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Una sentencia contra el Athletic pone en jaque todas las cláusulas de rescisión

Zubiaurre y el club vizcaíno, con "un acuerdo verbal", deben pagar 5 millones a la Real - El juez ve "abusivos" los 30 millones fijados por los donostiarras para romper el contrato

El Juzgado de lo Social número 1 de San Sebastián ha condenado al futbolista Iván Zubiaurre y al Athletic - como responsable subsidiario- al pago de cinco millones a la Real "en concepto de indemnización por daños y perjuicios derivados de la extinción unilateral del contrato de trabajo". La sentencia, pionera en España, entiende que el lateral y el Athletic mantenían "un acuerdo verbal" por seis años y que el club vizcaíno "pretendía no abonar ninguna cantidad por la adquisición" a pesar de que el contrato de Zubiaurre le unía una temporada más a la Real.

El afán del Athletic por contratar a un lateral derecho de 22 años -cuyo currículo son 14 partidos en Primera- puede dinamitar el llamado decreto 1006, establecido en 1985 para fijar las relaciones laborales de los deportistas profesionales y acabar con el entonces existente derecho de retención por parte de los clubes. Para su abolición se fijaron las cláusulas de rescisión, es decir la indemnización acordada por un futbolista y su equipo en caso de que el primero rompiese el acuerdo. La sentencia dictada ayer en San Sebastián pone en jaque todo el sistema.

El magistrado Francesc Xavier González razona en los fundamentos de derecho que, aunque la cláusula de rescisión del futbolista se cifraba en 30 millones de euros (cantidad reclamada en primera instancia por la Real Sociedad), las condiciones contractuales de Zubiaurre (un sueldo mensual de 390,66 euros en 14 mensualidades, al que se sumaban las primas por jugar, hasta un total cercano a los 100.000 euros) convierten esa cláusula en "abusiva", según el escrito.

A partir de esa premisa, el juez realiza una disección del mercado del fútbol para justificar la rebaja de 30 a cinco millones de euros. "En aquel momento [el de la rescisión del contrato] no podía pasar por la cabeza de nadie que un jugador de 22 años, por muy bueno que fuera, en la posición natural de lateral derecho pudiera pagar una cláusula de 30 millones de euros ya que estas cantidades es notorio que solamente se han pagado por las grandes estrellas". Y llega a la cantidad de cinco millones de euros porque el juzgado no ha recibido referencia de cifras pactadas por la venta "de jugadores con similares características que el demandado" por "falta de interés de las propias partes intervinientes de que se conozcan".

De esta forma, el magistrado indica que la cifra de cinco millones "pudiera ser tachada de excesiva o incluso abusiva", pero a renglón seguido indica que no puede abstraerse "de la realidad del mercado" en la que "se manejan cifras absolutamente impensables en un mercado que estrictamente regule relaciones laborales, por muy especiales que sean, de tal forma que se ha tenido en cuenta, como factor a considerar, las cuantías que se llegan a pagar por otros deportistas".

La sentencia no ha dejado satisfecha a ninguna de las partes. En primer lugar, el abogado de Zubiaurre, Guillermo Alonso, asegura que condenar al Athletic al pago "es un tremendo error" porque "no hay contrato". Al respecto, el juez razona que "se deduce con toda claridad que ha existido un acuerdo" entre el jugador y la entidad vizcaína. "Aunque se tratara únicamente de una promesa o compromiso de contrato, porque ello tiene efectos de verdadera contratación", agrega el magistrado.

Alonso, el letrado del futbolista, resalta que "la sentencia es positiva porque reconoce nuestras tesis de que la cláusula de rescisión era abusiva y desproporcionada" aunque "la única cantidad justa era la de cero euros", según explicó a Radio Euskadi. Y adelantó sus intenciones de recurrir al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, algo que también podría hacer el Athletic para evitar el pago, aunque de momento ayer rehusó valorar la sentencia. Sin embargo, para poder elevar el caso a otra instancia, el Juzgado de lo Social deja muy claro que el jugador tendrá que abonar los cinco millones de euros de indemnización, que tendrá que asumir la familia de Zubiaurre.

Por su parte, el presidente de la Real Sociedad, Miguel Fuentes, recibió con cierto agrado el sentido de la sentencia, aunque no la indemnización final. Según Fuentes es "preocupante" la rebaja porque podría obligar a todos los clubes profesionales a replantearse la modificación de las cláusulas. En este sentido, también indicó la idea de recurrir para lograr los 30 millones (32,9 con los recargos e intereses).

El 1 de julio de 2005 el Athletic, sin ningún papel firmado, presentó al jugador en Ibaigane, sede de la entidad vizcaína, y anunció un compromiso por seis años. Sin embargo, la Real, a cuya presidencia acababa de acceder Miguel Fuentes, hizo valer el contrato pactado con Zubiaurre de renovación automática de una campaña, es decir, su contrato se extinguiría el próximo 30 de junio. Desde entonces, la Justicia ha dado hasta en tres ocasiones la razón a los txuriurdin, después de que se desestimasen dos demandas por un supuesto despido improcedente, a la que suma esta nueva decisión. Después de su presentación fantasma con el Athletic, la Real cerró las puertas a Zubiaurre y éste, que debido a su situación no puede disputar partidos oficiales, se entrena con la Cultural de Durango, de Segunda B.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de marzo de 2006