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El castigo de Julio César

La investigación sobre la tabla de bronce de Osuna descubre aspectos referentes a la política colonizadora de los romanos

La sangre corrió a chorros por el Valle del Guadalquivir hace 2.000 años. Esta zona fue el escenario del segundo enfrentamiento en la península Ibérica entre Julio César y los hijos de Pompeyo, Cneo y Sexto. La batalla de Munda coronó esta espiral de odio. Julio César vivió uno de sus combates más difíciles el 17 de marzo del año 45 a. C. Tras su victoria, no olvidó nunca a quienes le plantaron cara. Y entre ellos estaban los habitantes de la ciudad de Urso (actual Osuna, Sevilla).

Julio César, deseoso de aplicar un correctivo a los vencidos, decidió crear una colonia -un grupo de ciudadanos reclutados con este objetivo- para asentarla en el solar de Urso. La colonia se llamó Genetiva Julia. Los nuevos ciudadanos sustituyeron a los antiguos, "que se convirtieron en parias en su propia tierra", como recuerda Antonio Caballos, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Sevilla.

Caballos señala que la restauración de una tabla de bronce "con la más antigua ley hispana" ha aportado nuevos elementos para conocer la historia de la Hispania romana y, especialmente, cuál era el proceso de creación de colonias en el mundo latino. Se trata de la tabla de bronce de Osuna, que fue hallada en 1999 en esta localidad. El Museo Arqueológico de Sevilla acogió el pasado martes la presentación, tras ser restaurada, de esta joya arqueológica.

La tabla de bronce de Osuna permite conocer por primera vez el comienzo de una ley municipal. La pieza contiene en sus primeros capítulos argumentos de interés político e ideológico. Esta pieza complementa otras tablas halladas en 1870 y 1873, que están expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Julio César fue asesinado en el 44 a. C. Marco Antonio y Cayo César Octaviano -hijo adoptivo de Julio César y futuro emperador Augusto- dieron término al proceso colonizador. La tabla ha permitido conocer el nombre del responsable efectivo del proceso colonial no sólo para Genetiva Julia, sino también para la colonia Julia Rómula, asentada en Híspalis (Sevilla), y para otras similares. El responsable de este proceso fue Gayo Asinio Polión, gobernador de la provincia y amigo de César y Augusto. Gayo Asinio Polión fue político, hombre de letras y responsable de la construcción de la primera biblioteca pública de Roma.

Caballos detalla todas estas aportaciones en su monografía El nuevo bronce de Osuna y la política colonizadora romana, que ha sido editada por la Universidad de Sevilla. "La tabla puede datarse en la época de Augusto (monarca absoluto entre los años 30 a. C. y 14) o en el comienzo del reinado de Tiberio (entre los años 14 y 37). En cualquier caso, es anterior al año 25", señaló Caballos en la presentación de la pieza. "Esta tabla tuvo una extraordinaria importancia. La gente de Osuna la puso en el corazón de la colonia. A esta tabla le correspondió el lugar de más honor. Todos los habitantes de Osuna debían verla como el máximo exponente del poder y la supremacía de Roma. La tabla contenía la normativa por la que debía regirse la convivencia", comentó el catedrático.

Las leyes que recoge la tabla regían las colonias romanas. Las leyes romanas de Osuna no sólo constituyen el texto legal conocido más antiguo de Hispania, sino que son también un documento excepcional para conocer la gestación del imperio. La tabla de Osuna contribuye a demostrar que la constitución de las colonias no fue un proceso pacífico y de concesión de privilegios, como se había afirmado hasta ahora. La realidad fue otra. Roma ejerció un duro control militar sobre la población autóctona, a la que perjudicó, al tiempo que los colonos salían beneficiados.

Una ley municipal

Antonio Caballos, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Sevilla, desgrana en El nuevo bronce de Osuna y la política colonizadora romana (monografía que ha contado con la colaboración de F. Betancourt, J. A. Correa y F. Fernández) diversos aspectos novedosos. Así, la pieza de bronce permite conocer por primera vez el comienzo de una ley municipal.

La tabla sirve asimismo para estudiar el proceso de fundación colonial, que es más largo y complejo de lo que se creía hasta ahora. Ayuda también a conocer el procedimiento electoral y la organización de asambleas.

La ciudadanía se organizaba en curias y no en tribus. Su análisis permite aproximarse a los entresijos de la alta política romana en una época de cambio. El papel de Julio César, de los triunviros (cada uno de los tres magistrados romanos que gobernaron la república) y, finalmente, del emperador Augusto puede, de esta manera, estudiarse de una forma más completa.

La tabla contribuye a conocer las fórmulas de nombramiento de los decuriones, los miembros del Senado local, máximo órgano político-administrativo. Y señala cuál era el camino para acceder a la función pública y cuál el fundamento de las atribuciones de los magistrados superiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de junio de 2006

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