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Reportaje:

¿Qué hacemos con los niños en julio?

Sólo hay 30.000 plazas en los colegios que abren en verano para los 285.000 hijos de madres trabajadoras de la región

Llega el verano, las vacaciones para los niños y el quebradero de cabeza para miles de padres que siguen trabajando y no tienen con quién dejar a sus hijos. En la Comunidad de Madrid hay cerca de 857.000 menores de entre 3 y 14 años, según datos del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid. Y de ellos, al menos un tercio (285.000) son hijos de madres trabajadoras que, cuando llega el verano, no tienen con quién dejar a los pequeños. La opción de los abuelos no es válida para todo el mundo.

"Del total de niños en esa franja, dos tercios son hijos de madres trabajadoras, y de éstas, la mitad no tienen familiares con quien dejar a los críos", explica Constanza Tobio, experta en conciliación laboral y personal y catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III.

"Hace falta el triple de plazas", resalta la socióloga Constanza Tobío

Para la socióloga, "estamos muy por debajo de las necesidades mínimas para conciliar vida laboral y familiar". Una expectativa que hace que miles de familias afronten con desesperación el comienzo del verano. Las opciones pasan por los colegios que abren durante el periodo estival (30.000 plazas en toda la región); por dejar a los niños con familiares o por apuntar a los pequeños a campamentos municipales (baratos, pero con pocas plazas) o a las distintas opciones privadas, en general muy caras. "Esa cifra de 30.000 plazas en los colegios abiertos como mínimo tendría que multiplicarse por tres", señala Tobio.

En Valdemoro vive Mercedes Larios, que trabaja en una oficina. Su marido es transportista. El fin de las clases ha supuesto para este matrimonio con dos hijos un verdadero caos. "Al final, mi marido ha tenido que cambiarse al turno de fin de semana para poder librar algún día de lunes a viernes; el resto de los días, los niños se quedan con una vecina", se lamenta Mercedes. Ella asegura que ha intentado optar a las plazas en periodo extraescolar que hay disponibles en los colegios de su municipio, pero que ha sido "imposible". "Me apunté en mayo y luego me llamaron para decirme que no había plazas", afirma.

En total, 306 colegios públicos de la región abren sus puertas este verano, 28 más que el anterior periodo estival. De ellos, 49 están en Madrid capital, y 127, en distintos municipios. El Gobierno regional convenía con los distintos ayuntamientos la apertura de los centros. Hay más de 30.000 plazas. El sistema tiene varios peros: sólo sirve para julio y la primera semana de septiembre (en agosto, los colegios cierran del todo), las familias tienen que pagar (el precio depende del municipio) y el horario no cubre la tarde.

Itziar Marín, de 34 años, tiene un niño de seis en el colegio Eugenio María de Ostos (Moncloa). "Nos enteramos de la posibilidad de los colegios abiertos el mismo día que terminaba el plazo. Sólo se ha enterado la gente que estaba muy pendiente de Internet", se queja. Al final, el pequeño ha quedado repartido "entre mi madre, mi abuela, mi tía...", enumeró Itziar, que trabaja en Consumo.

En localidades como Alcorcón, la demanda ha sido tan alta que el Ayuntamiento ha tenido que sumar un colegio más a los ocho que en principio estaban programados para abrir. "Hemos sacado 1.400 plazas y se han ocupado todas", señalaron fuentes municipales. Lo mismo ha pasado en Getafe, donde todas las plazas (1.720) han quedado cubiertas, según confirmó la concejal de Educación, Carmen Conde. En Alcobendas había 1.520 plazas que han sido distribuidas, y aun así han quedado "450 personas en lista de espera", explicaron fuentes municipales.

Un panorama desolador que, sin embargo, no existe en Madrid capital si nos atenemos sólo a lo que muestra la estadística oficial. En la ciudad se ofertaban 9.975 plazas (hay dos colegios abiertos por distrito) y han sobrado 1.000, según fuentes del área de Empleo y Servicios a la Ciudadanía. "Han sobrado mil plazas que estamos cubriendo ahora mismo con la lista de espera. Es sorprendente, con las colas que había para apuntarse, que haya pasado esto", aseguró una funcionaria del departamento. "Lo que ocurre es que la gente se apunta y luego, a la hora de pagar, se echa para atrás", argumentó esta mujer.

