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La nueva casa museo de Juan Ramón se centrará en su lado humano

En medio del blanco caserío tradicional de las calles de Moguer (Huelva), un edificio destaca sobre todos los demás. Su singularidad descansa en la pareja que lo habitó durante 20 años: el poeta Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura en 1956, y su mujer, la traductora Zenobia Camprubí. El inmueble ha sido recientemente restaurado y ayer, la consejera de Cultura, Rosa Torres, aprovechó la firma de un convenio de colaboración entre la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento de Moguer para adelantar en Huelva cómo será la nueva filosofía que regirá los destinos de la casa museo de Juan Ramón Jiménez.

"Como ya hemos hecho anteriormente con otros autores como Lorca, Alberti, María Zambrano, Luis Cernuda o Altolaguirre, vamos a aprovechar la cobertura del calendario para difundir las claves del universo ético y estético de Juan Ramón Jiménez", explicó la responsable de Cultura, refiriéndose a la celebración de los 50 años de la entrega del Nobel al poeta onubense. Un premio que no pudo disfrutar, ya que su mujer murió pocos días después de haberlo recibido.

El acuerdo rubricado quiere dotar de un nuevo proyecto museográfico a la casa del poeta. En total se destinarán 683.550 euros, de los que el 50% lo aportará la Junta, un 37% la Diputación y un 12,5% el Ayuntamiento de Moguer. Con esta cantidad, Rosa Torres desea convertir la casa del poeta en un lugar que acerque al visitante su figura "íntima, la de un hombre rodeado de realidad, no como un creador genial surgido por generación espontánea". Con esta intención se quiere dar en el espacio del museo "una información que resulte amena y accesible para todas las personas, sobre todo para las que no tengan prácticamente ningún conocimiento previo del genial poeta", afirmó la consejera.

Objetos y enseres

Los canales que utilizará el futuro espacio incluirán la exposición de objetos y enseres de la pareja, la mayoría de ellos originales junto a otros contemporáneos al autor, que sin pertenecerle directamente, sí serán útiles para explicar mejor el momento en que vivió. Pero la casa de Moguer no se ceñirá sólo a la mera exposición, también se quiere utilizar las nuevas tecnologías audiovisuales para mostrar el conjunto de textos e imágenes que generó la pareja de creadores. Asimismo, la consejera expresó su intención de que el museo se convierta en un lugar de dinamización cultural en el que tengan cabida exposiciones temporales "para que los visitantes no se contenten con acudir una sola vez a la casa museo".

Pero ahora mismo, lo que faltan son fechas. Rosa Torres prefirió no adelantar ninguna previsión para la apertura de puertas definitivas del centro. "Se abrirá en cuanto se termine", se limitó a decir. Aun así, el presidente de la Diputación de Huelva, José Cejudo, si anunció que el lunes se abrirá el concurso para la "licitación y adjudicación del proyecto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de febrero de 2006