consideraron la jugada un paso brillante. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que la presencia de E.ON al otro lado del campo de batalla garantizaba a Acciona cualquiera de estos cuatro desenlaces: la obtención de una cuantiosa plusvalía, el control de Endesa, la presencia en la compañía futura como representante del capital español o, finalmente, una solución negociada para quedarse algunos activos.

El martes 26, mientras E.ON preparaba su respuesta, ACS copaba la escena al anunciar que se aprestaba a comprar el 10% de Iberdrola a 37 euros la acción por 3.300 millones de euros. La idea de una fusión entre Unión Fenosa e Iberdrola, aquella que Florentino Pérez había insinuado a las autoridades españolas durante el verano, era algo más que una expresión de deseos. ACS aspira a tener en torno al 40% del futuro campeón nacional español.

"Ha sido una operación amistosa. Cuando Ignacio Sánchez Galán le vio las orejas al lobo, los múltiples contactos sociales que manteníamos se precipitaron y decidimos de común acuerdo entrar en Iberdrola, dijo una fuente de ACS a este periódico. Las orejas, ¿de qué lobo? Respuesta: "Nos dijeron que José Manuel, antes de anunciar la entrada de Acciona en Endesa, había viajado a Italia y había mantenido conversaciones con Enel". En otros términos, Entrecanales habría mantenido contactos con Enel para entrar en Iberdrola. Una portavoz de Acciona, consultada sobre este rumor, señaló que José Manuel Entrecanales no viajaba a Italia desde hace bastante tiempo. "La semana antes de lanzar la operación de compra de un paquete de Endesa permaneció en España. Tenía precisamente que perfilar todos los detalles", aseguró.

Esa misma noche, el martes 28 de septiembre, Bernotat disparaba desde su cuartel general en Düsseldorf (Alemania) su potente misil: elevaba 10 euros, de 25,4 a 35, su oferta por la acción de Endesa. Bernotat subía en 10.000 millones de euros, hasta 37.000, su oferta de febrero por el 100 % de Endesa.

"La entrada de Acciona ha sido un golpe ejecutado con una gran profesionalidad. Los mercados no lo esperaban. Ha sido frío, sin fisuras. En cambio, el contraataque de E.ON ha sido demasiado rápido. Me pregunto si otros actores pueden verse tentados a darnos una nueva sorpresa y hacer subir los precios. Yo creo que E.ON pensaba, originalmente, subir su oferta de 25 a 29 o 30 euros, pero nunca a 35", dijo Per Ola Hellgren, analista de inversiones del Landesbank Renania-Palatinado en una conversación telefónica. Preguntado si E.ON podría convivir con un núcleo duro español en el accionariado de Endesa, Hellgren cree que sí. "Creo que hay posibilidades de llegar a un pacto. No veo por qué la confrontación es la única salida. Acciona y E.ON no son incompatibles", señaló.

¿Puede financiar sin problemas esta mayor oferta E.ON? "Puede conseguir financiación, pero tanto la Bolsa como las agencias de rating van a penalizar más a esta compañía", dijo Hellgren. E.ON, para financiar estos nuevos 10.000 millones de euros -que puede no ser el último precio ya que su folleto está pendiente de aprobación y después queda la instancia final de la puja en sobre cerrado- necesitaría, según el porcentaje de acciones superior al 50% que se acoja a su propuesta, vender algunos activos y ampliar capital en un 10%. Pero, como señala este analista, no habrá dificultades, y éste es uno de los rasgos más característicos de la situación financiera española e internacional: la facilidad para acceder al crédito.

La idea de que Acciona había dado un golpe perfecto se vio confirmada con la oferta de 35 euros de E.ON. En pocas horas, los Entrecanales habían logrado hacer, sobre el precio que habían pagado, un beneficio de tres euros por título de Endesa o 430 millones de euros. A todo esto, para abundar en las excepcionales condiciones de financiación, Acciona no había puesto un euro sobre la mesa. El Banco Santander había concedido un préstamo de 3.300 millones de euros tomando como garantía, por el 80%, los propios títulos de Endesa y los recursos propios de Acciona por el restante 20%.

