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El hijo de Broseta reta a Alcaraz en las elecciones de la AVT

El aspirante a la presidencia de la asociación asegura que quiere despolitizarla

El empresario valenciano Pablo Broseta, hijo del catedrático Manuel Broseta, asesinado por ETA en 1992, presentó ayer su candidatura a la presidencia de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), que celebra elecciones mañana. Sus prioridades serán la defensa de la memoria, la dignidad y la unidad de las víctimas; y sus objetivos, "despolitizar" la asociación y convertirla en un "interlocutor válido" con la sociedad, incluido el Gobierno.

El anuncio de Broseta, de 41 años, no le pilló por sorpresa a su rival, el actual presidente, Francisco José Alcaraz. Algo se temía cuando el miércoles comenzó a filtrar acusaciones contra el Gobierno y el alto comisionado de Apoyo a las Víctimas, Gregorio Peces-Barba, de estar detrás de una candidatura encabezada por Broseta, para "silenciar" a la AVT ante un futuro proceso de paz. Cuando Alcaraz acusaba, ni Broseta había aún decidido qué hacer. El empresario negó ayer esos rumores, subrayó que su candidatura es "absolutamente independiente" y los atribuyó al temor de la actual dirección a ser derrotada en las elecciones.

Fuentes del Alto Comisionado rechazaron como "absolutamente falsas" las acusaciones de la dirección de la AVT y aseguraron que de ningún modo está en su ánimo "intervenir en los procesos internos de las asociaciones". Las palabras de Alcaraz también despertaron sorpresa en Valencia, donde la familia es conocida por representar a la derecha moderada. Su padre fue senador y secretario de Estado con UCD; y su hermano participó en la elaboración del programa del PP en las elecciones autonómicas.

Hace unas semanas, el ahora contrincante de Alcaraz aseguró en una entrevista que, llegado el momento, estaría dispuesto a aceptar la liberación de los terroristas que asesinaron a su padre, si ello sirviera para que "nadie pase" por lo que su familia pasó. Ayer, sin embargo, se mostró prudente respecto al alto el fuego de ETA, y consideró prematuro opinar en este momento sobre la excarcelación o el acercamiento de presos. "Los cuerpos de seguridad deben de seguir persiguiendo y deteniendo a los terroristas, que deben ser juzgados, deben ser condenados y empezar a cumplir sus penas".

Las denuncias de maniobras gubernamentales lanzadas por Alcaraz coincidieron también con una nota, enviada a los medios el miércoles, en la que la presidencia de la AVT denunciaba que sus asociados estaban recibiendo llamadas de una empresa de sondeos, que decía hablar en nombre de la asociación, para conocer el sentido de su voto en la próxima asamblea general. Lo curioso es que hasta ayer pocas personas sabían que Broseta disputaría la presidencia, por lo que poco sentido tenía esa supuesta pregunta a los socios.

En las maniobras para desalojarle de la dirección, también incluyó a la Federación de Asociaciones de Víctimas y a miembros de las anteriores direcciones de la AVT, como Ana María Vidal Abarca. Alcaraz, con quien este diario intentó ayer hablar, sin éxito, declaró a Europa Press que Broseta le inspira una "total desconfianza" por haberle ocultado que optaría a la presidencia, y declaró a Servimedia que su propia reelección es "la mejor garantía para evitar cualquier cesión a ETA".

Varios destacados miembros y ex miembros mostraron ayer su preferencia por uno u otro candidato; y en el medio, una declaración inquietante. La de Mikel Buesa, miembro de la AVT, que denunció "la falta de transparencia" en la convocatoria de las elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2006