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El futuro de la inmigración

Un sindicato policial asegura que los agentes de Canarias tienen que comprar sus vacunas

El SUP y la CEP insisten en la insalubridad de los centros de internamiento de inmigrantes

Los sindicatos policiales SUP y CEP insistieron ayer en la insalubridad de los centros de internamiento y campamentos militares donde hasta ayer había más de 10.000 inmigrantes, totalmente apiñados, durmiendo a la intemperie, rodeados de basura y fuertes olores que desprenden los pocos baños químicos, las duchas y los contenedores. Un portavoz del SUP denunció que varios policías que prestan servicio en esos lugares compran sus propias vacunas para prevenir contagios.

Un portavoz del Cuerpo Nacional de Policía manifestó a Europa Press que las vacunas que precisan los agentes para evitar contraer enfermedades son suministradas por el propio cuerpo.

Un portavoz del CEP sólo pudo confirmar que un agente de la plantilla de la comisaría del sur de Tenerife "hace unos meses" enfermó de "salmonelosis tifoidea". Sus compañeros entienden que adquirió la enfermedad en horario laboral, en contacto con miles de subsaharianos en los calabozos y garajes de esta comisaría.

El portavoz reveló que los resultados de las analíticas que, sistemáticamente, se hacen a los inmigrantes "revelan positivo en hepatitis A, hepatitis B, tuberculosis, sida y otras enfermedades contagiosas". En muchos casos también dan positivo de paludismo, una enfermedad que es endémica en gran parte del África subsahariana, que se trata con pastillas y que no supone ningún riesgo de contagio, matizó un portavoz del Hospital Universitario de Canarias. Un agente añadió que los análisis de sangre sólo comprueban hepatitis, sida y sífilis "y no analiza otras muchas enfermedades tropicales". De estas pruebas, "al menos el 28% dan positivo y no se les separa de los otros miles de africanos".

Para custodiar a estos miles de personas hay menos de 12 agentes. En la isla de El Hierro permanecían ayer 282 subsaharianos en un polideportivo, en La Gomera otros 440 en un restaurante abandonado y en casetas de lona.

En Tenerife, sólo 10 policías custodian a 3.410 en los campamentos militares de Las Raíces, dos a 1.350 en el centro de internamiento Hoya Fría (con capacidad original para sólo 330 plazas) y dos policías a los 1.411 inmigrantes que había anoche en la comisaría del sur de la isla.

El portavoz del SUP añade al "cansancio, miedo y presión psicológica" por esta inferioridad numérica, la circunstancia de que "los agentes van desarmados".

Tras visitar los centros de internamiento, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, admitió que están "saturados", aunque dijo que "no se puede hablar de colapso" en ellos.

Ayer llegaron a Tenerife cuatro cayucos con 311 inmigrantes, dos de ellos mujeres y cinco menores, todos en aparente buen estado de salud.

Pakistán dice estar dispuesto a repatriar a sus nacionales

El embajador de Pakistán en España, Hasan Sarmad, expresó ayer a Efe la disposición de su Gobierno a repatriar a los inmigrantes pakistaníes llegados a Tenerife el día 15 en el barco Al-Mari, aunque no exista un convenio de repatriación con España ni con la Unión Europea.

En estos momentos, añadió, la embajada de Pakistán en Madrid aún está pendiente de conocer el número exacto de nacionales pakistaníes que se encuentran entre los 160 inmigrantes de origen asiático que llegaron a Tenerife. Según el embajador, los trabajos de identificación empezaron ayer y, tras recibir instrucciones del Gobierno pakistaní, se intentará resolver el proceso en el plazo de unos días, aunque no resulte una "tarea fácil".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de septiembre de 2006

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