Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno precipita el relevo del jefe del Ejército por su gestión del 'caso Mena'

Alonso se reúne esta mañana con los tenientes generales antes del Consejo de Ministros

El Gobierno ha decidido anticipar el relevo del jefe del Estado Mayor del Ejército, José Antonio García González, a pesar de que lleva menos de dos años en el cargo, según fuentes gubernamentales. La sustitución sería una consecuencia aplazada del caso Mena, pues el Ejecutivo no quedó satisfecho de la gestión de García González en la crisis provocada por el discurso del teniente general de Sevilla en la Pascua Militar. El nuevo ministro de Defensa, José Antonio Alonso, podría aprovechar su primera reunión con el Consejo Superior del Ejército de Tierra, esta misma mañana, para precipitar el relevo.

Los tenientes generales en activo se reunieron ayer por la tarde en el Cuartel General del Ejército de Tierra para despachar asuntos de trámite, como la clasificación de promociones. Está previsto que la reunión continúe esta mañana y que la presida, por vez primera, el nuevo ministro de Defensa, José Antonio Alonso.

La reunión del Consejo Superior del Ejército -que implica el desplazamiento a Madrid de todos los tenientes generales destinados fuera de la capital- debía haberse celebrado el pasado lunes, pero fue pospuesta hasta ayer, a petición de Defensa. Desde el Ministerio se alegó que Alonso quería estar presente y no podía hacerlo ese día, porque viajaba a Afganistán el lunes. En realidad, Alonso no partió hasta las seis de la tarde. Le acompañó, entre otros, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, José Antonio García González.

La inusual celebración del Consejo Superior del Ejército en viernes brinda una oportunidad de acelerar los trámites legales. La ley del Régimen del Personal de las Fuerzas Armadas, de 1999, señala que los Consejos Superiores deben "ser oídos" por el ministro de Defensa antes de proponer al Consejo de Ministros el nombramiento del correspondiente jefe de Estado Mayor.

Fuentes gubernamentales admitieron ayer que en los últimos días se ha estudiado la posibilidad de aprovechar esta circunstancia, pero indicaron que la decisión última ha quedado en manos del ministro Alonso.

Los actuales miembros de la cúpula militar fueron nombrados el 25 de junio de 2004 y lo normal es que continuaran en sus puestos hasta el fin de la lesgilatura. Sin embargo, la gestión del caso Mena supuso una quiebra de la confianza en el jefe del Estado Mayor del Ejército.

El general García González, de 63 años, amigo y compañero de promoción de Mena, estuvo al margen del expediente disciplinario que le abrió personalmente el ministro José Bono al teniente general de Sevilla por advertir de que el Ejército podría intervenir si el nuevo Estatuto de Cataluña desbordase la Constitución.

García González no aludió públicamente a ese asunto hasta casi un mes después, el 4 de febrero, cuando dijo, en un encuentro con periodistas, que "las opiniones individuales no son la opinión de todo el Ejército".

La pasividad del jefe del Ejército resultó más difícil de entender por cuanto Mena sostuvo en privado que su discurso de la Pascua Militar era conocido con antelación por García González, extremo que éste siempre negó.

El teniente general Mena llegó a implicar a su superior en su discurso, cuando dijo: "Tengo la obligación de conocer los sentimientos, inquietudes y preocupaciones de mis subordinados y transmitirlos, como es habitual, a la máxima autoridad de mi Ejército". Es decir, a José Antonio García González.

Bono barajó entonces la posibilidad de relevar al jefe del Ejército, por considerar que no era la persona más adecuada para asegurar la disciplina interna, pero finalmente lo descartó para no prolongar y ampliar una crisis que quería limitarse a un caso aislado.

El cambio de ministro de Defensa y el relevo del director general de la Guardia Civil, también militar, da la oportunidad al Gobierno, según las fuentes consultadas, para abordar hoy este cambio en un contexto más amplio.

Aunque, lógicamente, no se han dado nombres sobre un hipotético sucesor de García González, los tenientes generales mejor situados son el actual director general de Armamento y Material, Carlos Villar, y el jefe de la Inspección del Ejército de Tierra, Francisco Boyero.

Consejo Superior del Aire

Alonso se reunió ya ayer con el Consejo Superior del Ejército del Aire y en los próximos días tiene previsto hacerlo con el de la Armada. Uno de los miembros natos del Consejo Superior del Ejército del Aire es, precisamente, el hasta ahora director general de la Guardia Civil, teniente Carlos Gómez Arruche.

Una vez que deje el mando de la Guardia Civil, Arruche regresará al Ejército del Aire como teniente general en activo. Para hacerle un hueco, se mantiene vacante la jefatura del Mando Aéreo General desde que pasó a la reserva su anterior titular, el teniente general Ramón García Ruiz, el pasado 28 de febrero.

El Mando Aéreo General, con sede en Madrid, es uno de los más importantes del Ejército del Aire, aunque perderá gran parte de sus competencias tras la reorganización prevista en el decreto aprobado el pasado día 7.

Otras fuentes señalan que Arruche podría recibir un destino fuera de España. En concreto, se baraja volver a desdoblar la representación militar ante la OTAN y la UE, ambas en Bruselas, que ahora ostenta un mismo teniente general, para que Arruche se haga cargo de la segunda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2006