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"Siempre le he visto de uniforme"

La mujer de Gaviria ha renunciado a las despedidas multitudinarias por los llantos de su hijo

"La cosa se ha puesto berraca". Paola Tello recuerda la frase que le dijo su marido, Andrés Gaviria, cuando acababa de enterarse que debía abandonar sus vacaciones para marcharse al Líbano. Notó que algo pasaba nada más verle al entrar en casa. Estaba serio y tenía la mirada preocupada. "Es mi trabajo", le explicó casi justificándose. Paola ha tenido que acostumbrarse a la fuerza a estas ausencias. Para él, esta misión es su cuarta maniobra internacional. Para ella y su hijo su cuarta espera.

Andrés y Paola son de Colombia. Se conocieron hace 10 años cuando ella estaba de vacaciones en Bogotá. Él era policía. "Siempre le he visto de uniforme", asegura. Viajaron a España en busca de prosperidad y seguridad. Él ingresó en la Armada y, tras pasar por varias ciudades, han recalado en Jerez, donde ahora viven en una casa con un salón de mobiliario recién estrenado. Cuando le llamaron para el Líbano, Andrés estaba de vacaciones. Apenas ha podido disfrutar de su nuevo sofá.

Paola ha tenido que renunciar a las despedidas oficiales. Llegó a acudir a los muelles y aeropuertos en las primeras salidas pero no acudió a Rota este mes cuando los barcos se marcharon de la base naval. "Es por mi hijo. Lo pasa muy mal. Llora y patalea porque ve a su padre marcharse y cree que no va volver". Así que sustituyó los actos grandilocuentes por un adiós casi en susurro en el rellano.

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