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Viladecans contará en octubre con un nuevo parque empresarial

El proyecto de Arlington responde a la falta de espacio en Barcelona

Viladecans acogerá un nuevo parque de oficinas destinado al alquiler de 98.000 metros cuadrados. El proyecto, que promueve la multinacional Arlington Securities, se propone dar respuesta a la patente falta de espacio adecuado en Barcelona para albergar empresas. El primero de los 12 edificios del complejo estará listo para ser ocupado en otoño. De los 100 millones de inversión prevista, se han desembolsado ya 45 millones.

La primera fase del proyecto, bautizado como el Arlington Business Park Barcelona

consta de cuatro edificios que suman 32.500 metros cuadrados. El primero estará listo para ocupar este otoño e incluirá una zona comercial y un aparcamiento de 520 plazas, mientras que el último se prevé para marzo de 2007. Las siguientes fases, para las que se requerirá una inversión global de 100 millones de euros, se realizarán en función de la demanda que haya en el mercado.

El principal activo de este nuevo parque empresarial es la obtención de espacios diáfanos, de 2.700 metros cuadrados por planta, "la mayor oferta" en el mercado de oficinas barcelonés, según sus promotores. Frente a la dificultad de encontrar terrenos en Barcelona, la construcción de parques empresariales se está centrando en el entorno metropolitano.

El de Viladecans se alza a un lado de la autopista C-32, se encuentra a cinco minutos del aeropuerto y a 15 de la capital catalana. La estación de Renfe de Viladecans también se encuentra a poca distancia.

CB Richard Ellis, Cushman & Wakefield y Exa han iniciado la comercialización de los espacios, a un precio que puede oscilar entre los 12 y los 16 euros el metro cuadrado, dependiendo de la superficie que se desee contratar.

El máximo responsable de Arlington en España, Stephen Young, destacó ayer en la presentación del parque que ésta será la primera iniciativa de la multinacional en España en la que la compañía se encargará de la gestión del espacio, con la intención de ofrecer servicios complementarios a las empresas. La zona que ocupen "será flexible" y se podrá reducir o aumentar según las necesidades.

"Haremos un traje a medida" en función de la demanda del cliente, señaló el socio director de Cushman & Wakefield Healey & Baker, Oriol Barrachina, que subrayó que el proyecto "satisface una demanda insatisfecha" por la "actual situación de escasez" de espacios de oficinas.

El consorcio formado por Proinosa, Promotora Bali y la empresa municipal Vimed llevan a cabo la construcción del parque empresarial.

Parque aeronáutico

El proyecto de Arlington se engloba en otro mayor, de 1,2 millones de metros cuadrados, que acogerá una zona residencial, un parque aeroespacial destinado a empresas del sector aeronáutico, un centro comercial y una zona verde. Del conjunto destacará el edificio Bitàgora, formado por cuatro bloques de vistosa arquitectura, que albergará un hotel, un centro de convenciones, instalaciones para las empresas, un gimnasio y una zona comercial.

Young afirmó que lo importante "es dar al espacio un entorno sostenible", en el que se comparten los usos, ya que las personas que acudan a las oficinas podrán trabajar, vivir y comprar en el mismo lugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 2006