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SEXO

La música aumenta la libido de los chavales

Las canciones de Christina Aguilera o Britney Spears revolucionan aún más las hormonas de los adolescentes. Un estudio de la empresa Rand (rand.org) concluye que los jovencitos que escuchan canciones con letras picantonas comienzan antes a tener relaciones sexuales.

Parece que los chavales se alteran cuando oyen cosas del tipo: "If you wanna be with me / baby there's a price to pay / I'm a genie in a bottle / you gotta rub me the right way" (algo así como: "Si quieres liarte conmigo, tienes que pagar un precio, soy el genio de la botella, frótame bien"), que firma Christina Aguilera, o el tema de la Spears Breathe on me: "Hace tanto calor, necesito aire / oh chico, no pares, que estoy a mitad de camino, no es complicado, estamos sincopados, dos cuerpos sincronizados".

Son temas que describen a los hombres como sementales compulsivos y a las mujeres como objetos sexuales, según el informe, y hablan del coito como algo sin consecuencias. "Degradan a la mujer, y también al hombre", sostiene el psicólogo Steven Martino, director del estudio. Los muchachos aprenden que deben perseguir a las chicas sin descanso y a ignorar sus sentimientos, y las chicas se acostumbran a verse como juguetes sexuales y a no ser respetadas. Según el texto, el 40% de las canciones, ya sean pop, rock, hip hop o rap, mencionan enamoramientos o relaciones sexuales.

"Relajan las inhibiciones de los chicos y les hacen más despreocupados" sobre su vida sexual. Las cifras muestran que casi 750.000 adolescentes se quedan embarazadas cada año y unos cuatro millones contraen enfermedades venéreas en Estados Unidos.

El estudio, que está basado en entrevistas con 1.461 participantes de entre 12 y 17 años, aparece en el número de agosto de la revista Pediatrics. La tanda de encuestas se hizo en 2001, cuando la mayoría de entrevistados era virgen, y en 2002 y 2004.

Entre los aficionados a las letras calentorras, el 51% empezaron a tener relaciones sexuales en los dos años siguientes, mientras que sólo lo hizo un 29% de los que dicen que no escuchan ese tipo de música. Martino añade que también se han tenido en cuenta otros factores, como la permisividad paterna, y que aun así se ha determinado que las canciones tienen una gran influencia.

Este estudio no convence a todos. Otros investigadores señalan que la presión de los amigos, la autoestima y el ambiente familiar influyen más en el comportamiento sexual de los adolescentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de agosto de 2006