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La Junta culmina el borrador de la primera Ley de Educación, centrada en atajar el fracaso escolar

La norma da prioridad al aprendizaje de lengua española, idioma extranjero y matemáticas

La inminente aprobación de la Ley Orgánica de Educación (LOE) por el Congreso de los Diputados va a permitir a las comunidades autonómicas desarrollar sus propias normas. Y, por lo que expuso ayer la consejera de Educación, Cándida Martínez, el Ejecutivo andaluz ha hecho rápido los deberes. Martínez presentó el borrador de la que será la primera Ley de Educación de Andalucía, y sostuvo que el objetivo es que finalice su tramitación parlamentaria "esta legislatura". Buena parte de las iniciativas incluidas en el borrador se dirigen a rebajar el fracaso escolar. Un empeño en el que, según la consejera, la mejora de resultados en lengua española, idioma extranjero y matemáticas es "estratégica".

"Cuesta mucho resumirlo", se disculpó la consejera al finalizar su exposición ante los periodistas; no en vano se trata de la primera norma autonómica que regula de forma integral la educación no universitaria. El borrador de la ley, recogido en un libro de 130 páginas y colgado ya en Internet, será ahora distribuido entre los 4.600 centros escolares públicos y privados de la comunidad. "Queremos que se discuta en los claustros y que aporten propuestas", indicó. Esas aportaciones tendrán que enviarse a Educación antes de dos meses, un plazo que la consejera tildó de "suficiente" y que está condicionado por dos razones: los exámenes de junio alteran el normal funcionamiento de los centros y la Consejería pretende transformar el borrador en anteproyecto de ley, como tarde, después de verano.

La consejera puntualizó que la tramitación de esta ley será posible porque la LOE delimita "qué es norma básica del Estado y qué pueden desarrollar las comunidades autónomas". Más aún, Martínez aclaró que si algún artículo de la futura ley autonómica invade el ámbito de la LOE "se eliminará" sin más. Una determinación que evidencia la sintonía de la Junta con la norma estatal que está a punto de entrar en vigor (impulsada por el PSOE) y contrasta con el conflicto que se estableció con el anterior Gobierno central a cuenta de la norma (la LOCE) que intentó sacar adelante el Ejecutivo del PP.

El borrador parte de un análisis de la situación actual de la educación andaluza. Por un lado, se constata la evolución de los últimos años, con la generalización de la enseñanza obligatoria desde los seis a los 16 años, y en la inmensa mayoría de los casos desde los tres años de edad. Una evolución que se deja notar también en el esfuerzo económico: el gasto público en educación se ha duplicado en la última década y supone ahora el 4,7% del PIB andaluz, frente al 4,3 de 1997.

Pero el análisis también enfoca cuál es el principal problema que debe afrontar la nueva ley: el fracaso escolar. Según Educación, la mitad de los alumnos andaluces de 15 años está por debajo del curso teórico que corresponde a su edad, 4º de Secundaria. Un retraso que dificulta otro de los objetivos de la futura ley, que aquí sigue lo que, en palabras de Martínez "establece la Unión Europea": en 2010, el 85% de los andaluces entre 20 y 24 deberían ser titulados en bachillerato o ciclos superiores de Formación Profesional; una proporción que ahora está casi 20 puntos por debajo.

Educación señala que el fracaso escolar empieza a larvarse en Primaria. El 90% de los alumnos pasa a Secundaria en su edad teórica (11 años), pero un 25% de los estudiantes tiene ya suspensos a finales de curso. Y si el análisis se centra en las que la Consejería considera "áreas instrumentales" los malos resultados crecen de forma paulatina a lo largo de Primaria. Si a final de 2º curso, sólo suspenden el 11% de alumnos en lengua y matemáticas o el 4% en idioma extranjero, en 6º de Primaria, ya catean en cada una de estas materias casi el 25% de los niños. Y con una apreciable diferencia entre chicos (diez puntos porcentuales más) y chicas.

La receta que quiere aplicar Martínez en la futura ley para mitigar este problema mezcla "más flexibilidad en la enseñanza", "más recursos humanos y técnicos" para reforzar la atención a los alumnos que tengan problemas con sus estudios y "más autonomía a los centros educativos".

www.juntadeandalucia/educacion

Más enseñanza bilingüe

El fomento del multilingüismo es uno de los objetivos del texto:

- Extender el programa de centros públicos bilingües.

- Enseñanza de un idioma extranjero desde los primeros cursos de Primaria. Disminuir el ratio de alumnos por aula para las clases de lengua extranjera en los dos últimos cursos.

- Formar a los maestros en la enseñanza de idiomas. Facilitar en Primaria la enseñanza de un segundo idioma extranjero.

- Enseñanza bilingüe de algunas materias en Secundaria, donde se consolidará el aprendizaje de una segunda lengua extranjera.

- El alumno de Bachillerato deberá hablar con corrección, al menos, una lengua extranjera.

Medidas para evitar suspensos

Varias medidas están orientadas a rebajar el fracaso escolar:

- Desarrollar un modelo curricular único para Primaria.

- Espacio adicional en Primaria, con grupos de apoyo o un segundo profesor en el aula, para trabajar en lengua española, matemáticas e idioma extranjero.

- Agrupación flexible para alumnado con problemas de aprendizaje. Actividades de refuerzo y apoyo en horario de tarde.

- Se reducirán materias o áreas por curso en Secundaria para potencia lengua española, matemáticas e idioma extranjero.

- Se establecerán, en Bachillerato, fórmulas para hacer más atractiva la modalidad de ciencia y tecnología, sobre todo entre las jóvenes.

Incentivos para el profesorado

El borrador aboga por transformar la función del profesorado:

- Se estimulará la autonomía de los centros, que tendrán que rendir cuentas.

- El periodo de prácticas ganará importancia en el proceso de selección del profesorado.

- Se incentivará a los profesores que contribuyan a la mejora de la enseñanza y participen en programas de dificultad singular mediante una modulación de las retribuciones, menciones de distinción o licencias.

- Se delegarán competencias económicas y de gestión del personal en la dirección de los centros.

- El director podrá carecer de horario lectivo y tener un reconocimiento económico específico.

Nuevos organismos

El texto prevé la creación de nuevos órganos y estructuras:

- Se impulsarán las enseñanzas artísticas de grado superior con la creación de un Instituto Superior. Además también se constituirá un Consejo como órgano consultivo.

- Se pondrá en marcha la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa. El objetivo de este nuevo organismo es evaluar los indicadores de calidad del sistema educativo andaluz y fomentar la cultura de autoevaluación en los centros escolares.

- Se organizarán "zonas educativas" de forma que los servicios educativos que puedan tener incidencia en los centros se coordinen de forma coherente (formación del profesorado, inspección, orientación).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de marzo de 2006

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