Portugal niega su colaboración a la UE para investigar vuelos de la CIA

"El Gobierno portugués responde ante la Asamblea de la República y no ante el Parlamento Europeo". Con esta contundente frase resumió ayer una fuente próxima al primer ministro luso, José Sócrates, la previsible actitud de Lisboa ante la inminente petición de información que va a realizar la comisión del Parlamento Europeo que investiga "la implicación y la complicidad" de 10 Gobiernos europeos con los vuelos y las actividades ilegales realizados por la CIA entre 2001 y 2005 bajo el pretexto de librar la "guerra al terrorismo islámico".

La postura del Gobierno portugués, explicada ayer por el ministro de Exteriores, Luís Amado, en Diário de Noticias, se resume en que "el nombre de Portugal no fue expresamente mencionado" en el informe aprobado el 6 de julio por el Parlamento Europeo para investigar a fondo los centenares de vuelos ilegales que, según Estrasburgo, sirvieron para perpetrar "graves violaciones de los derechos humanos fundamentales", entre otras "secuestros y detenciones ilegales". Según el diario, esa referencia a la ausencia explícita de Portugal anticipa la línea argumental que utilizará Lisboa para rehusar dar información más detallada a la comisión que investiga el supuesto traslado clandestino de prisioneros a cárceles ilegales del Centro y el este de Europa.

La postura que adopte Portugal parece especialmente delicada. La comisión encargada de investigar por Estrasburgo está presidida, casualmente, por Carlos Coelho, eurodiputado portugués del PSD (hoy en la oposición), quien ayer confirmó que España y Alemania ya han mostrado su disponibilidad para colaborar en la investigación.

Coelho declaró que aunque Portugal no ha sido todavía oficialmente requerida para informar porque el Parlamento está aún de vacaciones, no concebiría que se agrupe con los países que se niegan a colaborar: "Eso indicaría que tiene algo que esconder", dijo. Según la lista divulgada en junio por el Parlamento Europeo, Portugal sirvió de escala a decenas de vuelos de aparatos usados por la CIA entre 2001 y 2005, y varios de ellos tenían orígenes o destinos considerados sospechosos.

Enfado de Sócrates

El diario lisboeta revelaba ayer que el asunto de los vuelos de la CIA ha levantado ampollas dentro del Partido Socialista, ya que Sócrates está "profundamente irritado" por la iniciativa de su compañera de filas en el Parlamento Europeo, Ana Gomes, quien recomendó a la comisión que llamara a declarar no sólo al ministro de Exteriores sino también a varios altos funcionarios del Gobierno luso, en concreto a los máximos responsables de Información y Seguridad, Aduanas y Aviación Civil.

Según fuentes del Ejecutivo, Gomes no avisó anticipadamente al Gobierno de su país de sus intenciones, "como hubiera sido razonable". La eurodiputada exigió el 5 de julio que Estrasburgo reforzara "de inmediato" el control de los servicios de seguridad de los Estados miembros de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de agosto de 2006.

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