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El temporal interrumpe la conexión ferroviaria con Cataluña

Dos heridos en la playa de Alboraya al caer un rayo en una grúa

Valencia / Castellón

Ni en tren ni en autobús. Hacia las 15.30 de ayer Renfe interrumpió el servicio de los convoyes que comunican con Cataluña y, al contrario que en otras ocasiones, no sustituyó la conexión ferroviaria por el autocar ante las previsiones del recrudecimiento de las precipitaciones en Tarragona. Las lluvias cortaron la carretera entre Peñíscola y Benicarló y en Alboraya dos personas resultaron heridas al caer un rayo en una grúa.

El tercer día consecutivo de problemas en el corredor ferroviario mediterráneo fue el que más repercusiones tuvo para los viajeros. El primer Euromed partió de Valencia hacia Barcelona a las 6.40 en autobús, debido a la lluvia. Los siguientes trenes de largo recorrido salieron de forma habitual hasta la estación de L'Andana, en Tortosa, la última en la que podían parar los convoyes antes de encontrarse con problemas en las vías causados por el agua. Desde allí los pasajeros fueron trasbordados en autobuses a sus destinos.

Sin embargo, a partir de las 15.30 se suspendió la comunicación de larga distancia (Arco, Talgo y Euromed) sin que se recurriera a la opción de sustituir la comunicación por carretera. "No se puede asegurar la movilidad por carretera en la zona de Tarragona", comentaron ayer fuentes de Renfe en Valencia. Tampoco pudieron determinar el número de pasajeros afectados ni la fecha u hora de solución del problema. "No hay nuevas previsiones hasta mañana a las 8.00, todo depende de la lluvia y el nivel de agua".

A media tarde de ayer, una treintena de viajeros hacía cola a la puerta del servicio de atención al cliente de la Estació del Nord de Valencia. "Me saqué el billete ayer por Internet y no avisaban de los problemas; si no se puede viajar no deberían dejar que sacáramos los billetes", se lamentaba Cristina Artigas, de 25 años, que quería desplazarse a Barcelona. "Están vacilando, no dan información", comentaba Ángeles Vázquez, de 20 años, "si ya saben que no se puede viajar, que no vendan billetes". El trayecto a Alicante, pese a no estar afectado por las lluvias, también acumulaba retrasos. Mientras, en el exterior del edificio, cuatro autocares se encontraban aparcados, algunos desde las 11.30 de la mañana. Paco, uno de los conductores, se lamentaba de que nadie les daba instrucciones. "Estamos esperando a ver si nos dicen algo", apuntaba.

La tromba de agua caída en Castellón tuvo en el norte de la provincia las consecuencias más visibles. Durante la mañana, las fuertes precipitaciones provocaron el corte al tráfico de la carretera que discurre por la costa entre las localidades de Peñíscola y Benicarló. A la tormenta se atribuyó también el hecho de que alrededor de 700.000 usuarios de la compañía de móviles Amena, entre la Comunidad Valenciana y Murcia, no pudieran utilizar sus teléfonos entre las 13.00 y las 15.00. Según fuentes de la compañía, el origen del problema de cobertura fue un doble corte en los cables de otra compañía, Ono, a través de las que suministran el servicio.

Las lluvias provocaron, además, cortes eléctricos en distintos puntos de la provincia. Alcalà de Xivert, por ejemplo, permaneció tres horas sin luz. Esta localidad fue una de las que más lluvia recogió ayer con 27,2 litros por metro cuadrado.

En Valencia, dos hombres resultaron heridos con pronóstico reservado al caer un rayo sobre una grúa de una obra en la playa de la Patacona, en Alboraya. Los heridos son un hombre de 51 años, que ha sufrido quemaduras en un brazo y una pierna, y otro de 41 años, que presenta una conmoción y contusiones múltiples tras caer de la grúa a consecuencia del impacto del rayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de septiembre de 2006