El futuro de Euskadi

Zapatero aclara que no habrá negociación política con Batasuna hasta que sea legal

El presidente mantiene su plan de diálogo con ETA pese a las descalificaciones de los populares

José Luis Rodríguez Zapatero aclaró ayer que el anunciado primer encuentro formal del Partido Socialista de Euskadi (PSE) con la ilegalizada Batasuna "no es de negociación política" sino un "intento" para que la organización ilegal se legalice, acogiéndose a la Ley de Partidos. Zapatero calificó de "insólitas" las interpretaciones que generó su intervención de la víspera en el Congreso al decir que "primero la paz y luego la política", lo que "no va a impedir que el diálogo político empiece". Ayer negó que eso signifique la apertura de un diálogo político con Batasuna mientras sea un partido ilegal.

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El presidente del Gobierno compareció ante los medios de comunicación en el escritorio del Congreso para tratar de esclarecer sus palabras de la víspera y negar la versión extendida de que había avalado la negociación política entre el PSE y Batasuna y confirmar que mantiene su hoja de ruta, incluida su próxima comparecencia en el Congreso para anunciar el diálogo con ETA.

Aclaró que mantiene los principios y la estrategia trazadas en este proceso de alto el fuego, como la separación del proceso de paz, entre el Gobierno y ETA, de la negociación política entre los partidos vascos, y que la "única novedad", la reunión entre el PSE y Batasuna, no podía considerarse como un diálogo político porque "se debe producir en los ámbitos institucionales y con las fuerzas políticas que estén en la legalidad".

"La cita del PSE y la izquierda abertzale es para que acepten las reglas de juego y rechacen la violencia. Eso no es diálogo ni negociación política. Es exigir los principios democráticos con un buen fin. Eso no es cambiar ninguna posición ni afecta a los principios que han orientado este proceso", insistió.

Llegado a este punto, Zapatero apeló a la dignidad de resistentes del terrorismo de los socialistas vascos y retó a quienes han cuestionado su vulneración de la legalidad por anunciar su encuentro con Batasuna. "Espero que nadie se atreva a dudar de los principios y los fines que mueven al PSE y los valores que tienen, después de su hoja de servicio".

Aclaró, asimismo, que su pretensión con el diálogo con ETA es "el fin de la violencia" para abrir el camino de la política en Euskadi. "Ayer hicimos diálogo político en el Congreso. Lo hacemos todos los días y respondo a preguntas sobre el futuro de Euskadi y el derecho a la autodeterminación. Lo hemos tenido históricamente en el País Vasco y lo tendremos todos si termina la violencia", precisó, con la pretensión de aclarar su apelación al diálogo político de la víspera.

Se dirigió al líder del PP, Mariano Rajoy, para pedirle "reflexión, responsabilidad, perspectiva de las cosas y mirada larga". Rajoy amenazó ayer con retirar su apoyo a Zapatero en el proceso de diálogo del Gobierno con ETA si se reunía el PSE con la ilegalizada Batasuna.

El presidente aconsejó que "hay que ir a los hechos, que es lo que cuenta, y no estar cada día detrás de las palabras". Recordó que los hechos son que este pasado mes de mayo se han cumplido los tres años sin asesinatos de ETA y que llevamos más de dos meses de alto el fuego permanente. Y expresó su sorpresa por el revuelo cuando "el Gobierno aún no se ha reunido a hablar con ETA".

Zapatero dio por sentado que esta polémica no alterará su hoja de ruta. Dijo que ya tenía pensada una fecha para comparecer en el Congreso y anunciar el diálogo con ETA. No confirmó ni desmintió que se lo hubiera comunicado a Rajoy. "Prefiero que hable él. Vistas las cosas que se dicen, está en su responsabilidad".

Expresó su disposición a convocar el Pacto Antiterrorista si lo quiere el PP. "Está en el ámbito de disponibilidad del PP. Si estiman conveniente que se produzca, se va a producir y ellos lo saben", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de junio de 2006.

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