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CONTRASEÑA | Mercedes Vilanova

Lo invisible hace historia

"Lo más importante de la historia es, a fin de cuentas, lo que no se ve": ésta es su hipótesis como Catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona. ¿Y qué pasa con la lista de los reyes godos o con que hoy Bush insista en llamar democracia a Irak? ¿Mentiras? ¿Versiones? ¿Ideología? ¿Qué es historia? "Es dar un sentido al pasado para confiar en el futuro", sintetiza. "Descubrir la mentira es casi imposible si uno no se pone en el lugar del testigo. Tampoco podemos vivir con cualquier verdad. Tras la mano de Alí Agca intentando matar a Juan Pablo II había otras muchas cosas. La memoria cambia, el pasado cambia". ¿Qué hacer, pues, para saber qué pasó?

Ella, puro instinto en busca de respuestas, decidió ser una experta en lo invisible y su huella. "Historiar es dialogar con personas, textos, cifras, libros e imágenes. Pero todo eso no basta". Hay que entender el contexto y por qué se hacen las cosas. "Soy una anticuada, estoy en las trincheras", reconoce. Su camino de búsqueda ha sido largo: para investigar el voto catalán durante la II República Española se hizo experta en historia oral, una especialidad rara; creó una metodología. Conversó con testigos de aquella época y observó que en las entrevistas "lo más importante es lo que no se dice". Hablaba sólo con analfabetos -que "se ocultaban porque se avergonzaban y no existían como grupo"- porque eran la cara marginal de la historia. "Los ricos son los que la escriben". De los analfabetos casi nadie sabía nada pese a que, en la España de los años treinta, eran una población determinante.

"Hay un abismo entre quienes estamos alfabetizados y los que no lo están. Ellos desarrollan habilidades especiales para sobrevivir, siguen su instinto y el sentido común. Es imposible entenderles si no intentas ponerte en su lugar. La alfabetización es ideología, lujo de élites arrogantes": esto es lo que ha ido descubriendo, tanto en Barcelona como en otros lugares. Acaba de publicar Voces sin letras (Anthropos), un estudio del analfabetismo en Baltimore: "En Estados Unidos aún son más invisibles que aquí, ser analfabeto equivale a insulto. 'Somos normales', me decían estos americanos". Sólo se consideraban desfavorecidos. "El analfabeto expresa, por lo general, falta de autoestima", pura lucidez.

La clave de ese mundo subterráneo le llegó hace años hablando con una obrera analfabeta de la CNT sobre el voto durante la II República Española en Cataluña: "Si uno no iba a votar, siempre te apreciaban más [los que pagaban su sueldo]", le dijo Pilar Llamazares. ¿Lógico? Una afirmación tan simple como ésta y escarbar en la historia de lo invisible puede ofrecer enormes sorpresas.

Hija de un prestigioso dermatólogo barcelonés, Mercedes Vilanova a los 19 años dio la vuelta al mundo con una amiga alemana, una experiencia que apenas pudo explicar a su regreso a una Barcelona poco preparada para que una jovencita hiciera de Marco Polo. Casada, con dos hijos -y ahora tres nietos-, su relación con la invisibilidad se acentuó al convertirse, a finales de los años cincuenta, en la primera mujer rana de España. "Estoy documentada como tal. En 2002 un periodista de la revista Buceadores me lo demostró: eso cambió mi propia memoria". El recuerdo del submarinismo le confirma hoy su vocación por ese deporte de riesgo que es historia de lo invisible: así se pulverizan mitos y leyendas de un pasado blindado por los alfabetizados.

Ella, por ejemplo, desmonta ahora en su Atles electoral de la Segona República a Catalunya el de la Barcelona ácrata por naturaleza: "En la época de la Segunda República, en Barcelona había el doble de analfabetos que en Madrid: eso explica mucho mejor la abstención". Este lunes se presenta la reedición (Enciclopèdia Catalana) del primer tomo y el nuevo volumen dedicado a Barcelona escrito junto con Ramon Grau: la polémica sobre la historia invisible y el peso del analfabetismo está servida.

Hoy casi no queda gente como la que ella entrevistó. El analfabetismo ha cambiado de look: "Ahora se cree que con las síntesis no hace falta leer libros. Hay trabajos para los que sólo importan los números. Somos analfabetos del lenguaje médico, o el jurídico...", dice. Las posibilidades del analfabetismo, hoy, son ya infinitas.

m.riviere17@yahoo.es

PERFIL

Catedrática de Historia Contemporánea de la UB, tiene 69 años y es una experta en historia oral y analfabetismo. Ha publicado 'Mayorías invisibles' (Icaria, 1996) y, con su equipo, el 'Atlas de la evolución del analfabetismo en España de 1887 a 1981', premio Nacional de Investigación Educativa en 1990. Está documentada como la primera mujer submarinista de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de abril de 2006

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