El traslado del Ayuntamiento al palacio de Correos culminará en cinco años

El gobierno municipal creará en el edificio grandes espacios culturales

Dos enormes columnas de andamios jalonan desde hace días la fachada interior del muelle del palacio de Comunicaciones que conecta las calles de Alcalá y Montalbán, en la plaza de Cibeles. Por su interior discurren sendos ascensores que trasladan a las plantas superiores ingentes cantidades de material de construcción. Las obras, que ejecutan las compañías Dragados y FCC, tienen por finalidad la adaptación del edificio para albergar la sede del Ayuntamiento de Madrid. Fuentes técnicas calculan que la culminación del traslado puede demorarse cinco años. El equipo de gobierno pretende crear grandes espacios culturales en el inmueble.

IU cifra en 270 millones de euros el coste del cambio de sede para el Consistorio
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La actividad laboriosa es incesante en el antiguo palacio. Del edificio que proyectaran Antonio Palacios Remilo y Joaquín Otamendi y construyeran entre 1907 y 1919, la parte inferior, que conecta en esquina el paseo del Prado y la calle de Montalbán, frente al Cuartel General de la Armada, permanecerá destinada a acoger la principal oficina de Correos de Madrid. El resto del edificio, incluida la zona trasera que albergó durante décadas el Museo Postal y Telegráfico, será ocupada por dependencias municipales. Este museo ha sido trasladado a Aravaca pieza a pieza, según fuentes de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones.

Las particularidades del palacio convierten la adaptación en un reto lleno de dificultades. Durante varios años, fue rehabilitado para albergar en su interior la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, con una restauración cuidadosa no sólo de sus interiores, sino también de su fachada, profusamente ornamentada con grupos escultóricos de estilo predominantemente neocolombino.

Según testimonios de técnicos que participaron entonces en aquella rehabilitación, los principales desafíos derivaban de las dimensiones interiores de las estancias del palacio, caracterizadas por unos techados de enorme altura. Estos techos tan altos, a la hora de alojar despachos administrativos, presentaban grandes dificultades para su calefacción o refrigeración, además de dejar amplios huecos vanos y sin función, por lo cual se optó en ocasiones por establecer forjados artificiales de nueva creación para ganar pisos, hecho que complicaba sobremanera la adaptación. En su interior, el palacio es un auténtico laberinto.

Fuentes técnicas consultadas sobre el terreno remarcan que la culminación del traspaso del Ayuntamiento a este palacio "puede ser cosa de cinco años". Y ello habida cuenta de que en su interior, el equipo de gobierno municipal ha mostrado su deseo de establecer un ambicioso programa de espacios culturales, con salones específicos y departamentos de atención al público que aprovecharán, se asegura, las grandes dimensiones ideadas por los arquitectos Palacios y Otamendi.

Fuentes de la oposición, concretamente Izquierda Unida, evaluaron en 270 millones de euros lo que costaría al erario municipal, a precios del año 2001, el traslado del Ayuntamiento al palacio de Comunicaciones, apenas 22 millones de euros menos de lo que el Consistorio destinaba anualmente a inversiones.

Con la misma línea argumental, IU criticaba el baile de permutas que la futura instalación consistorial ha implicado: así, el Ayuntamiento ha sufragado el traslado de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones desde el palacio de la plaza de Cibeles a su sede actual, en la calle del Capitán Haya, 41, en el distrito de Tetuán. Al ministerio correspondiente deberá ceder un solar de 75.000 metros cuadrados para construir en este espacio el futuro Ministerio de Ciencia y Tecnología (los cambios ministeriales modificaron esta denominación).

Asimismo, el Ayuntamiento cede al Gobierno central el palacio de las Cariátides, proyectado por el mismo arquitecto de Correos, Antonio Palacios, en la calle de Alcalá, en su esquina con la del Barquillo. El precio estimado de este edificio, perteneciente anteriormente al Banco Santander Central Hispano y donde, desde la semana pasada, se realiza la mudanza del Instituto Cervantes, era evaluado en 2001 de 14.700 millones de pesetas, que la oposición critica como otra partida perdida.

De igual modo, el Ayuntamiento deberá ceder seis parcelas, con una superficie total de 65.854 metros cuadrados, en la zona de Méndez Álvaro, Legazpi-Antracita, Los Coronales y el barrio de Sanchinarro. La oposición evalúa que en estas parcelas se podrían edificar más de 650 viviendas.

En total, consideraba entonces la oposición, 140.000 metros cuadrados de superficie dejaban de pertenecer al Ayuntamiento para pasar a otras manos, sin beneficio alguno para la ciudadanía ni en forma de equipamientos sociales ni en viviendas. Fuentes municipales consultadas al respecto destacaron que los responsables de comunicación que gestionan esta información se encuentran de vacaciones durante este mes.

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