Desde el Ayuntamiento especifican que en distritos donde ha habido mucha demanda como Latina u Hortaleza no ha habido sitios libres, pero que en cambio sí que los ha habido en otros como Vicálvaro. Un vecino de Arganzuela, David López Castro, contradice la versión del Ayuntamiento: "Estoy el número cuatro en lista de espera en Arganzuela, para una plaza de una niña de cuatro años, y aún no me ha llamado nadie".

"Si es verdad que sobran plazas es porque hay falta de información para padres y madres. A las asociaciones de padres no nos llegó la propaganda sobre los colegios abiertos. Los padres se enteran de la oferta por el boca a boca", critica Mercedes Díaz, presidenta de la federación de padres Giner de los Ríos.

Constanza Tobio da varios motivos por el que las plazas han podido quedarse vacantes: "Habría que estudiar bien cuál es la oferta; quizá por ser de pago hay gente que se ha echado para atrás. Además, la jornada de estos colegios de verano no suele coincidir con la jornada laboral de las familias y ése es otro problema", explica Tobio. Una encuesta en la que ha participado esta socióloga señala que para el 26% de las madres trabajadoras el principal problema de la conciliación era precisamente qué hacer con los hijos en verano. "En Madrid ese problema se acentúa: las distancias son largas, las mujeres no pueden ir a comer a casa", concluye Tobio.

"Conseguí una plaza para mi hija después de horas de cola"

Esperas desde las cinco de la madrugada, descontrol en las colas, falta de organización a la hora de conceder las plazas... Andrés Piñeiro ha conseguido un hueco para que su hijo pase una parte del verano en un colegio de Latina después de "pasarlas canutas" durante el periodo de inscripción, el pasado mes de abril.

Por eso, por las calamidades que pasaron los padres, Andrés se muestra ahora "sorprendidísimo" de que hayan sobrado plazas escolares para el verano. "Me parece increíble que con las colas que había ahora resulta que han quedado huecos", contó. "Hay plazas libres, si la gente quiere saber dónde, que llamen al teléfono 010", insistieron fuentes municipales.

Unos 82.400 progenitores han de encargarse solos de sus críos a la vez que trabajan y los hogares madrileños en los que están ocupados los dos adultos de la casa ascienden a unos 165.000, según el Instituto Nacional de Estadística.

El horario para los colegios de Madrid capital es de 7.30 a 15.30 con comida y desayuno incluidos. Los precios por etapas son del 26 de junio al 14 de julio (60 euros); del 17 al 31 de julio (50 euros) y del 1 al 8 de septiembre (27 euros).

Pero en los municipios los gastos disminuyen bastante. En Alcorcón, por ejemplo, los precios se reducen a casi la mitad. En Algete existe el programa Cole sin cole y también los campamentos urbanos. Por esta opción ha optado María Jesús Cabrero -"conserje de una urbanización" de profesión- para dejar a su hija de nueve años. "Mi marido trabaja en un taller y no teníamos más posibilidades", explica María Jesús, que también tiene "muchísimas quejas" sobre el sistema de adjudicación.

La opción de los campamentos estivales

Cualquier padre que no tenga familiar o vecino con quien dejar a sus hijos tiene que aflojar el bolsillo para tener a los pequeños entretenidos durante la jornada de trabajo. Es decir, al margen del programa de colegios abiertos, están los campamentos, tanto municipales como privados.

El Ayuntamiento de Madrid ofrece a través de sus juntas de distrito los campamentos Prepárate para la aventura de este verano. En total el consistorio ha ofertado 18.614 plazas, que ya han sido prácticamente cubiertas. Los precios de estos campamentos, que están dirigidos a chavales de entre 3 y 17 años, llegan hasta los 326 euros y son muy solicitadas. En estos campamentos se ofrece deportes y ocio; a veces también el estudio de idiomas.

Más allá de las administraciones, está el terreno de la oferta de empresas privadas o de asociaciones de todo signo en las que en muchas ocasiones se produce un abuso en los precios. Por ejemplo, una "oferta" de cuatro noches / cinco días en una granja-escuela de la región no baja de los 400 euros.

"Es como un hotel, se aprovechan porque saben que muchos padres no tienen otra opción", se quejó una madre que ha tenido que decantarse por la oferta privada.

Los parques de ocio también se apuntan a la moda de los campamentos. Faunia (www.faunia.es), por ejemplo, ofrece hasta el 8 de septiembre "campamentos urbanos de verano" donde los niños están acompañados por biólogos. Los campamentos tienen horario de 9.00 a 16.00.

Las instalaciones del Zoo Madrid (www.zoomadrid.com) también tiene esta opción, para niños de 5 a 14 años, que combina con clases de inglés para los críos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de julio de 2006

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