Alonso sufre un nuevo revés con la remodelación de la Virgen Blanca

El alcalde encarga al área de Urbanismo la reforma de la plaza

La Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria no verá la remodelación soñada por el alcalde, Alfonso Alonso, después de que los técnicos de Urbanismo hayan rechazado las propuestas presentadas por las tres empresas que participaron en el concurso público. Así y todo, Alonso consideró ayer "acertada" la decisión de su gabinete de declarar desierto el concurso y encargar al área municipal de Urbanismo el proyecto de renovación del pavimento y la iluminación de este espacio central de la ciudad.

El proyecto, al igual que la mayoría de las propuestas del equipo de gobierno del PP, ha venido marcado por la polémica desde el principio. El alcalde apostó por una remodelación atrevida que incluía retirar el monumento a la Batalla de Vitoria para conseguir una plaza más abierta y ciudadana. Sin embargo, la presión de sectores de la opinión pública le obligó a mantener esta escultura grandilocuente (Gabriel Borrás, 1917) en la remodelación del lugar. Al final, la urgencia "por cortar una cinta inaugural antes de las elecciones", según critica la oposición, le llevaron a programar de forma precipitada un concurso de ideas para su reforma.

Once empresas se interesaron inicialmente, de las que al final sólo tres presentaron una propuesta. Dos fueron eliminadas por los técnicos municipales y, en principio, pasó el primer filtro el proyecto de las firmas Balzola y Azáceta, que eliminaba la pendiente de la plaza y reubicaba algunas infraestructuras básicas de la zona. En cambio, su apuesta por una serie de jardineras móviles y otro mobiliario urbano no acabó de convencer a los responsables de la Agencia de Renovación Urbana.

Así, el informe técnico considera que ninguna de las soluciones presentadas tiene "calidad suficiente para ser ejecutada". Por ello, el alcalde ha encargado al área de Urbanismo que redacte un plan de reforma básico de la plaza que ha de estar concluido antes del 4 de agosto de 2007, la próxima celebración de La Blanca, la fiesta mayor de la ciudad, según precisó ayer Alonso. "Si está antes de las elecciones municipales de ese año, mucho mejor", añadió.

La oposición ha criticado el corto plazo que el equipo de gobierno ha ofrecido a las empresas para presentar sus propuestas sobre un lugar tan emblemático. Además, censura la utilización por Alonso de los técnicos municipales para conseguir sus objetivos. Conocido es el malestar de Paulino Medina, jefe del Servicio de Rehabilitación de la Agencia de Renovación Urbana, encargado de evaluar las propuestas, por la celeridad con que se pidió su opinión. En su informe reseña expresamente esta circunstancia, ya que sólo contó con cinco días para ello.

El único concejal de EA, Antxon Belakortu, reclamó ayer un "amplio consenso político" para afrontar los grandes proyectos municipales. El edil censuró que el alcalde haya desviado dinero destinado a la rehabilitación del casco medieval para realizar un "parcheo" de la emblemática plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de septiembre de 2006.