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Un estudio afirma que uno de cada cuatro profesores sufre malos tratos

Uno de cada cuatro profesores (24%) de enseñanza pública es víctima directa de violencia de sus alumnos y de los padres de los mismos en la Comunidad de Madrid, según pone de manifiesto el estudio realizado por el equipo de investigación Cisneros a petición del sindicato ANPE y el servicio del Defensor del Profesor.

Esta cifra, que abarca a 11.000 profesores, disminuye en educación primaria, pero sube al 28% en secundaria. Además, más de la mitad de los entrevistados confesó haber presenciado agresiones a otros compañeros de trabajo y el 90% afirmó que los actos violentos son habituales. Ésta es la primera vez que se mide la violencia contra los profesores en España, porque tal como afirmó el presidente de ANPE-Madrid, "se ha llegado a una situación insostenible que se ha acentuado sobre todo en los últimos 10 años".

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Para ello se ha encuestado a más de 6.000 docentes de 237 centros de enseñanza pública de la Comunidad, a los que, de forma anónima, se les ha preguntado sobre las agresiones.

Respecto a los autores de las agresiones, el 75% de los entrevistados acusó a los alumnos de las mismas y el 36% a los padres. Una cifra que, según explicó el director del estudio, Iñaki Piñuel, depende de si se trata de educación primaria y secundaria. "Los padres en muchos casos coaccionan al profesor, sobre todo cuando llegan las fechas de las notas", concretó.

Agresiones verbales

En cuanto a las modalidades de violencia, el 60% afirmó recibir agresiones verbales de forma regular; uno de cada seis, haber sido intimidado, y uno de cada 10, haber recibido amenazas, agresiones físicas y robos. "Los datos obtenidos producen escozor", manifestó Piñuel, quien recalcó que el trabajo es extrapolable al resto de España y quiere poner de manifiesto una realidad y desterrar algunos de los falsos mitos creados en torno a este problema.

El director del estudio subrayó que los inmigrantes, los colectivos socialmente más desfavorecidos o la falta de recursos económicos no son las causas de esta situación. Por el contrario, el abandono de los padres, la incapacidad sancionadora del profesor y el tratamiento igualitario del alumno y profesor son, entre otros, los culpables de que el alumno se crea en condiciones de amedrentar al profesor.

Ante esta situación de incapacidad, la responsable del servicio del Defensor del Profesor, Inmaculada Suárez, que apuntó que el teléfono del maestro ha registrado más de 800 llamadas desde que entró en funcionamiento en el pasado noviembre, relató algunas de las denuncias más habituales. "Los chicos provocan una situación conflictiva, la graban por el móvil y la cuelan en Internet. También, van a clase con los cascos puestos y cuando se les dice que se los quiten, hacen caso omiso o suben el volumen".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de mayo de 2006