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Reportaje:

Colapso en el fútbol italiano

Lastrada por los escándalos, la tríada dirigente del Juventus dimite en bloque

La tríada dirigente del Juventus dimitió ayer en bloque, lastrada por una cadena de escándalos que amenaza con provocar el colapso del atormentado fútbol italiano y de empañar para siempre algunos de los trofeos conseguidos por la institución turinesa. El vicepresidente Roberto Bettega; el consejero delegado Antonio Giraudo, investigado por falsificación de balances, y el director general, Luciano Moggi, investigado por corrupción, manipulación de competiciones deportivas y asociación mafiosa, abandonaron sus puestos después de 12 años, en vísperas de la última jornada del campeonato. El Juventus podría conseguir el domingo un nuevo título de Liga.

La familia Agnelli, propietaria del Juventus, decidió hacer limpieza sin esperar a la conclusión de la temporada. La condena del año pasado por dopar a los futbolistas, anulada por el juez de apelación, no fue nada en comparación con lo que cae estos días sobre la Vieja Señora del calcio. La fiscalía de Turín sospecha que Giraudo manipuló durante años los balances, falseando los precios en la compraventa de jugadores y defraudando al fisco y a los accionistas; entre ellos él mismo, con un 3% del capital. Las de Nápoles y Roma investigan a Moggi por utilizar General Athletics (Gea), una gigantesca sociedad formalmente dirigida por su hijo y dedicada a la representación de futbolistas y entrenadores, para "comprar" voluntades arbitrales y manipular la competición italiana.

Las grabaciones de las llamadas telefónicas de Moggi, que la policía hizo en la temporada 2004-05, resultan escalofriantes. De algunas de las grabaciones, en poder de los fiscales napolitanos, se desprende que Moggi presionó repetidamente a Marcello Lippi, seleccionador y ex técnico del Juventus, para que convocara a futbolistas de Gea.

Además, el miércoles fue detenido Michele Padovano, delantero del Juventus hasta hace poco, por financiar una organización de tráfico de estupefacientes. Las investigaciones sobre Padovano revelaron que uno de sus clientes, como comprador de cocaína, era Gianluca Vialli, gloria del calcio y actual comentarista deportivo.

La fiscalía de Parma tiene también cuentas pendientes con la Juve. En esa ciudad se ha abierto un sumario en el que están implicados al menos cuatro miembros de la actual plantilla bajo la acusación de realizar apuestas clandestinas. Los cuatro presuntos apostadores permanecían en el anonimato, pero fuentes de la fiscalía revelaron que uno de ellos se jugó un total de 1,6 millones de euros apostando a los resultados del pasado campeonato, que en parte dependían de los propios apostadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2006