Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Roc Parés planta una instalación interactiva en un silo de pienso

"Un silo para pienso es un contenedor hermético con una reverberación fantástica... prácticamente es un instrumento musical". Lo afirma el artista Roc Parés (Ciudad de México, 1968), quien ha elegido este inusual espacio, típico del paisaje agrícola industrial catalán, para colocar su última instalación audiovisual interactiva titulada Sil 01. La obra es un proyecto de la Nau Côclea (Afores s/n, zona de Lluena, Camallera, Alt Empordà. www.naucoclea.com), un centro de producción y exposición de trabajos centrados en la intersección entre creación humana y medio natural, en cuyo jardín quedará instalada hasta el próximo 3 de septiembre.

Sil 01 permite que el visitante -estirado en el interior del silo- pueda controlar con los movimientos de su cuerpo la navegación por diversos entornos visuales y sonoros. "Se trata a la vez de una instalación interactiva y de una intervención en el paisaje, a través del uso de un elemento despreciado, como el silo, que no entra en el ideal bucólico de la postal del Ampurdán", explica Parés, quien tiene una larga trayectoria en el ámbito de la investigación de formas artísticas vinculadas a las nuevas tecnologías y, en especial, a la realidad virtual. (pueden consultarse más informaciones sobre sus trabajos en la web http://www.iua.upf.es/% 7Erpares).

Los visitantes de la instalación (hasta un máximo de tres simultáneamente) entran en el enorme contenedor (más de dos metros de diámetro y seis de alto) a través de una escalerilla exterior, que les lleva hasta una plataforma basculante colgada a unos dos metros del suelo, donde no pueden más que estirarse, ya que el espacio disponible imposibilita que puedan mantenerse de pie. En esta posición, con el mero movimiento de sus cuerpos pueden controlar y modificar cinco entornos de realidad virtual desplegados en una pantalla, que ocupa todo su campo visual.

"La plataforma es una interfaz física que, gracias a unos sensores de inclinación, permite generar sonidos e imágenes mediante los movimientos corporales. Sin embargo, se trata de una interacción mucho menos lógica y más intuitiva y espontánea que la que proporciona un teclado o un ratón", explica Roc Parés, nacido en México de padres catalanes exiliados y que se instaló en Barcelona a los 15 años.

Los mundos virtuales que convierten el silo de pienso en "un espacio privado, íntimo y misterioso" son muy diversos. Hay una lluvia de cápsulas antidepresivas, un tablero de piezas de ajedrez que reacciona de forma imprevista a las tentativas de juego y un tren que recorre a gran velocidad el perímetro de la pantalla, como si se tratara de un hula-hop. Los sonidos que acompañan las imágenes, que también pueden ser modificados por el visitante, han sido creados por el compositor e intérprete Josep Manuel Berenguer, mientras que Miquel Lalanza se ha encargado de la programación.

"Una pieza interactiva es un dispositivo estético que promueve un modo de recepción diferente del contemplativo y ofrece al usuario prerrogativas de creación, que de forma habitual pertenecen exclusivamente al artista" concluye Roc Parés, quien tiene la intención de utilizar el silo para otras intervenciones, así como de invitar a más artistas a crear obras para este espacio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de agosto de 2006