_
_
_
_

El grafitero Suso33 pinta un mural gigante para la Pasarela Cibeles

El salón de la moda lucirá una pintura de 25 metros de longitud

El salón madrileño de moda Pasarela Cibeles, además de cambiar de nombre -ahora se llama Semana de la Moda de Madrid y usa en su nuevo logotipo el mismo nombre en lengua inglesa: Madrid Fashion Week-, se apunta a la tendencia internacional de las grandes carpas.

Tal como hacen las más prestigiosas semanas de la moda -Londres, en un precioso y céntrico parque cercano a Picadilly Circus; Milán, junto al castillo Sforcesco; Nueva York, en Bryan Park, o París, en Trocadero-, Madrid tendrá su evento más lucido del diseño en unas grandes carpas climatizadas frente a la puerta sur del Recinto Ferial Juan Carlos I, la Pasarela Cibeles durará esta vez desde el próximo lunes 13 al viernes 17, y las carpas han sido concebidas como un modernísimo concepto de interiorismo bajo el patrocinio de sellos como Moët, Swatch o L'oréal, que inveteradamente se han asociado al diseño de moda.

La obra, de grandes olas naranja con sombras en oro, se salvará tras el desfile

Y allí, en uno de sus espacios sociales, el artista grafitero Suso33, una de las figuras emblemáticas que ha pasado de la violenta firma callejera a las galerías de arte, está haciendo el mural de graffiti más grande hecho nunca en la capital: 25 metros de largo por algo más de tres de alto.

El estilo de este mago de los aerosoles está muy visible en la obra: grandes y abstractas olas naranja con sombras en oro y caldero que se imbrican unas sobre otras en una especie de música visual y envolvente.

Excepcionalmente, Suso, que es amigo de la privacidad y un cierto secretismo, ha dejado que los periodistas entren hasta el mismo proceso de creación de esta obra gigante, que se salvará tras terminar la semana de desfile, pues está pintada sobre una lona adherida al muro y que luego podrá ser retirada.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Suso33 trabaja "logotipado" de sí mismo: su sello lo lleva magnificado en la sudadera, el gorro, la máscara de protección y los guantes, y lo justifica así: "Lo hago desde que alguna vez me han hecho fotos sin mi permiso cuando trabajo y luego las he visto publicadas sin decir quién es la persona que pinta". También le pasó que una prestigiosa marca multinacional de pinturas hizo una foto de su cinturón con faltriqueras y anillas para sostener los botes de aerosol, un ingenio diseñado por él mismo, y la han usado para una campaña publicitaria mundial sin mencionarle.

Durante la realización de su mural, Suso enseña orgulloso su canana de artista y se pone a pintar a grandes trazos ondulantes, que le obligan a correr mientras el bote escupe un potente chorro en estarcido.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_