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COLUMNA

Federico, ¡más caña!

Es lo que le pide el eurodiputado del PP, Luis Herrero, en reciente artículo, al locutor de la COPE, el sin par Federiquín. El otrora periodista convertido ahora en político europeo, nos anuncia que Jiménez Losantos "estará en boca de muchos" durante la temporada que empieza. Hablarán de él dos clases de personas: "en las antípodas de sus planteamientos ideológicos, los que quieren verle mediáticamente muerto, porque lo deploran, y los que estando cerca de su ideario, porque le acusan de encarnar a la fiera canina que asusta a los votantes de la derecha civilizada". Por lo visto, lo que quiere Luis Herrero es que Losantos continúe asustando a los votantes de la derecha civilizada. Derecha representada por el alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, para quien Herrero pide a Federiquín que le de más caña de la que le ha venido propinando hasta ahora.

Hace unos años, cuando Losantos empezó sus andanzas ante los micrófonos, alguien que le conoce bien me dijo: "Federico, ante un micrófono, puede convertirse en un peligro público". Y no se equivocaba. Para el PP, desde luego, lo está siendo. Como dice Herrero, desde las filas de la derecha ya hay muchos que le acusan de "encarnar a la fiera canina que asusta a los votantes de la derecha civilizada". Es decir, la que representan en el PP personas como Ruiz Gallardón, contra quien Luis Herrero le pide a Losantos que le de más caña. Pero no sólo a Gallardón. También a Mariano Rajoy. Dice Herrero que Losantos pertenece a lo que él llama periodistas "asilvestrados". "¿Que sacude demasiado a Mariano Rajoy? Algo habrá hecho para merecerlo. El día que Losantos deje de comportarse así, lo prometo, seré yo quien le sacuda a él". (¡!). Y así está el patio mediático de la derecha. Según el eurodiputado del PP, los periodistas se dividen en tres clases. Están los "asilvestrados": "Son los que pasan de las órdenes y de las opiniones del poder y sólo responden a convicciones propias", y cuyo ejemplo paradigmático sería Losantos. Otra clase son los que "siempre se ponen a las órdenes del que manda, cualesquiera que sean sus opiniones. Son mercenarios a los que no hace falta decirles como tienen que abrir el telediario". Y después, "los periodistas que no están a las órdenes del poderoso, pero sí a muchas de sus opiniones. No se arrodillan ante los comisarios políticos, exhiben su independencia con críticas racheadas, pero cuando les conviene se apresuran a escoltar las opiniones de turno por puro utilitarismo. Sólo aspiran a ser cada vez más influyentes y dosifican la crítica para alcanzar ese objetivo". Son los que tratan de nadar y guardar la ropa. Para mí, el periodismo español cuenta con dos ejemplares punteros de este tipo: Emilio Romero, durante el franquismo, y Pedro J. Ramírez, en este régimen.

Sucede, sin embargo, que Herrero se equivoca al colocar a Losantos entre los periodistas que él llama "asilvestrados". Y se equivoca porque toma a Losantos como periodista, cosa que no es. El señor Losantos es un agitador que disfruta agitando al personal. Un agitador y un excelente actor. Porque lo que hace ante el micrófono, cada mañana, es puro espectáculo. Una función teatral en la que él protagoniza los monólogos y sus tertulianos hacen de coro complaciente. Un actor, eso sí, ilustrado y listo. Sabe que su forma de actuar gusta a la audiencia de la COPE y por eso aumenta. Lo que supone mayores ingresos para la empresa y, por la tanto, para él. Una forma de actuar que hasta sus hijos le reprochan. Pero cuando alguno le pregunta: "¿Y no puedes decir eso de otra manera?", su papá le responde: "Ya, e ibas a estudiar tu en una universidad americana si yo lo digo de otra manera". Así lo explicó Losantos en reciente entrevista en El Mundo. Más claro agua. El "periodismo" repleto de gritos, insultos e improperios de Federiquín en la COPE con el fin de ampliar su audiencia, busca el dinero como las televisiones basura con sus programas "del corazón".

Así las cosas, el eurodiputado Luis Herrero insiste y no duda en animar al locutor de la COPE a seguir dando caña a diestro y siniestro, sea a Ruiz Gallardón o a Mariano Rajoy "si algo ha hecho". A seguir con su periodismo "bronco y COPERO". Eso sí, a Zaplana y a Acebes ni tocarlos. Deben ser el futuro de la derecha "herrero-losantiana". ¡País de coña!

fburguera@inves.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de septiembre de 2006