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Entrevista:JOSÉ MARÍA PÉREZ AYALA | Trabajador de Doñana

"Han estado todos los presidentes"

El palacio de las Marismillas ha visto mucha historia. Y José María Pérez Ayala, uno de los trabajadores que vela por que todo esté en orden en el enclave, también. El palacio y sus casi 10.500 hectáreas seguirán siendo de titularidad estatal. Su fin será el uso protocolario, es decir, acoger entre sus paredes y en el idílico paisaje que le rodea, a dignatarios internacionales y personalidades importantes de España y otros países.

José María Pérez Ayala, de 55 años ha sido testigo del paso de muchos de estos personajes. "Por aquí han pasado todos los presidentes del Gobierno y primeros ministros como Tony Blair. También recuerdo a Helmut Kohl, pasar por aquí, en época de Felipe González, quien también venía bastante", recuerda Pérez Ayala.

La relación de esta casa de campo con el poder viene de lejos. En la fachada del edificio cuelga una placa fechada en 1908, que señala que en ese lugar solía cazar el rey Alfonso XIII. Por entonces, el actual parque nacional de Doñana era uno de los cazaderos regios de los Borbones.

"A partir de 1992, con motivo de la Expo, esta casa pasó a ser usada para uso protocolario. Fue entonces cuando yo entré a trabajar aquí", recuerda Pérez de Ayala, quien lleva trabajando 30 años en el parque nacional de Doñana.

Mientras respondía ayer a las preguntas, vigilaba que todo el protocolo funcionase según lo preparado. Los periodistas allí acreditados disfrutaban del sol y del café con pastas que se les había preparado, al tiempo que paseaban por los jardines, a la espera de la comparecencia del ministro Jordi Sevilla y el consejero Gaspar Zarrías, tras la reunión de la Comisión Mixta de Transferencias.

Sobre ese mismo césped han discutido temas importantes responsables políticos de todo el mundo. "Yo creo que aquí encuentran un ambiente muy bueno. Pasan juntos días enteros, las 24 horas y aprovechan, sus paseos por la zona para discutir y acordar. Y desde luego creo que ese trato continua facilita mucho las cosas", comenta el trabajador.

Las últimas reuniones que recuerda trataban sobre el gaseoducto del norte de África, pero con discreción, Pérez Ayala prefiere no dar los nombres de los responsables que disfrutaron del palacio de las Marismillas y de su capacidad para acercar posturas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de marzo de 2006