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La Conferencia Política del PSOE

Zapatero sitúa al PP en la extrema derecha

El presidente asegura en su intervención que continuará la política "valiente" de reformas y cambios

La derecha democrática española merece "todo el reconocimiento público" por su papel en la transición, por la llegada de las libertades, por la conquista de la Constitución y por su firmeza "ante el inmovilismo", afirmó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Este homenaje a la derecha dirigente de la transición le sirvió para comparar esa actitud con los actuales dirigentes "ahora que una nueva extrema derecha pretende revisar la historia", deslegitimar las instituciones y "poner en cuestión el resultado electoral". Zapatero clausuró así la Conferencia Política de su partido en la que sentó las bases de su proyecto para 2007. Aseguró que continuará la política "valiente" de reformas para el país, frente "al miedo" a cualquier cambio que atribuyó al PP.

De los 120 minutos que el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, empleó en su discurso de clausura de la Conferencia Política de su partido no más de cinco fueron dedicados al PP. Pero aunque breve, la carga de la crítica fue muy profunda. La forma de atacar al PP, sin citarlo, fue con alabanzas a la "derecha democrática española" por su comportamiento durante la transición de la dictadura a la democracia.

"Quiero hacer un reconocimiento público a la derecha democrática, a su papel en la transición, en la llegada de las libertades, en la conquista de la Constitución, en su firmeza ante el inmovilismo y el golpismo, en su contribución a nuestra entrada en la UE...". Y explicó que hace ese reconocimiento "ahora que una nueva extrema derecha pretende revisar la historia, e incluso solapadamente hacer una nueva valoración de la dictadura, deslegitimar las instituciones, y poner en cuestión el resultado electoral. No fue hasta el final de su intervención, más de una hora después, cuando volvió a golpear al PP. Cuando llegó ese momento ya había desgranado, con gran seguridad y aplomo, los proyectos y previsiones para 2007. También reconoció su labor en la transición a los nacionalismos y a la "izquierda comunista".

Leyes para 2007

El líder socialista afirmó que el PSOE, hoy como hace 127 años cuando nació, se alimenta de principios de cambio y reforma. "Somos un partido de principios, mientras que otros, sus principios se basan en la fe en el miedo, miedo a la igualdad, miedo a extender derechos y libertades, miedo a las opciones sexuales, miedo a las reformas territoriales. En el fondo tienen miedo a España, por eso han querido siempre tenerla atada".

Los aplausos acompañaron esta retahíla de descalificaciones, pero se hicieron más fuertes cuando las contrapuso "a la valentía", como mejor virtud política". 2007 será "un gran año", aseguró Zapatero, porque entrará en vigor la Ley de Dependencia, se aprobará la Ley de Igualdad, se pondrán en marcha leyes del cine, el libro, y la música. "Cada día laborable se convierten 5.000 empleos eventuales en fijos", y se llegará a los 800.000, señaló en presencia de representantes de los sindicatos. No olvidó el líder socialista que esta Conferencia Política, una idea sobre todo del secretario de organización, José Blanco, y puesta en marcha por el diputado Oscar López, miembro de la ejecutiva, ha sido una plataforma para candidatos a las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2007. "Somos muchos y bien avenidos", señaló el presidente de la Conferencia y también de Castilla-La Mancha, José María Barreda, que se mostró seguro, como Zapatero, del triunfo de los candidatos socialistas.

El ex presidente Felipe González, sentado en primera fila, no tuvo más remedio que levantarse y saludar ante los insistentes aplausos de los casi 3.000 asistentes a la Conferencia. La unidad se tradujo en que se aprobaron por asentimiento las conclusiones elaboradas estos tres días, cuya realización ha rozado los 600.000 euros. El rechazo a algunas enmiendas de la corriente Izquierda Socialista, no enturbió el ambiente ya que otras muchas les fueron aceptadas. Se les dijo no a su pretensión de apoyar la eutanasia y también no, a incluir un texto sobre los derechos del pueblo saharaui.

Sí fue muy concreto, y sonoro, el aplauso que se brindó, a propuesta de Zapatero, a los soldados españoles desplegados en Líbano y otros países. "Estamos afirmando un principio que será para siempre en la política exterior española: siempre al servicio de la legalidad y de misiones de paz y nunca al servicio de guerras ilegales ni de grandes potencias por muy poderosas que sean". Antes de despedirse pidió a los suyos que trabajen por los ciudadanos, por el futuro del país, y que no respondan al PP "porque no debate, sólo insulta". "Dejemos que la derecha pierda el tiempo en reparar el pasado, su pasado".

LA POLÍTICA MIGRATORIA - "Garantizar la convivencia y no pensar con las tripas"

Zapatero dedicó mucho tiempo a la inmigración. Apostó por la legalidad, pero puso el acento en el lado más amable del discurso. De la parte dura se encarga su vicepresidenta. "Hablamos de seres humanos con muchas dificultades", explicó el presidente. "Por eso siempre me ha repugnado hacer política con la inmigración. Tenemos que decir al conjunto de los españoles que la convivencia de esta nueva realidad tiene claramente cosas positivas para nuestra economía, para el fortalecimiento de nuestra seguridad social, para las pensiones. Tenemos un fondo de reserva de cerca de 40.000 millones de euros. En buena medida eso se debe a lo que cotizan los inmigrantes. Sólo con políticas sociales que garanticen los derechos a los inmigrantes, pero que ello no represente que ningún ciudadano de nuestro país pueda ver limitados sus derechos sociales, podremos garantizar una convivencia positiva".

MENSAJE DE HOWARD DEAN - "Trabajaremos juntos si hay cambio en EE UU"

Howard Dean, líder del Partido Demócrata de EE UU, debía ser el personaje estelar de la última jornada de la conferencia. No pudo acudir, pero envió un mensaje grabado: "Juntos tendremos un gran futuro. España y EE UU seguiremos trabajando en firme. Respetaremos las diferencias entre las naciones y tenemos que establecer una fórmula constructiva para trabajar juntos. Para ello, vamos a ver si hay un cambio de Gobierno en EE UU para que lo hagamos de una forma clara y exitosa", señaló Dean, en una clara referencia al desencuentro entre el presidente de EE UU, George Bush, y el español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Bush se ha negado reiteradamente a recibir al líder de los socialistas españoles. Dean también agradeció al presidente español que "no sólo se ha enfrentado al terrorismo en Europa, sino que trabaja para asegurar que los derechos humanos llegan a todos".

ALTO EL FUEGO DE ETA - "La paz es incompatible con la impaciencia"

Antes de que Zapatero hablara, el plenario, por aclamación y en medio de un gran aplauso, aprobó una propuesta de Joan Ignasi Pla para apoyar explícitamente al presidente en su intento de alcanzar la paz en el País Vasco. Y él respondió en su discurso: "Tenemos el valor de trabajar por la paz y por el fin de la violencia en el País Vasco y en toda España. El valor de convertir esa esperanza, cuando quedan pocos días para que llevemos 6 meses del alto el fuego permanente de ETA, en una realidad. Una esperanza, compañeras y compañeros, que vamos a preservar. Una esperanza por la que vamos a trabajar con toda nuestra fuerza. El camino hacia esa esperanza es incompatible con la impaciencia. Será un camino que necesita tiempo y esfuerzo. Un camino largo, duro y difícil. Pero la esperanza esta en pie, nunca como ahora podemos lograr el fin de la violencia. Merece la pena. Lo lograremos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de septiembre de 2006

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