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Reportaje:

¿Por qué no a Felipe?

La proposición del ex presidente del Gobierno como Hijo Predilecto de Sevilla suscita controversia

Felipe González Márquez nació en Sevilla en 1942. Fue presidente del Gobierno durante 14 años (1982-1996). En este periodo, según todos los analistas, la capital andaluza experimentó la mayor transformación de su historia reciente gracias, especialmente, a la celebración de la Exposición Universal de 1992, con la llegada del AVE como emblema. Estos méritos no han sido suficientes para que el Ayuntamiento hispalense le reconozca como Hijo Predilecto. PP e PA lo impidieron el pasado 17 de mayo al romper la unanimidad que exigió González al alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín para aceptar la distinción.

Las razones que adujeron populares y andalucistas fueron que este reconocimiento no puede concederse a un año de las elecciones municipales. En opinión del portavoz del PP, Jaime Raynaud, González merece este título por el solo hecho de haber sido el presidente español. De igual manera piensa el portavoz del PA, Agustín Villar. "Pero no ahora", matiza Raynaud. "En estos momentos, no se dan las condiciones en el Ayuntamiento de Sevilla para alcanzar acuerdos unánimes", explica. "Bajo ningún concepto ahora", dijo Villar. Ambos garantizan que apoyarán este nombramiento en el próximo mandato municipal.

Este compromiso no les salva de críticas. "Negarle este reconocimiento es ser muy miserable y así quiero que conste", espeta Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional y ex rector de la Universidad de Sevilla. "Es difícil que haya algún sevillano, que se ha criado y educado aquí, que haya hecho tanto por Sevilla. No hay nadie. Por ejemplo, el AVE, que ha sido el primer intento serio de ordenación territorial de Andalucía, no empezó por el norte, sino por el sur", justifica. La abogada gaditana Pilar Troncoso no encuentra tampoco explicación: "Cuando viene gente de Cádiz a verme a Sevilla, se preguntan cómo es posible que no hayan reconocido a Felipe González y a Alfonso Guerra las cosas que hicieron. Les llama la atención. Me lo dicen incluso familiares míos que son de derechas".

El abogado y catedrático de Derecho Administrativo Manuel Clavero Arévalo se muestra también partidario del nombramiento: "Fue el presidente del Gobierno antes y durante la Expo y favoreció enormemente que resultara un éxito. Lo que ocurre es que algunos no miran sólo la relación entre el distinguido y la ciudad, sino aspectos de la política general con la que no pueden estar de acuerdo. Pero en mi caso, soy partidario y en ello también juega mi afecto por haber sido alumno mío".

En esta misma corriente se sitúa el ex ministro del PP Manuel Pimentel: "Una ciudad tiene que ser agradecida a sus ciudadanos. Las ciudades deben permitir que sus hijos sean profetas en su tierra. Además, hay que reconocer en vida, que es lo bonito". "No puede politizarse este nombramiento. Debe ser un proceso natural en el que hay que pedirle a todos generosidad porque Felipe González nunca se olvidó de su tierra", añade. De esta misma reflexión participa Víctor Pérez Escolano, catedrático de arquitectura de la Universidad de Sevilla: "Difícilmente se puede encontrar a una persona que reúna tantos méritos para serlo. La ciudadanía en general no puede estar sino de acuerdo. No debe aducirse que algún partido puede obtener rédito electoral. Es una excusa que podría exponerse siempre". El secretario general de CC OO en Andalucía, Francisco Carbonero, se posiciona también a favor: "Es una persona de prestigio sobrado por su labor. Más allá de las discrepancias políticas, lo que si está claro es que, bajo su mandato, España y Sevilla evolucionaron de manera positiva". Dos de las tres asociaciones vecinales consultadas apoyan el nombramiento. "Consiguió grandes logros mediante una modernización fantástica que encumbró a esta ciudad como cuarta capital de España", defiende Dámaso Lombardo, presidente de la asociación de vecinos y del Ateneo de Bellavista. Le secunda el presidente de la asociación Martínez Montañes, Rafael Pertegal: "No todas las ciudades tienen a un ex presidente del Gobierno". La voz discrepante la aporta Ángel Vallano, de la asociación El Empalme de San Jerónimo: "No estoy de acuerdo porque no es mérito suficiente ser presidente del Gobierno. La cuestión es cómo lo haga y durante el tiempo que estuvo en el Ejecutivo no hizo mucho por nosotros". Tampoco está a favor Felipe Alcaraz, el presidente ejecutivo del Partido Comunista: "Lo de hijo predilecto de una ciudad no cabe en mis esquemas. No estamos ante nadie a quien haya que jubilar porque sigue en la política diaria con opiniones muy retumbantes en el espectro comunicativo nacional. Sería como una beatificación civil de esta persona. Yo no lo veo".

Vínculos con la ciudad

Felipe González Márquez nació en la barriada sevillana de Heliópolis el 5 de marzo de 1942. Creció en el seno de una familia humilde. Su padre era tratante de ganado que pertenecía a la Unión General de Trabajadores (UGT). Se licenció en Derecho por la Universidad de Sevilla en 1966 y luego trabajó algún tiempo como abogado laboralista en su ciudad natal. Durante algunos años, Felipe González impartió clases de Derecho en la universidad hispalense. En 1962, se afilió a las juventudes socialistas y antifranquistas, y dos años después, en 1964, al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). En 1974 fue elegido primer secretario del partido, puesto que ocuparía hasta 1997. Ganó sus primeras elecciones generales en 1982 con una histórica mayoría absoluta. Gobernó España casi 14 años hasta 1996.

A FAVOR

"Manuel Pimentel "Nunca se olvidó de su tierra"

Manuel Clavero Arévalo "Merece ser hijo predilecto"

Javier Pérez Royo "Negárselo es muy miserable"

EN CONTRA

Felipe Alcaraz: "Sería como una beatificación"

Agustín Villar: "Bajo ningún concepto ahora"

Jaime Raynaud: "No se dan las condiciones"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de junio de 2006

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