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Reportaje:

Las fronteras del género

La catedrática María de los Ángeles Durán defiende un nuevo modelo social con intervención femenina en todas las parcelas

"Nada de lo que nos envuelve es neutral a nosotras". Con esta frase cerró la catedrática de Sociología e investigadora del CSIC, María de los Ángeles Durán, su intervención en el 2º congreso nacional sobre 20 años de políticas de igualdad en la administración local, clausurado ayer en El Ejido (Almería). Durán habló de Las fronteras sociales del siglo XXI y las políticas de igualdad y de cómo convertir esas fronteras en un proyecto de vida. La socióloga destacó los nuevos usos del tiempo y del espacio y la desnaturalización del cuerpo humano como posibles claves para superar esas brechas. "Hemos parido y amamantado muy sometidas a las leyes de la naturaleza. Pero la opción colectiva está anteponiendo la voluntad individual a las leyes de la naturaleza: somos el país de menor natalidad en el mundo. España cuenta esa extraña dualidad de país mediterráneo y esencialmente familiar con esta otra realidad", apuntó.

En clara alusión al progreso y a la ciencia que ha permitido a la humanidad alcanzar cotas de bienestar impensables antaño, la investigadora hizo una advertencia sobre el papel de la mujer relacionado con la esperanza de vida futura: "No hay modelos de maternidad para tener 2,5 hijos, que es la media española por familia, no hay proyectos a qué dedicarse el resto del tiempo, suponiendo que vivamos 100 años".

Con datos que constatan que las mujeres españolas son las que más tiempo destinan al trabajo no pagado y las que menos destinan al trabajo pagado de toda Europa, Durán denunció el "enorme déficit" de trabajo pagado para las españolas. El 84% de los cuidadores de personas dependientes son mujeres y un 36% de ellas tienen tratamiento por depresión. Trasladar nada más que el 10% de los enfermos dependientes a la Seguridad Social implicaría el 72% del coste en plantilla. "Todo el sistema fiscal español está basado en que las españolas cuidarán de los enfermos. Y no tenemos suficientes servicios porque suponemos que esas mujeres que lo han dado todo deben seguir dándolo", razonó. La intelectual comentó en tono jocoso la diferencia en el modo en que hombre y mujer se relacionan con el tiempo, otra frontera para la igualdad: "Las mujeres vivimos 10 años después de una incapacidad severa, sin mucho dinero porque no hemos vendido nuestro tiempo al mercado sino que lo hemos regalado y no muy felices. Los hombres mueren ricos, jóvenes y felices porque tienen al lado alguien que les cuida".

El congreso, organizado por la Diputación de Almería, ha reiterado que las mujeres tienen todavía muy poca presencia en todos los grandes centros de decisión. En las universidades suponen el 62% del alumnado, pero sólo un 40% llega a doctorarse. Menos de un 12% culmina la carrera como catedrática. El encuentro ha evidenciado que las políticas públicas de igualdad pueden ser elementos utilizados "para frenar en parte las reivindicaciones y las demandas de las mujeres y para que éstas sean instrumentos de ajuste ante los cambios económicos y políticos necesarios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de marzo de 2006