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Entrevista:ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR | Candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) | Elecciones en México

"En México el Gobierno se organiza para el saqueo"

"Me comprometo a construir un aeropuerto internacional en Palenque", dice el candidato en un mitin electoral. Varios miles de personas le aplauden con entusiasmo. Es una de las tres promesas que lanza Andrés Manuel López Obrador, candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), a su paso por esta ciudad del Estado de Chiapas, con un importante legado cultural maya. En la recta final de la campaña, el ex alcalde de la Ciudad de México, de 53 años, recorrerá en 15 días los 32 Estados mexicanos. En un alto en su Macuspana natal, en el vecino Estado de Tabasco, se realizó esta entrevista.

Pregunta. ¿No cree que tanta guerra sucia, sus recientes acusaciones contra el cuñado, el candidato del PAN, Felipe Calderón, cansan al electorado?

"Reduciré los salarios de los altos cargos públicos. Fox gana tres veces más que el jefe del Gobierno español"

"No hay empate entre Calderón y yo. Según nuestras encuestas, estoy entre seis y diez puntos por delante"

"Quiero impulsar la construcción de infraestructuras y comenzar a modernizar el sector energético"

"El PAN está a favor de las élites económicas y políticas, mientras que yo estoy a favor del pueblo"

Respuesta. No lo creo. Pienso que se dio en el marco del debate [del pasado miércoles] y que contribuye a aclarar las cosas, porque en el debate no hubo tiempo.

P. ¿Si no hubiera salido en el debate, usted habría lanzado la acusación después?

R. Yo no quería mencionar el tema en el debate, pero el candidato de la derecha me atacó. En México hay muchos privilegios fiscales, corrupción y derroche en el Gobierno, lo que impide que el país salga adelante. La venta de Banamex por parte de este Gobierno, la devolución de impuestos a ciertas empresas con la colaboración de abogados del PAN, y el caso de Calderón con su cuñado. La derecha tiene siempre un doble discurso, ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio.

P. Las encuestas dan un empate entre usted y Calderón. ¿Tiene guardada alguna carta para decantar la balanza a su favor?

R. La carta que tengo guardada es que, según nuestras encuestas, estoy por delante por 6, 8 y hasta 10 puntos de diferencia. Han manipulado encuestas con propósitos propagandísticos.

P. ¿No merece la pena enseñar estas encuestas?

R. Sí, pero no tiene caso porque son encuestas que encargamos a un equipo de técnicos, y de inmediato empezaría el descrédito. Por eso no las damos a conocer. Aquí le enseño una encuesta realizada entre el 1 y 4 de junio. A la pregunta de quién cree usted que ganará la elección, el 37% contesta López Obrador y el 29,9%, Calderón. Esto es lo que me da tranquilidad.

P. Le acusan de no ser muy respetuoso del Estado de derecho

R. Soy respetuoso de la legalidad y del Estado de derecho. Siempre lo he sido. Estas acusaciones son parte de una campaña contra mí, quieren hacerme parecer intolerante e irrespetuoso de la legalidad.

P. ¿Qué México representa y cómo es el que quiere construir, frente al de su principal rival, Felipe Calderón?

R. Es evidente que tenemos dos visiones completamente distintas. Él está más a favor de las élites económicas y políticas, y yo estoy a favor del pueblo, de la mayoría.

P. Pero a Felipe Calderón también le apoyan sectores populares, de lo contrario no estaría tan arriba en las encuestas.

R. Pero los de abajo le votan menos. Nosotros tendremos más votos de los sectores populares, es natural. No puede ser que la gente pobre, humilde, vote a la derecha.

P. Hay líderes de derecha que son elegidos por abrumadora mayoría. Acaba de ocurrir en Colombia con el presidente Uribe.

R. Son casos excepcionales; por lo general, el que vota derecha tiene un nivel económico mejor.

P. ¿Cuáles serán sus primeras medidas si gana las elecciones?

R. Lo primero, reducir el coste del Gobierno. Esto significa poner en práctica un plan de austeridad bajando salarios para liberar fondos. En segundo lugar, impulsaríamos una serie de programas de desarrollo social y, en tercer lugar, pondría en marcha proyectos productivos para el campo, fomentar del turismo, impulsar la construcción de infraestructuras y comenzar con la modernización del sector energético.

P. ¿Cómo financiaría estos programas?

R. Al principio con los ahorros del plan de austeridad. El presupuesto del año próximo se aprobará después de las elecciones, con el Congreso entrante. Una de las primeras medidas que tenemos que tomar es ponernos de acuerdo con el presidente y el ministro de Hacienda en funciones durante el periodo de transición.

P. Rebajar los salarios de altos funcionarios ¿no entraña el riesgo de una fuga de cerebros en sectores clave de la Administración?

R. El presidente de México gana tres veces más que el presidente español. Y el coste de la vida en España es superior al de México. El ministro de Hacienda gana más del doble de lo que gana el presidente del Gobierno español. Si ese funcionario pasara a ganar lo que recibe el presidente español no habría razón para una fuga de cerebros.

P. ¿Cuánto espera ahorrar con este plan de austeridad?

R. Queremos ahorrar 100.000 millones de pesos (unos 7.200 millones de euros) el primer año. No sólo son sueldos, hay que quitar duplicidad de funciones en dependencias gubernamentales. Los 100.000 millones que proponemos son un 5% del presupuesto mexicano. Además, bajaremos el nivel de corrupción.

P. ¿Cómo?

R. No permitiendo que haya negocios desde arriba. La corrupción siempre va de arriba abajo.

P. Pero es una práctica muy arraigada. En el Gobierno de la Ciudad de México que usted presidía también hubo corrupción.

R. Sí, pero no como sistema. El Gobierno del Distrito Federal no estaba organizado para la corrupción. Lo que ha sucedido en México es que el Gobierno se organiza para el saqueo.

P. ¿Intentaría formar un Gobierno de unidad con otros partidos?

R. No. Invitaré a gente de la sociedad civil, pero no creo en un acuerdo con otros partidos para gobernar. En el Congreso llegaremos a un acuerdo.

P. ¿Cambiarán las relaciones con EE UU si es elegido?

R. No hay ni habrá ningún problema con el Gobierno estadounidense. Han sido respetuosos en los asuntos internos de México. Trataré de convencerles de que la mejor relación entre una economía fuerte y una débil es la cooperación para el desarrollo. El asunto migratorio no se resuelve con muros ni con la militarización fronteriza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de junio de 2006