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Reportaje:Signos

Un maestro del teatro

Un documental recorre la trayectoria del director de escena granadino José Tamayo

En 1952, el granadino José Tamayo montó La muerte de un viajante, una obra fundamental para el teatro universal. Este momento de la biografía del granadino ha sido aprovechado por el cineasta Carlos Duarte para poner en marcha la realización de un documental sobre su trayectoria. "La ignorancia ha hecho que se relacione a Tamayo con el régimen, tal vez por sus creencias religiosas", afirma el director. Sin embargo, el estreno de La muerte de un viajante, de Arthur Miller, confirma su independencia a la hora de comprometerse con el buen teatro. Basta recordar que Miller llegó a declarar en el Congreso de EE UU por su supuesto antiamericanismo durante los años de persecuciones en los que el fantasma del comunismo angustiaba a los políticos estadounidenses.

La idea del documental parte de la necesidad de reivindicar la figura de Tamayo mediante la intervención de personajes cuyas trayectorias no pueden entenderse sin la maestría del granadino. El proceso de montaje de la obra de Miller será el nexo de unión de un documental en el que el realizador colombiano aportará material inédito que pretende demostrar cómo a partir de la figura de Tamayo se construyen las trayectorias de gran parte de los actores actuales del país. Mario Gas, Julieta Serrano, Nuria Espert, Montserrat Caballé, Luis Merlo, Concha Velasco o Asunción Balaguer son sólo una pequeña muestra de tantos que reconocen la influencia de Tamayo.

Estreno

La época que le tocó vivir no fue ni mucho menos sencilla para el teatro. En el documental, Duarte se ha propuesto también comparar la situación del género que se vivía en España con la existente en el resto del panorama internacional. De esta manera, pretende "mostrar que Tamayo estaba bien encarrilado, completamente acorde con el lenguaje universal que se estaba utilizando en el teatro". Duarte tiene la intención de que el documental sea estrenado en Granada, en el teatro que lleva el nombre del director.

José Tamayo es uno de los mayores directores teatrales que ha dado España. Nacido en Granada en 1920, inició su carrera con poco más de 20 años creando junto a otros jóvenes el Teatro Universitario, que después se transformaría en la Compañía Nacional Lope de Vega. En la década de los cincuenta llegó a dirigir el Teatro Español de Madrid y fundó la compañía lírica Amadeo Vives y el Teatro de Bellas Artes. Ya en los años setenta se hizo cargo del Teatro Lírico Nacional. Los estudiosos consideran a Tamayo como una de las figuras trascendentales para la difusión del teatro contemporáneo en España, dando a conocer a autores como Lorca, Miller o Tennessee Williams.

Pero además de su implicación en el teatro, son destacables sus aportaciones a la zarzuela con el montaje internacional de la llamada Antología de la zarzuela, que recorrió importantes escenarios de todo el mundo entre 1969 y 1987.

El régimen no dejaba hacer a Tamayo todo lo que él hubiera querido. Era muy complicado producir al margen de las obras griegas, los autos de Calderón o los alcaldes de Lope. Como afirma Francisco Umbral, Tamayo "fue dúctil y sabio con la censura, jugó al posibilismo, les daba un Fuenteovejuna a cambio de un rojo y un Buero Vallejo a cambio de una legión romana de Pemán. Salvó el teatro de la desertización de la posguerra, y eso es lo que más le debemos y agradecemos, aparte de que lo hizo bien, muy bien, y no sólo para llenar un vacío".

Su inclusión en el mundo de la zarzuela sirvió como un comodín cara al régimen. De esta manera logró traer el teatro que se estaba realizando en el resto del mundo, y por este motivo se le ha catalogado de alguna forma como afín al régimen, tratándose de un vanguardista moderado que trataba de educar a los españoles en la nueva estética y en las nuevas posibilidades que se abrían para un género que parecía estancado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de febrero de 2006