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Reportaje:25 AÑOS DE ARCO

Impresiones sobre un largo camino

La feria madrileña ha sido vivida de forma distinta por artistas, galeristas, representantes de instituciones ligadas al arte contemporáneo y, naturalmente también, por los visitantes extranjeros. Con veinticinco años de historia cabe preguntarse cuál es la impresión general de este acontecimiento crucial para el arte actual en España desde estos distintos puntos de vista. Una consulta a algunos de los actores principales puede servir de reflexión sobre el papel que ha desempeñado y que sigue desempeñando.

Galerías

Emilio Álvarez

Galería Dels Àngels. Barcelona "Hemos ido a Arco desde hace 11 años. La feria es una buena plataforma para difundir a los artistas y lo que la singulariza es la gran afluencia de público, aunque no todo él interesante. Arco ha sobrevivido gracias al apoyo de los que participan. Es el gran escaparate. El apoyo de la ciudad ha sido fundamental, Madrid entero se implica, con sus museos e instituciones, cosa que no se veía antes en otras ferias. Es importante el esfuerzo de este año para destacar a los artistas emergentes españoles. Pero es difícil decir por dónde debe continuar. Tendría que tener más personalidad. Transcurridos 25 años se ha cumplido un ciclo y han cambiado muchas cosas. Sería un buen momento para replantearlo. Se podría revisar el proyecto para que tenga sentido en el contexto actual, que está en evolución".

Oliva Arauna

Galería Oliva Arauna. Madrid

"La galería fue por primera vez en 1988. Lo más importante es que el público se ha acostumbrado a ver arte contemporáneo y que hemos podido confrontar lo que hacemos con galerías de fuera. En los noventa, el trabajo de vídeo y fotografía no se vendía, estaba contracorriente. Arco ha ayudado a la gente a entender este arte y el mercado lo ha absorbido. Después de Basilea es la feria más importante. Todo el mundo sabe que es en febrero y Madrid. La ciudad es muy generosa y se volcó desde el primer momento. Ha habido un gran esfuerzo por parte de las galerías. Lo que queda es un mayor esfuerzo por parte de comisarios, directores de museos y críticos que deben intentar ver la feria de verdad. Hay artistas españoles magníficos y todavía cuesta que salgan fuera. Hay que mirar el arte español".

Tomás March

Galería Tomás March. Valencia "El balance es muy positivo. Desde sus inicios, en los que debido a la situación española la feria se vio forzada a cumplir funciones que le eran secundarias (pedagógicas, culturales, sociales, etcétera) como referente único del Arte Contemporáneo -en un país sin tradición de colecciones, ni museos- su efectividad en el crecimiento del mercado en España ha sido indudable. En los últimos años, la situación ha cambiado con la apertura de numerosos museos por todo el territorio español y un coleccionismo mucho más informado y sin fronteras. Esto permite que el reto futuro sea el de hacer una gran feria internacional cada vez más selectiva y profesionalizada".

Museos

Ana Martínez de Aguilar directora del MNCARS

"Primero, expresar mi felicitación al cumplirse un cuarto de siglo desde que se puso en marcha la primera edición. Me gustaría destacar la importante contribución de la feria a la difusión del arte contemporáneo, así como su decisiva labor en la promoción del coleccionismo, que se ha visto incrementado de manera notable en nuestro país. Esta cita anual, que hoy se ha convertido ya en un referente internacional, es un elemento importante en la dinamización del arte contemporáneo en España".

Manuel Borja Villel

director del Macba

"La posición del Macba queda reflejada en la exposición y publicaciones del proyecto Desacuerdos. De algún modo, -sin demonizar ni a nada ni a nadie- se puede afirmar que Arco es un síntoma de la situación artística en nuestro país. Implica la sustitución del discurso y el pensamiento crítico por lo social, el consenso y el mercado. Es cierto que, durante años, mucha gente ha aprendido sobre las prácticas artísticas contemporáneas en la feria. Y ese es el problema. No estoy diciendo que no deba haber una feria, pero que ésta tenga la centralidad que ha adquirido en el estado español es, como mínimo, problemático. Arco ha de cuestionarse qué es y qué quiere ser: ¿escaparate?, ¿de qué y para quién? Es importante que nos preguntemos cómo se conforma el coleccionismo y plantearnos la necesidad de otras formas de distribución. Por otro lado, Arco no es Art Basel, y en aquello que en sus propios términos tenía de más distintivo (puerta a Latinoamérica, arte joven, etc.), la competencia de Miami o Frieze puede empezar a sentirse muy pronto, si es que no lo ha hecho ya. En este contexto, la necesidad de encontrar un espacio para que formas alternativas de autoría, distribución y coleccionismo se desarrollen parece evidente".

