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Josep Serra, nombrado director del Museo Picasso, y Ricardo Szwarcer, del festival Grec

Los dos nuevos cargos coinciden en apostar por una mayor internacionalización

Josep Serra Villalba (Barcelona, 1969), actual subdirector de Museos y Promoción del Patrimonio Cultural del Departamento de Cultura de la Generalitat, es el nuevo director del Museo Picasso, y Ricardo Szwarcer (1948), argentino afincado en Londres, el nuevo director del festival Grec de artes escénicas. Ambos nombramientos fueron anunciados ayer por el alcalde Joan Clos. Serra fue anteriormente coordinador general de la Fundación Caixa Catalunya y Ricardo Szwarcer, director del teatro Colón de Buenos Aires.

Szwarcer, que sustituye al frente del festival Grec a Borja Sitjà, actualmente responsable del área de cultura del Institut Ramon Llull, actualmente trabajaba como productor independiente. Se encuentra en Barcelona porque es el productor ejecutivo de Brasil Brasileiro, un montaje sobre la danza y la música brasileña que se representa en el Barcelona Teatre Musical.

Ricardo Szwarcer fue elegido por su perfil cosmopolita, que auspicia una internacionalización del festival.

La comisión, formada por Carles Sala y Jordi Martí, del ICUB; Joan Oller, del Auditori; Àlex Rigola, del Teatre Lliure; Cesc Casadesús, del Mercat de les Flors, y el recién fallecido Miquel Lumbierres del teatro Romea, tuvo que elegir entre 20 candidatos: nueve extranjeros, tres españoles y ocho catalanes. "Trabajaré para el público barcelonés y para que el festival tenga un perfil internacional, introduciendo nuevas líneas de trabajo dramatúrgico y visual y el uso de nuevos espacios de la ciudad", explicó Szwarcer, quien destacó el cambio personal y vital que implica la aceptación del cargo.

El nuevo director, quien ha firmado un contrato de cuatro años renovable, trabajó anteriormente en Barcelona, colaborando con Sitjà en una edición del festival Grec dedicada a Buenos Aires y como asesor externo durante el Fórum de las Culturas.

En cuanto al museo Picasso, el centro se había quedado huérfano en marzo, tras el nombramiento a la jefatura del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de Maria Teresa Ocaña, directora del Picasso durante 23 años.

El Ayuntamiento ha designado, asimismo, como conservadora jefe a Sònia Villegas, quien trabaja en el Picasso desde 1994 y que también se presentó al concurso internacional, al que se apuntaron 27 candidatos: cuatro extranjeros, cuatro españoles y 19 catalanes. De los aspirantes al cargo, 15 contaban con experiencia de dirección y siete son directores de museo en la actualidad. Brigitte Léal, conservadora jefe de las colecciones históricas del Centro Pompidou de París, cuyo nombre había sonado con insistencia en los últimos días, finalmente ni siquiera se había presentado al concurso.

Josep Serra no es especialista en Picasso, pero tiene una dilatada experiencia como gestor cultural, calidad que según Jordi Martí, director del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) le valió el nombramiento, decidido por una comisión formada por el propio Martí, Xavier Suñol también del ICUB, Maite Ocaña y la directora de la Fundación Miró, Rosa Maria Malet.

"Vivo en Ciutat Vella a 150 metros del Picasso y mis hijos frecuentan la guardería en frente de su entrada. Es un lugar en el que me siento muy cómodo, aunque hasta ahora mi relación con el museo ha sido casi anecdótica", afirmó Serra.

En estos años, Serra ha desarrollado su carrera en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Seguidamente pasó a la Fundación Caixa Catalunya, donde desempeñó el cargo de coordinador general, dedicándose especialmente a la musealización y puesta en valor del edificio de la Pedrera.

También colaboró con el Museo Arqueológico de Cataluña y la Fundación Folch, y fue comisario de exposiciones como Eudald Serra. Rastros de vida, Arte de Papua Nueva Guinea y Dalí y la arquitectura.

El listón de Ocaña

En su primera conferencia de prensa como director, Serra afirmó afirmó se enfrenta "a un reto extraordinario, ya que Ocaña deja el listón muy alto".

En líneas de tendencia, avanzó, "se tratará de mantener y mejorar la presencia internacional y aumentar la agilidad, eficacia y, si se me permite, autonomía del museo. Hay que ser ambiciosos, incluso con las adquisiciones, considerando que Ocaña deja excelentes relaciones con la familia Picasso", señaló el flamante director.

Josep Serra destacó la necesidad "de fracturar algunos cánones y ofrecer nuevas lecturas de las colecciones, dejando paso a una nueva generación de comisarios y también de artistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de julio de 2006