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Raúl se ofrece para el último pase

España se enfrenta hoy a Egipto y el madridista jugará por detrás de Torres y Villa

El palmeral de Elche será el testigo del segundo ensayo de la selección española antes de afrontar el Mundial de Alemania. Si en el primer partido, contra Rusia en Albacete, Raúl empezó en el banquillo, hoy, contra Egipto (22.00 horas, TVE-1) el capitán español saltará al campo para situarse por detrás de los dos puntas. El movimiento es fundamental porque revela que el equipo vive en tensión. Hay tensión entre las ideas del seleccionador, Luis Aragonés, y hay un conflicto latente entre los jugadores del pasado y los jugadores del futuro, compitiendo por demostrar que se merecen tener un papel singular en el torneo más prestigioso que existe. Aunque para ello Raúl deba quedarse en la banda, cosa que de momento parece que no ocurrirá.

Luis cree que Raúl tiene tantas condiciones para la media punta como el 'enganche' más dotado

"Me han tratado como a uno más desde el primer minuto", dijo el recién llegado Pernía

Luis Aragonés aseguró ayer que Raúl tiene tantas condiciones para ser media punta como el más dotado de sus especialistas. "Raúl nunca ha jugado de punta-punta", repitió el técnico, un poco exasperado; "siempre ha jugado en ese puesto por detrás del delantero centro. ¿Qué voy a decir de Raúl? ¡El último pase lo hace como el mejor media punta español!".

La declaración constituye una apuesta fuerte. Raúl, que siempre se caracterizó por su capacidad goleadora, generalmente a un toque, fue equiparado por Luis Aragonés a los pasadores natos de la plantilla, como Cesc, o como Iniesta y Xavi que lo verán en el banquillo. La comparación es relevante porque en el nuevo esquema de la selección los dos delanteros se aislarían del resto sin un buen pasador por detrás. Puesto que Senna y Albelda no son especialistas, la labor del último pase quedará en manos de Cesc, el interior izquierda, y de Raúl. Entre los dos serán responsables de activar a Torres y Villa, dos delanteros cuya titularidad nadie discute. El primero es el máximo goleador de la selección en el último año. El segundo es el 'pichichi' de la última Liga.

El problema que presenta la colocación de Raúl se relaciona con las dificultades que ha encontrado España para marcar goles desde hace unos años. Lo comentó el propio Luis Aragonés ayer: "Albelda me dijo 'míster, defensivamente no vamos a tener problemas pero en ataque...". El técnico desveló así que su medio centro más defensivo tiene dudas respecto a la eficacia del equipo cuando va hacia arriba. Raúl es la respuesta que pone sobre la mesa.

"Yo estoy tranquilo", dijo ayer Raúl, clavando su mirada retadora en su interlocutor; "la elección de quién debe jugar es del seleccionador. Yo me encuentro en muy buena forma. Estoy fenomenal. Lo más importante no es cómo juego yo sino cómo juega España. Hay que intentar ayudar al colectivo".

Desde que sus goles comenzaron a agotarse, en la temporada 2003-2004, Raúl ha repetido el mismo mensaje en el Madrid y en la selección. "Lo importante es el equipo", ha dicho, ofreciéndose el primero para hacer el trabajo sucio, como si esa fuera la causa de su falta de acierto. Con tal de mejorar la producción del "colectivo" se ha mostrado dispuesto a ocupar posiciones más alejadas del área. El problema es que, coincidiendo con los últimos tres años, el juego de la selección, y el juego del Madrid, ha ofrecido cada vez menos garantías. Los títulos han desaparecido para el Madrid y en la Eurocopa de Portugal la selección fue eliminada en la primera ronda. Mientras tanto, Raúl no ha dejado de ser titular.

"La media punta es una posición muy cómoda para mí", dijo ayer el jugador; "ahí he jugado la mayor parte de mi carrera. En la media punta, con libertad, por detrás de gente con gol que hace buenos desmarques".

Por otra parte, ayer la selección recibió a Mariano Pernía, el lateral zurdo que fue convocado para sustituir a Del Horno. Pernía aterrizó en Manises procedente de Madrid y Buenos Aires. Se presentó en Bétera de madrugada y saludó a sus nuevos compañeros mientras desayunaban. "Me han tratado como uno más desde el primer minuto", dijo, exultante. "Yo estoy dispuesto a jugar contra Egipto. No tengo ningún problema siempre que el técnico me quiera poner. Vengo a sumar".

Pernía, de origen argentino, dijo que está por encima de las suspicacias que pueda generar su lugar de nacimiento: "No me preocupa que alguien pueda pensar que sienta o no la camiseta. Sé muy bien que intentaré ser muy positivo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de junio de 2006