Economistas y analistas coinciden: sin la existencia de mercados rebosantes de liquidez como los actuales -que engrasan, por ejemplo, la violenta irrupción en Bolsa de los nuevos ricos españoles que han hecho fortunas varias veces millonarias y, en ciertos casos, milmillonarias en euros con la revalorización del suelo, y el boom inmobiliario, todos apalancados con crédito- el proceso actual sería impensable.

"Este proceso del mercado de control de empresas es muy importante. Pero me preocupa el hecho de que el factor determinante a la hora de adquirir una empresa sea la disponibilidad de financiación o liquidez más que los fundamentos o la racionalidad industrial. En otras palabras, si te dan el dinero, ¿por qué no comprar?", estima Santiago Eguidazu, presidente del banco de inversión N+1. "Y esto se produce en un ambiente de sobrevaloración de precios", agrega.

Pero, ¿qué hay de la advertencia de Keynes sobre la especulación y el espíritu de empresa? ¿Las empresas eléctricas se han convertido en una burbuja dentro de una vorágine de especulación? ¿Es esto un casino que puede terminar mal?

La nueva euforia bursátil y financiera refleja, en gran parte, un proceso de acumulación en los sectores que han sido el motor del crecimiento económico español: la revalorización del suelo y la construcción. Ahora, la riqueza amasada, en condiciones crediticias excepcionales, se traslada, a través de los mercados financieros y bursátiles a otros sectores. Esta diversificación, pues, parece inevitable y hasta cierto punto saludable. El boom actual no tiene lugar en el contexto de una economía que cae o está en recesión, como ocurrió con la especulación financiera en Estados Unidos en 1985 y provocó el crash de octubre de 1987 en Wall Street. La parte de especulación de este auge español refleja una economía en estado de crecimiento persistente.

"Por supuesto que hay componentes de especulación en esta movida eléctrica, pero no es el elemento central. Pero los fundamentos económicos son más relevantes que la especulación: la energía es un bien escaso, el crecimiento de la demanda energética está garantizado, las tarifas eléctricas subirán por encima de la inflación y las empresas concentradas en la construcción pública y residencial necesitan diversificarse. A todo ello hay que sumar la desaparición de la prima de cotización del 10% o 15% que favorecía a las empresas españolas por el simple hecho de que no podían ser adquiridas por grupos extranjeros", señala el ex secretario de Estado Luis de Guindos.

Precisamente, el que esta euforia tenga como base las empresas eléctricas es lo que lleva a no pocos analistas a introducir cautela. "A estos precios que Bernotat está dispuesto a pagar por Endesa o Florentino Pérez por Iberdrola, si estas operaciones salen adelante el Gobierno tendrá que echar una mano con la tarifa eléctrica. De lo contrario el ajuste tendrá que venir por una merma de las inversiones futuras y un deterioro de la calidad", dijo un experto a este periódico. ¿El fantasma de los apagones? Per Ola Hellgren discrepa: "Para E.ON es una cuestión de sinergia. Quiere construir lo que quizá pueda ser la primera compañía europea y del mundo, con una dirección centralizada, con la eficiencia que ello permite alcanzar. No veo a Bernotat presionando al Gobierno español para que le autorice tarifas más altas", señaló.

En este proceso, la gran banca española tiene inevitablemente que presentar batalla. Como ya lo hiciera con la financiación de Ferrovial en la compra del gestor de los aeropuertos británicos, los mayores del mundo, el Santander necesita, en su calidad de líder, estar al quite. Es lo que hace y seguirá haciendo.

El presidente de E.ON, Wulf Bernotat, a la izquierda, y su homólogo en Acciona, José Manuel Entrecanales.
El presidente de E.ON, Wulf Bernotat, a la izquierda, y su homólogo en Acciona, José Manuel Entrecanales.REUTERS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la canciller alemana, Angela Merkel.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la canciller alemana, Angela Merkel.REUTERS

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