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Reportaje:

Los amigos de Ernest Lluch

Maragall, Carrillo, Odón Elorza y Herrero de Miñón homenajean al ex ministro de Sanidad asesinado por ETA

Cerca de 300 personas, amigos de Ernest Lluch y simpatizantes del Partit dels Socialistes, se reunieron anoche para rendir homenaje al ministro de Sanidad del primer Gobierno de Felipe González, asesinado por ETA en noviembre de 2001.

Un mes después de que el mundo académico catalán organizara un acto en recuerdo del polifacético personaje, con el fin de proyectar hacia el futuro la huella que dejó su obra, fueron los socialistas catalanes los que quisieron conmemorar el quinto aniversario de la muerte de Lluch.

El ex líder del Partido Comunista de España Santiago Carrillo; el ex militante del Partido Popular y uno de los padres de la Constitución Miguel Herrero de Miñón; el alcalde socialista de San Sebastián, Odón Elorza; el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el primer secretario del PSC y ministro de Industria, José Montilla: "Un micromundo del Estado español", como describió Carrillo. Todos recordaron el compromiso político de Lluch, su voluntad de diálogo y su lucha por la cohesión social y sus tenaces y constantes esfuerzos para erradicar el terrorismo e implantar la paz y su idea socialdemócrata que plasmó en la universalización de la Sanidad.

"Parece que el PP necesita del terrorismo para recuperar el poder", dijo Carrillo

Con la Sinfonía número 7 de Shostakóvich -un homenaje a la lucha contra el fascismo-, un auditorio eufórico recibió a los invitados de pie y con un aplauso prolongado, también como un tributo a Ernest Lluch. Muchos sacaron sus cámaras digitales y sus teléfonos móviles para inmortalizar al grupo de célebres políticos que sólo suelen coincidir en ocasiones especiales como esa. "Ernest Lluch tenía muchos amigos", recordó el ex líder del PCE.

Todas las intervenciones de los invitados coincidieron en condenar el terrorismo, pero también en recordar que ETA lleva 1.000 días sin matar. "Hoy, las cosas han cambiado y podemos estar en un escenario cercano a la paz y al fin del terrorismo en España", señaló el alcalde de San Sebastián, donde Lluch pasó largas temporadas. Montilla, que llegó al acto en medio del discurso del presidente de la Generalitat, afirmó: "estamos ante un cambio cualitativo de ETA". El fin del terrorismo que ansiaba Lluch parece ahora más cerca que nunca.

Pero el camino hacia ese final está entorpecido por el Partido Popular, según Santiago Carrillo, quien fue especialmente contundente contra el partido que lidera Mariano Rajoy: "parece que el PP necesita del terrorismo para poder recuperar la mayoría electoral por la que está llorando y hace llorar a muchos españoles", denunció.

Carrillo se refirió con cariño al "catalanismo" de Lluch. Se mostró convencido de que Cataluña es "una vanguardia del Estado español", que sin ella quedaría "cojo, manco y débil". Carrillo defendió el concepto de federalismo y aseguró: "hay mucha gente más allá del Ebro que sabe que Cataluña es una nación y que vivimos en un Estado plurinacional".

De nuevo volvió a embestir al PP, al acusarlo de querer relegar a los catalanes a "una ciudadanía de tercera clase". También hizo una ácida referencia a "algún político de la izquierda española que se difumina con la derecha". No personalizó la crítica, pero el público rumoreó el mismo nombre: el de un ministro de este Gobierno que se caracteriza por las descalificaciones a Pasqual Maragall.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de febrero de 2006