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Reportaje:

El regreso de la sífilis

La enfermedad venérea alcanza en España una tasa similar a la que había antes de la llegada del sida

La sífilis y otras enfermedades venéreas están resurgiendo en España. Tres estudios publicados recientemente en la revista Medicina Clínica, muestran que se está produciendo un aumento significativo en el número de infecciones de transmisión sexual (ITS), especialmente de sífilis entre los varones. Dichos estudios indican asimismo que se están alcanzando cifras similares a las que se observan en otras ciudades europeas y de Estados Unidos y equivalentes a las que se detectaban en el periodo previo a la aparición del virus del sida en España, y el virus del papiloma humano (VPH). Estos datos acaban de confirmarse en el último congreso del Grupo Español para la Investigación en Enfermedades de Transmisión Sexual (GEIETS).

La mayoría de los afectados ignora que padece la enfermedad y facilita la propagación

Entre 2001 y 2003, el número de casos nuevos de sífilis ha crecido un 27%

Cada año, de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se producen en el mundo 250 millones de nuevos casos de ITS. Las infecciones son un importante problema de salud pública, tanto por su morbilidad (proporción de personas que enferman), como por sus complicaciones y secuelas, si no se realiza a tiempo un diagnóstico y tratamiento precoz. Ésta es una de las dificultades principales, según reconoce José Antonio Varela, de la Unidad de ITS de Gijón. "La mayoría no saben que la tienen, lo que representa un riesgo importante para que los contagios se sigan extendiendo". Por eso, aboga por la información y la prevención. "Para poder combatir la enfermedad es necesario tratar al afectado y a su pareja para evitar su propagación".

Otro de los problemas es conocer con exactitud el número de personas afectadas. La infección gonocócica, la sífilis y la sífilis congénita son las tres ITS que están sometidas a vigilancia epidemiológica a través de la declaración semanal al Sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO). Los últimos datos de esta fuente, recogidos en un estudio del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, contabilizaron en 2003 un total de 1.069 nuevos casos de infección gonocócica y 917 de sífilis. No obstante, a pesar de que en el periodo 1995-2003 se observó una disminución en el número de casos de ambas infecciones, "solamente en el tramo 2001-2003 se ha apreciado un aumento en la incidencia de gonococia de un 29% y de un 27% en sífilis".

El sistema de vigilancia, sin embargo, es mejorable. Marisa Junquera, del hospital Monte Naranco de Oviedo, apuesta por la realización de estudios epidemiológicos serios para conocer la verdadera incidencia y prevalencia de las infecciones en la población. "Debemos mejorar el sistema de vigilancia epidemiológica, implementando el feed-back, es decir, recibir periódicamente los datos de los casos declarados, y así animar a declarar siempre. Asimismo, habría que aumentar el número de ITS de declaración obligatoria e invertir en investigación básica para poder tener pruebas diagnosticas de laboratorio más sencillas y menos molestas".

Otra fuente complementaria e independiente es el Sistema de Información Microbiológica (SIM) que recopila información de 46 laboratorios centinela de 12 comunidades autónomas y que tiene una cobertura aproximada del 25% de la población. De acuerdo con el SIM, en 2003 se detectaron 245 aislados de la bacteria causante de la sífilis, una tendencia al alza que se percibe a partir del año 2000 y que deberá confirmarse en un futuro.

Estos resultados globales coinciden con los expuestos en los estudios publicados en la revista Medicina Clínica por el grupo de Martí Vall, de la Unidad ITS del Instituto Catalán de la Salud, y los del Centro Sanitario Sandoval de Madrid, así como con los datos presentados en el reciente congreso del GEIETS.

Así, se ha visto que al igual que en otras ciudades de Europa y Estados Unidos, en Madrid o Barcelona se ha detectado un aumento en el número de casos de sífilis, especialmente entre la población homosexual, y en muchos de los casos asociado al virus del sida.

"En las unidades de ITS de Barcelona se diagnosticaban alrededor de 10 casos anuales de sífilis, especialmente entre varones homosexuales, en el periodo 1993-1997; sin embargo, sólo en los años 2002-2003 se han diagnosticado cerca de 50 casos anuales, lo que supone un aumento superior al 500% e indica un resurgimiento de esta enfermedad", señala los autores del trabajo catalán.

Estos indicadores del resurgir de la sífilis también se ha apreciado en otros centros, como el Centro Sandoval, la Unidad de ITS del hospital Monte Naranco de Oviedo o la Unidad de ITS de Gijón. "Aunque no hay una uniformidad en los datos, lo cierto es que estamos observando un aumento en el número de casos de sífilis, especialmente entre los varones homosexuales", confirma Varela.

En su opinión, lo que está pasando con el incremento en el número de casos de sífilis es consecuencia, en gran medida, del relajamiento que se ha producido en las medidas profilácticas, sobre todo entre los homosexuales. "Las ITS están íntimamente relacionadas con el virus del sida; así, al igual que se está observando un repunte en el número de contagios por este virus, lo mismo se aprecia en algunas enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis".

Las razones del cambio de tendencia parecen ser distintas y complementarias. Según el estudio de Martí Vall, "incluirían movimientos migratorios, contactos entre diferentes grupos poblacionales, cambios en comportamientos de riesgo -incluyendo el uso de Internet para establecer citas- o disminución de las prácticas sexuales seguras en varones homosexuales".

Para los autores de este trabajo, un aumento en la incidencia de la sífilis supone un fallo de los sistemas sanitarios: clínicos y de salud pública. Señalan que en el aspecto clínico se debería replantear la atención a los pacientes infectados por el VIH y considerar la importancia de las ITS, como la sífilis, y sugieren la necesidad de intervenciones preventivas y de cribado de ITS.

Unidades especializadas

El resurgimiento de las infecciones de transmisión sexual debería reforzar, en buena lógica, las unidades especializadas en ITS. Estas unidades "deben considerarse consultas de alta resolución, ya que mediante el uso de técnicas clásicas de diagnóstico y tratamiento consiguen controlar el foco de forma rápida y atacar el problema de forma eficaz. Estas unidades también contribuyen a la formación continua de la población mediante la información individualizada sobre prevención y práctica de sexo seguro a cada paciente, según su práctica de riesgo", comenta Marisa Junquera, quien considera que se debe continuar con campañas para fomentar el uso del preservativo como método de prevención de las ITS.

Las ITS son uno de los principales factores de riesgo para la transmisión del VIH (tener una ITS aumenta hasta cinco veces el riesgo de que una persona contraiga el VIH), además de ser indicadores indirectos de conductas sexuales de riesgo. Según el estudio del Instituto Carlos III, su evolución justifica impulsar una mejora sustancial de la exhaustividad del sistema y de la calidad de los datos y considera que la notificación individualizada de casos y la implicación de todo el Sistema Nacional de Salud, y especialmente la integración de la información recogida en los centros de ITS, aportarían una información esencial para la toma de decisiones.

La infección por el virus del papiloma humano es la ITS más frecuente. "Resulta muy difícil de controlar; es posible que el 70% de los jóvenes se contagien en sus primeras relaciones sexuales. Además, el preservativo no protege al 100%, como sí ocurre con otras ITS", explica Junquera. El problema, para José Antonio Varela, es que la mayoría de las personas infectadas con el VPH no lo saben y actúan como transmisores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de mayo de 2006

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