Juan Ignacio Vidarte

director del Museo

Guggenheim-Bilbao

"No creo que la existencia de Arco haya influido directamente en la decisión de construir el Museo Guggenheim en Bilbao, pero es cierto que la feria ha sido un síntoma de la modernización del país, que significó un cambio de perspectiva sobre su escena artística y le dio una proyección internacional. Sin Arco hubiera sido impensable construir el Guggenheim en Bilbao. Por otro lado, la feria ha socializado el arte contemporáneo en España. Es, sobre todo, un acontecimiento social, además de una feria de galerías".

Desde el extranjero

Robert Storr director de la Bienal de Venecia 2007

"He visitado Arco tres veces a lo largo de una década. En todas las ocasiones la encontré muy animada (de hecho un poco caótica como todas las ferias de arte). La proliferación de ferias de arte y el coste de visitarlas ha desfavorecido de alguna manera a Arco en los últimos años, especialmente dado que la energía de las galerías locales parece haber disminuido, de algún modo, desde el final de la década de los ochenta y mediados de los noventa. El resultado es que hay menos galerías norteamericanas presentes en la feria que antes y, lo que es más lamentable, menos galerías de Suramérica, porque Arco era un lugar a este lado del océano en el que era posible ponerse al día sobre lo que ocurría en el amplio espectro artístico del hemisferio sur. Si tuviera que recomendar una sola cosa, sería que se incluyeran más galerías jóvenes de todo el mundo y particularmente de Latinoamérica. Ahí reside gran parte de la acción y la Feria de Miami no tiene porque ser necesariamente el lugar principal donde logremos verlo.

Robin Cembalest directora de la revista Art News

Después de todos estos años, muchas ferias han sobrepasado a Arco en tamaño y calidad, pero la feria de Madrid mantiene su bien ganada reputación de ser uno de los eventos más divertidos que hay. Esto está lejos de ser una frivolidad. He conocido a muchos coleccionistas, comisarios, marchantes y escritores que venían a Madrid por las fiestas, sin saber nada sobre el arte español y que han regresado a casa con una dosis substancial de conocimiento. Esto ha tenido un impacto enorme en la expansión y difusión del arte español fuera de las fronteras de España.

Artistas

Pilar Albarracín

"La primera vez que visité Arco fue en un viaje organizado por los alumnos de la Facultad de Bellas Artes. Recuerdo haber pasado toda la noche en autobús desde Sevilla, una pensión en Sol y muchos bocatas de calamares. He participado en esta feria desde 1998 hasta 2002, año en que presenté, en uno de los project room, El viaje. Habibi, una instalación interactiva con un viejo Mercedes, donde la participación de los visitantes fue excelente. De todos modos, Arco no es siempre el lugar ideal para exhibir determinadas piezas. La gente tiene que ver muchos stands en poco tiempo y ciertas piezas -que requieren otras condiciones de exposición- se resienten. En cualquier caso, es un magnífico punto de encuentro entre amigos y personas con las que tienes una relación laboral; siempre hay tiempo para tomar un café o, por la noche, acudir a una de las muchas fiestas que se organizan".

Miquel Navarro

"Arco está entre las mejores ferias del mundo. El arte español se ve muy bien reflejado y al mismo tiempo ofrece una visión de lo que se hace en el extranjero. Tiene un buen balance entre lo de dentro y lo de fuera. Es un buen compendio. Empecé a vender allí hacia 1990 a galerías extranjeras y coleccionistas mayoritariamente. No vislumbro su futuro, pero creo que puede ser cada vez más positivo. Arco mantiene una calidad superior a otras ferias, como la de París, y ha logrado sobrevivir cuando muchas otras, como la de Chicago, han pasado a mayor gloria".

Manuel Valdés

"Estoy muy a favor de las ferias en general, son un vehículo muy importante para el comercio y la difusión por la cantidad de visitantes. La gente encuentra una oferta muy variada y concentrada y acude con el propósito de comprar o de informarse. Durante los días en que se celebra, se crea un ambiente optimista, muy favorable. Arco me parece un milagro, está a un buen nivel. Tiene el mérito de haberse colocado en primera línea desde la dificultad del gran número de ferias que se celebran en Europa, muchas más que en Estados Unidos. El único problema es que, a veces, estos eventos se desdibujan porque hay grupos que quieren cambiar su función. El propósito de una feria es, primero, vender y comprar; y, segundo, educar a futuros compradores. No debe sustituir a los dinamizadores culturales. Esta función es de los museos y otros lugares, no es propia de las ferias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de febrero de 2006

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