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Alcaraz, reelegido presidente de la AVT tras la retirada de su único oponente

Pablo Broseta decide renunciar a la lucha por el cargo ante el "comportamiento antidemocrático" de Alcaraz

Francisco José Alcaraz ha sido reelegido hoy con un amplio respaldo presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), han informado fuentes de la organización. Poco antes de la votación, el otro aspirante, Pablo Broseta, retiraba su candidatura, que presentó el pasado jueves, por el "comportamiento antidemocrático" de Alcaraz, según su equipo. Éste ha recalcado esta tarde que el proceso ha estado basado en la "estricta legalidad" y ha añadido que "difícilmente" se puede encontrar en la historia de la AVT "una asamblea tan democrática y tan bien organizada".

Alcaraz ha revalidado con 601 votos a favor, 42 en contra y 9 abstenciones su cargo como presidente de la AVT en una asamblea en Madrid a la que han asistido 268 socios, muchos de los cuales llevaban votos delegados de otras víctimas o de familiares de víctimas, para elegir a la junta directiva de la asociación. La votación ha tenido lugar poco después de que Pablo Broseta, el otro aspirante a la presidencia, anunciase que retiraba su candidatura por el comportamiento "antidemocrático" de Alcaraz, según fuentes de su equipo, que han asegurado que impugnarán el proceso electoral. "Retira su candidatura por la actitud antidemocrática de Alcaraz en la asamblea, donde no permite intervenir a la gente que participa en la misma", han indicado las citadas fuentes.

Por su parte, Alcaraz ha calificado esta tarde de "normal" que el Broseta haya retirado su candidatura ante los "resultados arrolladores de aprobación de gestión" de la anterior Junta Directiva. Tras recalcar que el proceso ha estado basado en la "estricta legalidad", ha subrayado que los afiliados han apostado por la "continuidad".

En una rueda de prensa celebrada en un hotel de Madrid, el reelegido presidente de la AVT ha destacado la alta participación y ha añadido que "difícilmente" se puede encontrar en la historia de la AVT "una asamblea tan democrática y tan bien organizada". "Ha sido la asamblea más plural de estos 25 años", ha proclamado, tras reconocer que toda persona que no esté de acuerdo con el resultado está en su "pleno derecho" de acudir a los tribunales.

Cruce de acusaciones

Broseta, hijo del catedrático de Derecho Constitucional Manuel Broseta, asesinado por ETA en 1992, anunció hace tan sólo dos días, el pasado jueves, que competiría con Alcaraz por dirigir la junta directiva de la AVT. Alcaraz acusó a Broseta de ser un candidato impulsado por el Gobierno para "desalojarle" de la presidencia de la asociación ante el proceso de paz, tras el alto el fuego de ETA, y Broseta acusó a Alcaraz de haber politizado la asociación. Mientras Alcaraz se muestra contrario a la negociación con ETA, Broseta aboga por que las víctimas hagan un "frente común" para que su voz "no sea silenciada". Además, Alcaraz denunció la realización de una encuesta entre los 3.000 socios para conocer el sentido de su voto.

La gestión de Alcaraz, cuyo hermano y sobrinos fallecieron en un atentado de la banda terrorista contra un cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza en 1987, ha estado marcada por la polémica y la crítica abierta a la política antiterrorista del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El férreo rechazo a cualquier negociación con ETA ha sido el lema de tres manifestaciones convocadas en el último año y medio por la AVT, en la primera de las cuales, en enero de 2005, el entonces ministro José Bono denunció haber sido agredido. Tras la manifestación, dos militantes del PP fueron detenidos en el marco de la investigación por esa supuesta agresión y el pasado lunes los tres policías que practicaron los arrestos fueron condenados por detención ilegal a penas de prisión de entre tres y cinco años. Las dos últimas marchas de la AVT, en junio de 2005 y febrero pasado, fueron apoyadas por el PP y secundadas masivamente.

Otro punto de encuentro con el PP de la junta dirigida por Alcaraz ha sido la demanda de reapertura de la comisión parlamentaria de investigación del 11-M, frente al criterio opuesto de la gran asociación representante de las víctimas de los atentados de Madrid, presidida por Pilar Manjón. Alcaraz ha adoptado otras decisiones polémicas como la de demandar en junio de 2005 a las juntas que dirigieron la AVT entre 1997 y 2003, presididas por dos de las socias fundadoras, Ana María Vidal Abarca y Sonsoles Álvarez de Toledo, por un presunto quebranto económico próximo al medio millón de euros. En su crítica al Gobierno socialista, Alcaraz ha llegado a descalificar al alto comisionado para la atención a las víctimas, Gregorio Peces-Barba, con quien la AVT rompió todo contacto sólo dos meses después de su nombramiento.