El Gobierno andaluz respalda a Coves ante el pulso de Los Verdes y les exige lealtad

Socialistas y conservacionistas pasan la página del conflicto político en Medio Ambiente

Enfriar y pasar página. Eso han sido los dos pasos que el Gobierno, el PSOE y Los Verdes han dado en las últimas 24 horas al conflicto surgido en la Consejería de Medio Ambiente por las críticas del portavoz de los conservacionistas a decisiones de este departamento, en el que figuran como altos cargos dos miembros ecologistas. Pero al mismo tiempo que se restaba trascendencia al episodio, el portavoz del Ejecutivo andaluz, Enrique Cervera, lanzó serias advertencias a los socios de legislatura de los socialistas: "Ninguna relación de gobierno dura si se pone en duda la lealtad".

El tropiezo en las relaciones entre Los Verdes y la Consejería de Medio Ambiente tiene su origen en las críticas del portavoz de los ecologistas, Francisco Garrido, a la reforma del Plan Infoca de lucha contra incendios que consideró una "privatización".

Estos reproches, que no son los únicos, fueron interpretados como un caso de "deslealtad" ya que del equipo de dirección de la consejería forman parten dos miembros de Los Verdes, que participan en las decisiones. La consejera, Fuensanta Coves, pidió al secretario de Relaciones Institucionales del PSOE, Rafael Velasco, una reunión urgente del comité de enlace con Los Verdes para abordar la posible salida de éstos del Gobierno.

Esta petición no ha sido respaldada por la dirección socialista que optó no sólo por desoír la petición, sino que también recordó a la consejera, por boca de su número dos, Luis Pizarro, que el calendario del partido "lo administra" el partido.

Pizarro pretendía restar trascendencia al tropezón con sus socios de legislatura y solucionar los problemas en conversaciones reservadas. La convocatoria urgente del comité de enlace hubiera sido tanto como dar categoría de crisis a lo que por el momento es un fuerte malestar. Sin embargo, esta respuesta tan seca, contundente y muy poco habitual en el PSOE se interpretó como una falta de apoyo a la consejera -así lo leyó Francisco Garrido-, lo que influyó en cierta manera en que ayer Gobierno autonómico, PSOE y Los Verdes intentaran pasar página rápidamente al conflicto político, después de mantener conversaciones telefónicas.

Coves, que se negó a hacer declaraciones, tan sólo reconoció a Europa Press "sentirse muy bien". Y Francisco Garrido bajó el pistón y dio "por zanjado" el "innecesario" episodio. También Luis Pizarro salió a la palestra para afirmar, como él mismo reconoció, lo "obvio". Es decir, que la dirección regional socialista "respalda al 100%" a la consejera de Medio Ambiente, al tiempo que negó "falta de sintonía" entre el partido y la consejería.

El portavoz del Gobierno, Enrique Cervera, trasladó el apoyo "total y absoluto" a la titular de Medio Ambiente. Dejando claro este aspecto, Cervera hiló tres advertencias en dirección a Los Verdes. La primera: "Tienen que estar a las duras y a las maduras". La segunda: "Ninguna relación de gobierno dura si se pone en quiebra o en duda la relación de lealtad entre los miembros del Gobierno". Y la tercera: "Las actitudes marginales terminan conduciendo a la propia marginalidad".

"Prudencia"

También el secretario de Organización socialista apeló a la responsabilidad de Los Verdes y apostó por mantener una "línea de prudencia y moderación" en las relaciones entre ambas formaciones, en las que "siempre ha primado el diálogo". En este sentido, Pizarro se mostró convencido de que existen los "cauces oportunos para limar las diferencias que puedan surgir" y abordar el cumplimiento de los "compromisos pendientes" en el pacto de legislatura.

El acuerdo con Los Verdes generó antes de firmarse un debate interno en el PSOE, ya que algunos consideraban innecesario dejar la bandera del ecologismo en manos de esa organización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de junio de 2006.